UTLAI PUNTO DOC
Nº 28 --- Enero 2006
Voto secreto para ciegos: Un día histórico.
por José Ángel Carrey
(publicado el 24 de noviembre de 2005, en la lista BRAILLEVIVO)
Ayer aisistimos a un día histórico en democracia, de esos que no se ven
todos los días en el Parlamento. Un día que parecía obtenido de una película
americana.
Un día en que la democracia recuperaba su sentido.
La historia, es la de un grupo de gente normal, con una vida normal, que un
día se lanza a reivindicar una idea, sin saber ni cómo se hace. Mi compañera
Luisa, y yo, iniciamos esto casi sin querer. Sobre la marcha hemos
improvisado todo: La primera vez que hice el recurso en Tarrasa, no pensaba
lo que vendría después. El funcionario de turno de la Junta local, me puso
mala cara cuando le entregué el recurso, y casi me echo atrás. La primera
vez que me hicieron una entrevista y una foto en directo para hablar del
tema, me temblaba la voz, no sabía casi qué decir... la idea de recoger
firmas surgió un día en el tren, volviendo del trabajo, en plan broma. A los
tres días, hicimos un excel con el formulario, y empezamos en ese mismo
tren, abordando a los viajeros que, cada mañana, habitualmente compartían
con nosotros el trayecto a sus trabajos. A poco, estábamos en las ramblas
con una mesa. Las mesas de firmas, requieren autorización oficial, que
íbamos a solicitar y recoger en los desayunos del trabajo, casi sin tiempo..
La mesa y sillas, la puso el Ayuntamiento de Rubí, y había que ir a
buscarla cada vez, a primera hora de la tarde, a las 4 con todo el calor de
Julio. Los carteles, los folletos informativos, todo era casero y se hacía
en las horas libres, en excel, o power point, con otra amiga, Laura, que
nos echaba una mano con los dibujitos e iconos.
Las cartulinas se compraban, se hacían ampliaciones de los dibujos, y luego
se construía a mano el cartel.
Las traducciones al catalán de los formularios de firmas, nos la hicieron en
Normalizació lingúistica de Rubí, y al inglés, para los extranjeros, un
amigo USA.. De una broma, recogimos 21.011 firmas.
Los medios fueron variando: De las entrevistas de radio por teléfono,
pasamos al directo, y al plató de tv. Todo de repente, cassi sin pensar.
Hubo tres procesos electorales cercanos en el tiempo: Las generales, las
europeas y el referéndum. Las protestas requerían horas de preparación, de
llamar a los periodistas, de juntar a la gente... Al principio, todo se
improvisa. Luego coges dinámica de trabajo. La web, le costó a nuestro amigo
Blanch, horas y horas de trabajo y pruebas.
Cada noticia, se difundía. Se recopilaban los artículos, se escaneaban, en
jpg, y en texto, para que fuesen accesibles. Luego se colgaban el la web. En
cada elección había que hacer acopio de papeletas de votación antes del día
de las elecciones, y luego había que confeccionar adaptarlas en braille, a
mano, usando pauta, -porque no tenemos medios-, lo que llevaba varias
tardes. Había que llamar a la prensa para que lo cubriera a fin de que
tuviera repercusión.
En la calle, donde aprendimos mucho, y nos llenó de satisfacción ver la
solidaridad de la gente. Unos se traían a otros a la mesa de firmas. La
primera vez que cogí un megáfono para llamar a la gente a firmar, me dió un
ataque de pánico. Luego era de lo más efectivo, e incluso divertido.
Se acabó la lucha en la calle, y llegaron las proposiciones no de ley, y
esperamos que eso bastase para que el Gobierno hiciese algo. La mesa de
trabajo, fué nuestra esperanza. Vana por cierto.
Y, ayer, cuando el parlamento tomó en consideración la proposición de ley de
ICV., se empezó a cumplir nuestro sueño. Toda esa lucha, tenía sentido: Que
el Parlamento reforme la ley y busque un sistema de voto secreto.
Pero también tiene otro más profundo y válido: Demostrar que las cosas
pueden lograrse no quedándose sentados esperando a que alguien las haga,
sino luchando por ellas. Ayer hicimos crecer la democracia, porque nuestros
diputados hicieron democracia y acogieron una reivindicación de unos
ciudadanos de a pie, que tuvieron la osadía de complicarse el ocio, y el
descanso, en luchar por lo que creen.
Son muchas horas de escribir, hablar, debatir conversar, convencer. Todo
ello sin desatender tu trabajo, tu casa.... Muchas horas de sueño dedicadas
a esto.
Y lo de ayer, empezó a ser la recompensa.
Luego, cuando lees mentiras que otros dicen en la prensa, te entra un dolor,
una incomprensión y una indignación sin límites. Tienes ganas de decir lo
que piensas a los cuatro vientos, pero la prudencia te obliga a mantener la
neutralidad y la frialdad, porque en una lucha de estas, hay que sumar, no
restar.
Ahora, queda el trámite parlamentario:Comisión, Enmiendas, ponencia, debate
y aprobación en el Pleno, paso al Senado...
Si todo vá bien, la reforma es imparable. Esperemos que llegue a tiempo,
antes de que se acabe la legislatura. Pero creo que estamos ante un paso
histórico.
Este mensaje es un desahogo. No pretendo venderme, ni hacer alarde. Sólo
contar el esfuerzo de muchos compañeros para que esto llegase.
Y, ha llegado apesar de muchos!
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