UTLAI PUNTO DOC

Nº 28 --- Enero 2006

 

Crónicas

 

(Publicado en el nº 45 de la revista INTEGRACIÓN. Se puede encontrar en formato texto o PDF, en la siguiente dirección: http://www.once.es/home.cfm?id=526&nivel=4&orden=5

 

Primeras Jornadas de usuarios de tecnologías para personas con discapacidad visual

Santander (España), 4-6 diciembre 2004

 

S. Mochales López

 

Del 4 al 6 de diciembre de 2004 se celebraron en Santander (Cantabria - España) las primeras “Jornadas de usuarios de tecnologías para personas con discapacidad

visual”. Dicho evento estuvo convocado y organizado por la Asociación de Usuarios de Tiflotecnología para el Libre Acceso a la Información (UTLAI) y contó

con la asistencia de unas 70 personas.

 

ANTECEDENTES

 

La Asociación de Usuarios de Tiflotecnología para el Libre Acceso a la Información (UTLAI) se constituyó en junio de 1998 y, si bien en un principio centró

sus esfuerzos en el trabajo para favorecer la incorporación de las personas ciegas de Cantabria a las nuevas tecnologías, según el ámbito de influencia

recogido estatutariamente, de forma paulatina y utilizando la internet como su principal medio, ha promovido el intercambio de información y conocimientos

entre los usuarios de estas tecnologías independientemente del lugar en el que se encuentren.

 

Desde los primeros años de la década de los 90, momentos en los que las personas ciegas empezaron a acercarse al mundo de las tecnologías de la comunicación,

establecieron canales de información entre ellas de una forma más o menos formal (contactos personales, creación de BBS, listas de correo, páginas web,

servicios FTP, etc.). En la actualidad existe un gran número de usuarios conectados a través de la red y que, gracias a este contacto, cuentan con la posibilidad

de estar al día, de iniciarse y de impulsar avances importantes en la utilización de estos medios.

 

Desde UTLAI éramos conscientes de este gran caudal y posibilidad, por lo que lo aprovechamos en beneficio de todos y creamos, en 1999, una página web y

una revista electrónica de periodicidad trimestral, a través de las cuales recopilamos y distribuimos el conocimiento y la información que se va generando

sobre esta temática. Así hemos continuado trabajando hasta que, en 2004, nos planteamos que era un buen momento para propiciar un encuentro más allá de

lo virtual, en el que los que hemos tenido contacto a través de estos medios nos reuniésemos para analizar lo sucedido en estos años y, sobre todo, lo

que podemos hacer en los venideros, sumando esfuerzos y compartiendo contenidos y recursos.

 

Algunos de los objetivos que considerábamos podíamos cubrir con las jornadas eran:

 

- Poner en común los temas en los que cada cual estaba trabajando.

- Analizar conjuntamente las necesidades que tenemos como usuarios y los productos o servicios que pueden darles respuesta.

- Reflexionar sobre  la implicación de que la tecnología pase a ser un fin, en lugar de un medio.

- Compartir la información que nos permita conocer qué productos tienen más futuro para mejorar el acceso a la tecnología.

- Llegar a conclusiones que sirvan de propuesta, que guíen en su actuación a productores de servicios, software y hardware.

- Identificar los métodos más eficaces para facilitar la colaboración entre los usuarios en un trabajo conjunto a través de la red.

- Buscar los caminos más idóneos para que las nuevas tecnologías contribuyan a conseguir un nivel cada vez mayor de integración social para las personas

ciegas.

 

DESARROLLO DE LAS JORNADAS

 

Las jornadas se diseñaron, fundamentalmente, como un foro de encuentro e intercambio de información entre usuarios. Fue una satisfacción que la idea fuese

secundada, por lo que supone de reconocimiento de la iniciativa, por entidades y empresas que, por la actividad que desarrollan, aportan conocimientos

y experiencias en el mercado de productos o servicios de interés para usuarios con discapacidad visual. En este sentido, participaron como asistentes o

ponentes: Centro de Investigación, Desarrollo y Aplicación Tiflotécnica de la ONCE (CIDAT), Fundació de Cecs Manuel Caragol, Fundosa Teleservicios, Associació

Catalana per a la Integració dels Cecs, Ibermática S.A. (Departamento de Accesibilidad del CSM Madrid), Asociación Asturiana de Retinosis Pigmentaria,

Proyecto Tiflolibros y Empresa Moviquity. Sin olvidar a personas individuales que se dedican al desarrollo e investigación de software o estudiosos interesados

en la relación existente entre tecnología y discapacidad.

 

Se iniciaron las jornadas con la conferencia titulada “De los albores del desarrollo tecnológico a una realidad de integración”, impartida por Fernando

Fernández Fuentes. El conferenciante puso en marcha, en los primeros años 90, el BBS “El probador”, para que las personas ciegas pudiesen intercambiar

sus trabajos y descubrimientos. Una de las tesis desarrolladas por Fernando en su exposición es que, si bien el desarrollo tecnológico nos ha llevado a

conseguir un gran avance en los logros que en aquellos tiempos se pretendía, también es cierto que cada vez el usuario tiene menos posibilidades de intervenir

sobre lo que se le ofrece. Esto es un inconveniente para los que tenemos necesidades especiales, exigiéndonos el mantener un espíritu de investigación

y colaboración entre los usuarios de distintos niveles de conocimiento, para mantener un nivel aceptable de utilización de las herramientas disponibles

para todos.

 

La primera mesa redonda versó sobre los dispositivos portátiles de manejo de información personal. Quizá sean éstos los medios que utiliza un mayor número

de usuarios y los primeros a los que se tiene acceso a la hora de acercarse a la tecnología. Además de hacerse una revisión de cómo han ido evolucionando

y desarrollándose estos dispositivos, temas como la controversia entre dispositivos específicos para ciegos o dispositivos estándar, o la necesidad de

seguir investigando para que los aparatos de procesamientos y salida braille estén más presentes en la oferta de productos, fueron asuntos ampliamente

tratados, tanto por los ponentes como por los asistentes, en el espacio destinado a ello. Pero, sin lugar a dudas, fue el teléfono móvil el tópico más

recurente, no sólo por la perspectiva que tiene de futuro, sino también por considerarse que puede convertirse en un medio imprescindible para los ciegos

a la hora de acceder a información disponible en diferentes formatos, soportes y usos de variada naturaleza.

 

La acogida que tuvo la mesa redonda titulada “La implicación de la tecnología en la utilización del braille” fue algo que nos sorprendió incluso a los organizadores.

Si inequívoco es el reconocimiento de que el braille es el único sistema de lecto-escritura para los ciegos, no es menos evidente el peligro en el que

se encuentra en la actualidad. Los presentes compartíamos el principio de que la tecnología debe servir para mejorar su producción, facilitar su enseñanza/aprendizaje

y fomentar su uso, pero sobre todo es necesario que todos, técnicos, usuarios e instituciones, tengamos el convencimiento de que su desaparición implica

el aceptar el aumento del analfabetismo entre las personas ciegas, retroceso que cualquiera reconocerá como inaceptable.

 

En la mesa redonda dedicada a “Libros y bibliotecas” se revisó la mejora de las nuevas formas que tenemos las personas con ceguera o deficiencia visual

de acceder a la bibliografía de todo tipo, pero también las dificultades que todavía se tienen para acceder de un modo total e inmediato como cualquier

ciudadano, ya que temas como los derechos de autor, o los sistemas de seguridad que se implementan en los libros electrónicos para salvaguardarlos, siguen

limitando nuestro acceso, no ofreciendo un futuro mucho más halagüeño.

 

En la titulada “Servicios para los usuarios a través de la red” se comentaron las posibilidades que las nuevas tecnologías ofrecen, tanto para que los productos

puedan llegar de un modo más inmediato, como a la hora de mejorar la atención a los usuarios. Las instituciones presentes y los asistentes pudieron intercambiar

pareceres sobre los avances alcanzados y lo mucho que todavía queda por hacer.

 

En la última mesa redonda, titulada “Tecnología e integración”, fue donde se planteó más en profundidad, pues realmente estuvo presente durante todas las

jornadas, que el uso de los nuevos medios debe estar siempre al servicio del logro de una mejor independencia de las personas ciegas. Una gran mayoría

de los presentes consideramos que todavía estamos muy lejos de esta ansiada realidad, que en áreas como el empleo o la autonomía en los desplazamientos,

ante la urgencia y el entusiasmo de los usuarios, se encuentra la lentitud en la respuesta de las instituciones y administraciones públicas, y un tibio

compromiso y poco convencimiento por parte de los responsables en los poderes de decisión.

 

Además de los espacios dedicados a las exposiciones teóricas, debates y reflexiones sobre asuntos varios, las jornadas comtemplaron otros en los que poder

conocer en la práctica los últimos productos y aplicaciones de la tecnología para las personas ciegas.

 

En este sentido se realizaron cinco talleres, dedicados a los siguientes temas: digitalización de audio con un ordenador compatible PC, accesibilidad a

los teléfonos móviles, iniciación a la elaboración de scripts para Jaws, accesibilidad a Linux y manejo e instalación de fax con Windows XP.

 

También contamos con una exposición de algunos materiales de los comercializados por el CIDAT  en los últimos tiempos. Y pudimos asistir a la demostración

por parte de la empesa Moviquity de un proyecto que se encuentra desarrollando sobre el diseño de una PDA con síntesis de voz para la lectura de libros.

 

CONCLUSIONES EXTRAÍDAS EN LAS JORNADAS

 

Independientemente de las conclusiones que elaboramos tras el desarrollo de las jornadas sobre cada uno de los temas tratados en las mesas redondas, la

última sesión estuvo dedicada a presentar los puntos que considerábamos se podían extraer del desarrollo de las jornadas y que sintetizan lo allí tratado.

En concreto fueron los siguientes:

 

1. Instar a los titulares del poder público a que pongan los medios normativos necesarios para que la accesibilidad sea un derecho efectivo.

2. Pedimos que se cuente con los usuarios de una forma real y que se lleve a la práctica.

3. Que el hecho de que existen las nuevas tecnologías potencie el uso y difusión del braille como único sistema posible de lectoescritura.

4. Creemos que es necesaria la complementariedad entre las organizaciones de acción y las de consolidación; esto es: entre las pequeñas comunidades de usuarios

y las organizaciones institucionales.

5. También es necesario potenciar el intercambio solidario de experiencias y conocimientos.

6. Asimismo, creemos imprescindible mantener un espíritu pionero y de investigación por parte de los usuarios.

7. El concepto de nuevas tecnologías no se limita al uso de unos dispositivos, sino que debe entenderse como un medio para la resolución de problemas.

8. Que, mediante la utilización de algún dispositivo no específico para ciegos, PDA, teléfono móvil o cualquier otro, podamos acceder a la información con

que cuenta el resto de la población, incentivándose la implantación de estándares en soporte electrónico para todos los ciudadanos.

9. Que el derecho a la protección intelectual no suponga una excusa para encarecer los costos de acceso a la bibliografía.

10. Hemos visto la necesidad de continuar organizando este tipo de jornadas por los propios usuarios, de forma periódica, de tal modo que permita una evaluación

contínua de la situación.

11. El software libre es una alternativa de futuro, puesto que se desarrolla a partir de demandas de los usuarios y su participación activa.

12. Es responsabilidad de las agrupaciones de usuarios demostrar su capacidad mediante la búsqueda y creación de espacios de cooperación con cualquier instancia

de poder.

 

EVALUACIÓN DE LAS JORNADAS

 

El cuestionario de evaluación que cumplimentó un importante número de asistentes, bien a la finalización de las jornadas o en los días inmediatamente posteriores,

nos ofreció información relevante, tanto para valorar la repercusión de la iniciativa como los aspectos concretos a tener en cuenta a la hora de organizar

futuros eventos de similar naturaleza.

 

Más del 95% de los asistentes afirmaron que este tipo de jornadas aportan más que otra forma de contacto entre usuarios. Mientras el 40% pensaba que se

deberían organizar todos los años, aunque en diferentes ciudades, el 56% afirmaba que participaría en ellas si se realizasen cada 2 ó 3 años y en distintos

lugares.

 

El 31% de los asistentes reconocía que las jornadas les había aportado, fundamentalmente, la posibilidad de intercambiar información y conocimientos con

otras personas. El 18% destacaba el interés que les había suscitado para aprender más respecto al uso de la tecnología. El 3% la posibilidad de relacionarse

con otras personas y el 47% restante una combinación de las anteriores.

 

Aspectos como la información previa que se aportó, los materiales entregados durante el desarrollo de las jornadas, sobre todo los que facilitaron la autonomía

de las personas ciegas (plano en relieve de la zona, explicaciones sobre itinerarios y lugares de interés), fueron valorados muy positivamente por los

asistentes. El ambiente que creamos entre todos, en el que la participación, el respeto por los criterios ajenos y el debate fueron protagonistas, nos

dejaron un buen recuerdo a los que compartimos esos días.

 

La falta de recursos, sobre todo materiales, con los que contaba la organización, se dejó sentir en las actividades más prácticas. Si bien los conferenciantes,

coordinadores de talleres y moderadores de mesas redondas dieron muestras de sus conocimientos y buen hacer, los talleres, e incluso alguna charla,  hubiesen

dado mejores frutos si hubiésemos dispuesto de los equipos tecnológicos necesarios. Igualmente, la exposición de materiales del CIDAT hubiese sido más

provechosa de haber contado con los profesionales adecuados para mostrar los dispositivos con los que contaba.

 

Los servicios de los voluntarios fueron de gran apoyo a la hora de coordinar la toma de palabra de los asistentes en las charlas, así como en la ayuda de

los desplazamientos por el edificio o en las comidas, cuestión importante que no hay que descuidar en un grupo de gente en el que la gran mayoría de personas

es ciega total y se encuentra en un lugar desconocido.

 

A MODO DE CONCLUSIÓN FINAL

 

Tal como pensábamos cuando iniciamos la organización de las jornadas, creemos que los usuarios debemos ser escuchados, tanto por los que diseñan los productos

tecnológicos como por las administraciones e instituciones que tienen la responsabilidad de promover su utilización y poner los medios para que realmente

contribuyan a resolver los problemas que implica la ceguera.

 

Convencidos, por una parte, de la importancia que tiene el uso de estas herramientas y, por otra, de la dificultad que conlleva la contínua puesta al día

y aprendizaje en su manejo, nos lleva a mantener un espíritu reivindicativo y una estrecha colaboración entre todos, siendo este tipo de jornadas un impulso

y un medio inestimable que refuerce y ofrezca un marco ideal a nuestras pretensiones y objetivos.

 

Para finalizar, sólo nos queda invitar a los interesados en ampliar la información a visitar la página de UTLAI: http://www.utlai.org, donde podrán escuchar

la grabación de la mayoría de las actividades que llevamos a cabo, leer todas las conclusiones elaboradas y las respuestas que los asistentes dieron en

el cuestionario de evaluación.

 

Soledad Mochales López. Asociación Usuarios de Tiflotecnología para el Libre Acceso a la Información (UTLAI). San Fernando, 70 B-entlo, dcha. 39010 Santander

(España).Correo electrónico: utlai@nodo50.org y utlai@utlai.org

 

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