UTLAI PUNTO DOC
Nº 27 --- Octubre 2005
Dédalo Cóndor: Software chileno para discapacitados visuales
Las personas con discapacidades generalmente están obligadas a adaptarse a
una realidad que no las ha querido integrar, inventando soluciones para
sortear una verdadera carrera de obstáculos. Para que esto no se repita en
el mundo de la informática, la idea tras el programa "Dédalo Cóndor" de la
Universidad Arturo Prat promete un concepto diferente: que la herramienta se
adapte a ellos.
Por Carolina Lillo
10 de agosto de 2005
Un navegador y un traductor diseñados especialmente para ciegos, son parte
de las herramientas ofrecidas por "Dédalo Cóndor 1.0", un paquete que fue
creado "privilegiando la navegabilidad y la orientación en cada elemento de
la interfaz gráfica del software", según explica Eduardo Huerta director del
Centro Multimedial para Discapacitados (CEMDIS), de la Universidad Arturo
Prat.
Pero para llegar a esta solución, desde hace varios años la casa de estudios
con sede en Iquique se encuentra realizando iniciativas para dar mayores
oportunidades a los no videntes.
Todo partió en 1999 creando precisamente el CEMDIS -inaugurado el 2001- con
la idea de instruir a los discapacitados en el uso de las tecnologías
computacionales. Este sueño se concretó gracias al apoyo de Progetto
Sud-UIL, una ONG italiana, y los aportes de la Región de Lombardía.
Pero es en el 2002 cuando comienza a materializarse su iniciativa
"estrella". Ese año el Cemdis postuló a un concurso en la Región de
Lombardía, nuevamente a través de la ONG, con un proyecto que buscaba
desarrollar "una serie de aplicaciones dedicadas a personas ciegas y, a la
vez, crear un grupo de investigación al interior de la Universidad dedicado
a la creación de software para discapacitados", explica el director del
CEMDIS.
Eduardo Huerta, David Contreras, Norma Matos, Sandra Gonzalez y Freddy
Alday, los expertos del CEMDIS.
Así nació "Dédalo Cóndor", una propuesta novedosa en el mundo del software
para discapacitados. El punto es que los actuales "lectores de pantalla" se
limitan a traducir a voz los elementos de la interfaz y cada tecla que el
usuario presiona. "Funcionan sobre las aplicaciones tradicionales para
personas videntes, por ende toda la complejidad de dichas aplicaciones es
transmitida al usuario ciego", explica Huerta. "Nuestra propuesta es
totalmente opuesta, poniendo énfasis en la simplicidad. Cada aplicación fue
desarrollada pensando en la necesidad de los usuarios ciegos", agrega.
Y no es sólo una idea teórica de este equipo de académicos. Los productos
desarrollados por el CEMDIS son testeados por Víctor Chiappa, persona no
vidente, cuyo trabajo consiste precisamente en medir la accesibilidad de las
aplicaciones. De este modo, cada herramienta es evaluada por una persona que
percibe el mundo de la misma forma que los usuarios finales.
Aplicaciones "populares"
Víctor Chiappa. No vidente, encargado de medir la accesibilidad de las
aplicaciones.
Pero ¿cómo es Dédalo Cóndor? Este paquete contempla diversas aplicaciones
organizadas en un panel principal: calculadora, administrador de fecha y
hora, administrador de archivos, editor de textos, planilla de cálculos,
chat, navegador de Internet, correo electrónico y traductor de idiomas.
Por ejemplo, el browser creado en la Universidad Arturo Prat busca
solucionar los problemas que surgen cuando se navega usando un lector de
pantalla, modalidad que según Huerta confunde al "oyente".
El producto chileno es capaz de detectar la estructura jerárquica de las
páginas web y de este modo organizar los contenidos, "permitiendo una
navegabilidad más simple y la llegada más directa al área que se desea
acceder", explica el académico de Iquique.
El paquete también incluye una herramienta de chat. "En la actualidad, los
usuarios con discapacidad visual deben hacer uso de aplicaciones de
mensajería estándar utilizando lectores de pantalla para escuchar sus
mensajes. Sin embargo este proceso puede llegar a ser tedioso, debido a que
esta tecnología decodifica en voz absolutamente todo lo que aparece en
pantalla; por lo que la lectura de páginas con un diseño recargado puede
resultar un proceso muy repetitivo", sostiene Huerta.
El resto de las aplicaciones generadas para Dédalo Cóndor son justamente las
más utilizadas por un usuario medio, por ejemplo, el procesador de texto y
las planillas de cálculo.
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