UTLAI
PUNTO DOC
Nº 26 --- Julio 2005
Travesía
a ciegas
Un
invidente recorre más de 70 millas en windsurf
ANTONIA
DE LA FUENTE - 11/06/2005
ARENYS
DE MAR
(Publicado
en la Vanguardia digital).
El mar
no tiene barreras para Xavier Mandicó, un invidente de 37 años que
estos
días recorre la costa catalana en una tabla de windsurf. Con esta
travesía
pretende
demostrar que su discapacidad no es un impedimento para realizar
este
deporte y animar a otros ciegos a practicar nuevas modalidades
deportivas.
"Con
el ánimo de buscar nuevos retos me embarqué en esta empresa de hacer
windsurf.
Cuando lo probé, descubrí que era una actividad que me aportaba
muchas
sensaciones,
que se tiene que probar para darse cuenta de la cantidad de
información
que puedes recibir jugando con el viento y con el agua", explica
Mandicó.
Después
de año y medio subiéndose a la tabla, y tras duros entrenamientos,
el
lunes inició su aventura desde el Port Olímpic de Barcelona. Acompañado
de
tres
expertos windsurfistas que le guían y le orientan en su desplazamiento
por el
mar, recorrerá en seis etapas las más de 70 millas que separan la
capital
catalana
de l´Escala, donde tiene previsto concluir su travesía hoy domingo,
tras
recabar en Premià, Arenys de Mar, Blanes, Palamós y l´Estartit. Su
propósito
es
conseguir consolidar esta travesía y repetirla cada año ampliando el
recorrido,
si es posible, y lograr que otros invidentes se sumen a la
aventura.
"Mi
reto es consolidar esta práctica deportiva entre las personas ciegas,
haciendo
pruebas adaptadas a nuestras necesidades, como pasa con otros
deportes
como el
esquí", dice Mandicó.
Este
fisioterapeuta y osteópata andorrano, afincado en Premià de Mar,
comenzó
a perder la vista a los 26 años, cuando le diagnosticaron retinosis
pigmentaria,
una
patología degenerativa que lo dejo ciego. La enfermedad le cambió la
vida.
Dejó Andorra, donde era instructor de esquí, y se trasladó a vivir al
Maresme.
"Llamé
a las puertas de la ONCE, y dije que quería hacer deporte. Y aquí
estoy,
la vista me ha cambiado la vida, yo vivía en un país muy frío que es
Andorra
y vine
aquí a la playa y pude hacer mi carrera y conocer el mundo de la
navegación",
relata Mandicó.
Este
entusiasta del surf asegura que no hay barreras infranqueables en el
mar,
"siempre y cuando se siga una base de investigación sería y los
procedimientos
que
tenemos establecidos para otros deportes. Luego, se puede llegar a hacer
lo que
quieras". "Una persona ciega o deficiente visual necesita unos ojos
pero el
resto de los sentidos están funcionando. Busquemos un material que
sea
idóneo y ya lo tenemos todo", señala. "Haciendo deporte -dice
Mandicó-
nos
olvidamos
de nuestra discapacidad, cuando estoy en la tabla dentro del agua
me
olvido totalmente de que soy ciego".
Fuente:
LA VANGUARDIA DIGITAL, url:
http://www.lavanguardia.es/web/20050611/51186906018.html
Si
has llegado a este artículo a partir de un mensaje de correo electrónico, pulsa
alt+f4 para cerrar esta ventana y volver a él.
Si lo estás leyendo a través de la red, desde aquí puedes:
Volver al nº 26 de la
revista