UTLAI PUNTO DOC
Nº 26 --- Julio 2005
El GPS
¿orienta o despista?
Por
enrique Varela
Hace
días prometí escribir un artículo sobre mi experiencia particular con el GPS, y
de forma más concreta sobre esta experiencia aplicada a programas soportados
por terminales móviles. Y me siento ahora delante del teclado para intentar
cumplir la promesa. Y digo intentar, porque el tema es más intrincado de lo que
parece, mi cabeza está cada día más ocupada, y mis capacidades más disminuídas
por lo que no estoy seguro de que este trabajillo convenza al personal lector,
aunque así lo espero. Es axiomático y ya manido pero no por ello menos verdad
que contar lo que uno sabe o lo que uno experimenta, resulta totalmente
enriquecedor. Tarde o temprano se encuentra uno a alguien que también cuenta
sus experiencias y así uno va sumando conocimientos y el otro también y esto se
multiplica día a día. Lo peor del cuento es que al final, uno aprende que casi
no sabe aún nada y eso puede frustrar enormemente sobre todo a aquellos que
aspiran a saberlo todo, entre los que no me cuento.
Hace
tiempo que hay personas que creemos en el terminal móvil como un arma
integradora de futuro y hace menos tiempo que ese futuro lo tenemos ya en la
puerta. Naturalmente nuestro deber, el de los que algo conocemos de este tema,
es ahora pensar en el futuro, que ya no es el que pensábamos sino otro más
futuro. En mi caso particular, sigo pensando que el móvil, que va a cambiar
muchísimo en poco tiempo, va a ser, en efecto, un elemento integrador en
nuestras vidas y que de alguna forma ya lo está siendo.
Los
pagos por móvil se están ya poniendo de moda y solo estamos en el principio. La
gente joven, que no tiene demasiado dinero que gastar, lo hace a través de su
terminal. Esto lo han aprendido ya hasta los taxistas a los que se les puede
pagar con el móvil y los propios vendedores de lotería, en formato de juegos
activos o pasivos, que ponen sus canales al servicio del que quiere probar
suerte.
La
internet y el teléfono, o el terminal móvil si se prefiere, están cada día más ligados
y mucho más desde la aparición de los terminales que soportan 3G, tecnología de
banda ligeramente más ancha que la estrechísima de la que se viene disfrutando
en nuestro país con los modem de 56K.
La
tecnología BT, que pronto será substituída por alguna variante que permita
multicanal o al menos reparto de tiempos de uso del canal, está permitiendo
usos insospechados del terminal móvil que puede ser dotado de teclados,
auriculares y otros elementos periféricos que no necesitan cable. Esta misma tecnología
permite recibir anuncios y orientaciones espaciales en museos y otros lugares y
permitirá muchos otros avances.
Por si
fuera poco, los modernos terminales, casi ya en detrimento de las sentenciadas
PDAs, disponen de sistemas operativos propios que en algunos casos, están
realizados en colaboración con varias marcas como es el ejemplo del SYMBIAN. Y
además, los terminales tienen capacidades que harían temblar de miedo a los
ordenadores de los 80 para los que tener 48K de memoria era todo un triunfo y
en los que los programas se escribían, si era posible, en código máquina y ocupaban 2, 3, 5K o
cantidades similares. Ahora los terminales tienen cámaras digitales y mucha más
memoria a parte de pantallas potentes y coloreadísimas que nos permiten ver al
detalle las fotos que tomamos, videos y otros elementos multimedia.
Para
los ciegos y deficientes visuales, más temprano que en otras tecnologías pero
siempre más tarde de lo que quisiéramos, ha llegado la revolución en formato de
lectores de pantallas de terminales y, al igual que con JAWS leemos nuestro
ordenador, con Mobile Speak o TALKS leemos la pantalla de nuestro terminal
móvil. La competencia entre dos programas que están copando el mercado, está
favoreciendo enormemente a los usuarios y consigue que las mejoras no solo en
las prestaciones sino en las atenciones a los usuarios, se mejoren día a día, o
casi minuto a minuto.
El GPS,
Global Positioning System, creado hace muchos años para fines militares, fue
liberado hace relativamente poco tiempo para el público y es entonces cuando
empiezan a aparecer equipos, más o menos complicados, primero para cuestiones
relacionadas con la topografía, la medición de terrenos, la orientación en
grandes fincas o extensiones de territorio, la navegación aérea y marítima...
Luego
comienzan a aparecer las cartografías digitales y los programas orientados a
realizar rutas en carretera y luego callejeros digitales. Aparecen los
programas de ordenador y los terminales dedicados a la nabegación.
En el
terreno de la automoción, se ve gran negocio en implantar este tipo de
dispositivos y así, las empresas dedicadas a cartografiar (levantar cartas
digitales de los terrenos) y los proveedores de software así como los
vendedores de PDAs, producen soluciones semi portables para el automóvil que
ayudan en la orientación de los conductores.
Finalmente
esta tecnología llega a los teléfonos móviles porque interesa al usuario y al
proveedor de telefonía. Al usuario, porque obtiene un sistema más barato, en un
equipo que le sirve casi para lo mismo que una PDA añadiendo el teléfono y la
cámara, y porque se garantiza el tener mapas actualizados.
Al
proveedor de telefonía, porque para que el usuario tenga estos datos, deberá
utilizar canales GPRS o 3G, con el consiguiente flujo de datos y facturación.
Finalmente,
a los fabricantes de sofware y los actualizadores de las cartografías, porque
si el usuario aumenta en número, ellos siguen vendiendo.
Últimamente
este tema ya está más que interesando a las propias autoridades puesto que por
medio de rutas GPS combinadas con iformación fidedigna del tráfico, será más
fácil reconducir éste evitando atascos y otros problemas. Así se comienzan a
instalar sensores de tráfico en muchos más puntos y los programas de GPS en
móviles, pueden tener en cuenta esta circunstancia a la hora de calcular una
ruta determinada.
A la
mejora en la precisión de los sistemas, se añade ahora una gran cantidad de
datos que van asociados a los mapas en forma de bases de datos que proporcionan
información sobre gasolineras, restaurantes, hoteles, metro, autobuses, salas
de fiestas y otros POI (abreviatura de points of interest o puntos de interés)
Son
varias las empresas y o instituciones que desde el principio del GPS, pensaron
en éste como una solución útil para ciegos y deficientes visuales en su
movilidad. No porque estos sistemas pudieran evitar obstáculos como postes,
obras y otras circunstancias, sino porque suponen un indudable elemento de
ayuda en la orientación. Así se enfrentan con el problema de cómo explicar un
mapa a una persona ciega, cuestión esta para la que hay varias soluciones, pero
que supone un reto iformático indudable debido a que es necesario trasformar
una información puramente vectorial, en algo comprensible para una persona por
medio de un escrito que puede ser trarucido a palabras.
Entre
otras instituciones, la ONCE impulsó un proyecto que más o menos fue un
prototipo debido a las circunstancias hardware sobre las que estaba
implementado, pero que supuso un más que interesante trabajo de investigación
en la parte interface: la de cómo contar mapas a las personas ciegas. El
principal problema de este sistema, llamado ORIENTA o proyecto TORMES, consiste
en la portabilidad puesto que va implementado en un equipo SONOBRAILLE, que ya
de por sí tiene un tamaño y un peso, que ha de ir conectado por puerto serie a
un receptor GPS.
Basado
en parte en esta inteface, existe ahora el callejero de discapnet, el portal de
la discapacidad en España (www.discapnet.es) que solamente está implementado en
una fase primaria en la que se describe con palabras los alrededores de un
punto dado, aportando información acerca de edificios de interés, servicios,
orientación de las calles, e información relativa a sitios accesibles para
personas con problemas diversos de movilidad.
Los
demás sistemas para ciegos que he tenido la oportunidad de conocer, y recuerdo
dos norteamericanos y uno canadiense, no tenían muchas ventajas sobre el
mencionado de la ONCE, requerían también de mucho hardware y el sistema de
interface era mucho más espartano o breve en los datos que podría dar, que el
experimento español.
Ha
llegado el momento en que tenemos todos los elementos a nuestro alcance sin
casi necesidad de seguir investigando sino más bien uniendo piezas del puzzle.
Veamos; tenemos:
Las
cartografías de las ciudades de muchos países, de los puebos y de las
carreteras.
Las
bases de datos de los puntos de interés.
Los
programas específicos para terminales móviles que calculan las rutas y ayudan
en la navegación.
Los
lectores de pantalla para estos terminales.
¿Qué
nos falta? ¿qué tenemos en realidad? ¿Cómo podemos mejorar? ¿Cuáles son las
alternativas?
Vamos a
tratar de contestar a estas preguntas viendo, de paso, la realidad del día de
hoy, mes de abril de 2005 en el panorama que nos circunda. Para el sufrido
lector que ha tenido la paciencia de llegar hasta aquí, me atrevo a pedirle
algo más de paciencia porque voy a exponer en dos o tres párrafos las bases del
GPS sobre el que hasta ahora hemos estado disertando sin decir demasiado de él.
El
sistema GPS está basado en una serie de satélites en órbitas diferentes, que
envían señales a la tierra dando su posición exacta a parte de otros datos como
su propia altitud sobre su superficie . Con la recepción de la señal de al
menos tres de estos satélites, que están en posiciones diferentes, el software
GPS, por medio de algoritmos que no viene al caso extenderse en explicar,
deduce la posición del propio receptor, que es la antena del equipo GPS,
traduciéndola a datos de longitud, altitud y latitud. Basándose en estos datos,
y comparándolos con un mapa debidamente calibrado, en el que se sepa
exactamente en qué longitud y latitud está cualquier punto, es fácil determinar
de forma visible dónde estamos. Esto se hacía antes con compases y otros
instrumentos sobre los mapas tradicionales en papel.
Naturalmente,
la precisión del sistema depende de muchos parámetros pero uno de los más
importantes consiste en el número de satélites que nuestro receptor sea capaz
de ver. En muchos casos será fácil ver hasta 7 o más, y los cálculos con más
posiciones captadas de diferentes puntos de la vóveda celeste nos aproximan más
a nuestra posición real.
Es
interesante resaltar el hecho de que el GPS solamente funciona en cielo abierto
debido al tipo de señal que el receptor tiene que captar. El sistema europeo
GALILEO, que parece se implantará en 2007 aporta más cantidad de satélites y
una señal de mayor potencia con lo que, a poco que mejoren los receptores
(cuestión esta que ya se está produciendo) hará que sea posible posicionarse
también en interiores.
Los
mapas actuales dentro de las memorias de los equipos GPS, son datos vectoriales
o códigos mediante los que el sofware sabe qué tipo de líneas dibujar. Un mapa
vectorial está formado por líneas trazadas entre puntos con determinados
colores y formas. Así, una calle que fuera de norte a sur durante 1 kilómetro,
sería vectorizada como una línea recta definida por puntos que contienen
información de la longitud y latitud de cada centímetro de terreno. También así
se dibujan las costas, las curvas de las calles, las glorietas etc,
obteniéndose planos reales a la vista, de la ciudad en la que se mueve nuestro
receptor o de las carreteras.
Existen
ya mapas en tres dimensiones basados en los datos de altitud de los diferentes
puntos. Son mapas en relieve que pueden ser vistos como en una realidad virtual
desde el punto de vista del espectador, y hasta se calibran ya fotos de los
diversos sitios para poder efectuar rutas virtuales. Es posible, por ejemplo,
simular una conducción por una ciudad viendo exactamente los edificios y los
detalles de las calles, de acuerdo a conjuntos de fotos estáticas tomadas desde
varios puntos.
Hay programas
capaces de mostrar mapas de cualquier tipo, debidamente calibrados, sobre la
pantalla del ordenador y situarnos en el punto correcto. Es interesante, por
ejemplo, caminar por un mapa de Madrid del siglo XVII debidamente calibrado.
Uno se da cuenta, si va en un coche, de qué calles existían, cuáles no, por
dónde había huertas u otros elementos.
Definido
"grosso modo" el mundo del GPS y en qué consiste, dejemos las
elucubraciones y pasemos a lo práctico, siempre visto desde el lado de los
ciegos.
En
teléfonos móviles SYMBIAN tenemos básicamente dos programas capaces de elaborar
rutas:
El
WAYFINDER.
El
TOMTOM Citymaps.
Y para
navegar correctamente necesitaremos:
Una
antena receptora GPS
Un
terminal compatible
Un
lector de pantallas (o TALKS o Mobile Speak)
Uno de
estos programas: Wayfinder o TOMTOM Citymaps..
Veamos
ahora las partes y hablemos un poco de las que merece la pena hablar.
El
receptor GPS.
Es
cómodo y útil que sea un receptor BT (blue tooth) y para algunos modelos de
terminales es imprescindible puesto que no pueden encontrarse otros puertos de
conexión.
Hay
muchos modelos en el mercado, en gamas de entre 130€ y 250€ aproximadamente. Si
uno planea navegar en coche, es bueno comprar un receptor equipado también con
una antena externa. Los receptores captan las señales de los satélites pero lo
hacen mejor con una antena externa.
Tanto
los receptores como las antenas, no tienen forma de porra ni similar sino que
son formatos tendentes a la caja rectangular con patitas para apoyo y ventosas
y/o imanes en el caso del vehículo.
La
Diferencia entre usar o no usar antena externa puede ser crucial en estos
momentos puesto que con un simple receptor y dependiendo de las circunstancias,
pueden pasar minutos hasta que el receptor nos de posición porque capte señales
de tres o más satélites.
Esto es
una de las cosas más desesperantes para los peatones que usamos GPS puesto que
a veces es necesario quedarse parado mucho tiempo hasta que el GPS envía señal
y sabe dónde estamos para guiarnos. Como digo, con las antenas externas este
factor disminuye enormemente.
Es
cierto que en la mayor parte de los casos, con solo un receptor, una vez
obtenida señal, es fácil seguir una ruta incluso con éste metido en un bolsillo
del pantalón o de la chaqueta e incluso en un bolso o mochila. Una vez captada
la señal y ordenado el caos del sofware interno del receptor, su comportamiento
mejora ostensiblemente y, salvo que entremos en túneles muy largos con lo que
tendremos que curzar los dedos para ver
cuánto tarda de nuevo en engancharse a los satélites a la salida de éstos, no
deberíamos tener pérdidas de señal.
Sabemos
también que hay unos modernos receptores que se están comercializando ya en
EE.UU., cuya sensibilidad es extremadamente mejor que las actuales y que llegan
a captar señales GPS en túneles de primer nivel.
Citamos,
a modo de ejemplo las siguientes marcas de receptors que han podido ser
probadas:
SYSON
Chip, con muy buenos resultados. Receptor sencillo y ligero que no viene con
casi ningún aditamento especial.
Clip ON
Fortune, resultados algo menos espectaculares que los del SYSON, es un receptor
algo más abultado pero trae muchos accesorios como pinzas de cinturón, banda
para llevar colgado del cuello y diversas fundas.
Wayfinder,
el peor de todos los que he probado. No recuerdo la marca del fabricante. Es un
receptor aún más pequeño que el SYSON y dispone de varios aditamentos. En este
momento, Wayfinder regala a parte de la banda, un set para sujetar el teléfono
y el receptor en el salpicadero del coche.
Ricaline.
No probado. Los comentarios que tengo de él son buenos pero no tengo datos
comparativos ni siquiera de observación.
En
todos estos casos y en otros que he visto por catálogo, todos los receptores
van equipados con batería recargable con autonomías entre 4 y 10h y todos traen
el cargador de red y el cargador de mechero para enchufar al coche y no gastar
batería en el intento.
Resaltar,
finalmente, que algunos modelos pueden ser cargados directamente de entradas
USB de ordenadores.
No
vamos a hablar mucho del terminal compatible puesto que no hay mucho que decir.
Tiene que ser uno de los modelos listados por el fabricante del software GPS
que coincida con los modelos listados por el proveedor del lector de pantallas.
En este momento, estos terminales se reducen a los de la serie 60 de NOKIA y
algún modelo Ericcsson.
Eso sí:
ir preparados de baterías porque tener un programa de cálculo de ruta
constantemente funcionando, lo que hace en muchos casos que funcione la luz
trasera de la pantalla del terminal, acorta sensiblemente la duración de las
baterías del terminal de teléfono. Es bueno hacerse con un enchufe para el
coche si se va a usar en vehículo en trayectos largos o bien llevar baterías de
reserva.
El
lector de pantallas:
Puede
ser cualquier de los existentes en el mercado. La elección es entre dos,
naturalmente; el TALKS y el Mobile Speak. A mes de abril de 2005, cuando se
escribe este artículo, el que da más accesibilidad con el programa Wayfinder,
es el TALKS versión 2.xx.xx pero la diferencia es mínima como se verá y sabemos
que Mobile Speak (Code Factory en este caso) están trabajando mucho en la mejor
accesibilidad de este programa calculador de rutas.
Si yo
fuera a hacerme con un sistema de este tipo, no condicionaría nada a la
accesibilidad de uno u otro lector de pantallas puesto que los dos dan
resultados similares (no satisfactorios al 100%) en cuanto a la lectura de
datos del programa, y porque ambos lectores, en constante competencia, van
aplicando nuevos elementos de accesibilidad para captar mercado.
El
programa GPS.
Vamos a
descartar el TomTom Citymas por algunas razones. Quizás la más importante es
debido a que la guía que da de la ruta a seguir, es completamente visual y NO
es accesible con ninguno de los lectores de pantalla actuales. Es difícil de
encontrar en tiendas y es necesario comprarlo por internet. Además, la
cartografía ha de residir en el teléfono. Es necesario disponer de completas
colecciones de mapas si uno se mueve entre ciudades y más si lo hace entre
ciudades múltiples de diferentes países.
En
cuanto al Wayfinder, vamos a analizar las dos posibilidades: Ruta Movistar, y
Wayfinder "a secas", que son las dos formas en las que se puede
acceder a los servicios de este más que interesante guía GPS.
El
software es prácticamente igual en ambos casos, dado que Ruta Movistar,
funciona con una versión del programa Wayfinder, realizado por una empresa
sueca con representación en España.
La
instalación del programa es similar y sencilla. Se puede bajar el programa, o
bien se puede adquirir en una tarjeta, en el caso de Wayfinder pero de esto
trataremos más adelante.
En
cualquier modalidad de Wayfinder que usemos, la diferencia con otros programas
navegadores, incluídos los de PDAs de los que no hemos hablado aquí hasta
ahora, es que las rutas se construyen en el terminal bajo demanda. El terminal
no almacena mapas en su memoria. Cuando alguien decide realizar una ruta, el
terminal realiza una llamada GPRS a un servidor que es quien calcula la ruta y
la baja al teléfono o terminal, donde en ese momento se almacena. esta parte es
la que da ganancia a los operadores pero lo cierto es que el tráfico es mínimo
dado que, como explicábamos antes, los mapas vectoriales se construyen a partir
de datos numéricos que pesan realmente poco. Se ha calculado, por ejemplo, que
una ruta Madrid-Valencia, puede pesar 15k o menos, aunque es cierto que una
ruta compleja que "callejee " mucho, dentro de una ciudad, puede
pesar hasta 30 o 50k.y también es posible que si nos confundimos y es necesario
recalcular rutas, el flujo de datos aumentará considerablemente.
Una vez
dentro del programa tenemos un menú principal, accesible con ambos lectores,
una pantalla de mapa, inaccesible con ambos lectores, una pantalla de
pictogramas, accesible con ambos lectores, una pantalla de itinerario,
accesible con ambos lectores, y una pantalla de rumbo y datos de la ruta,
accesible con ambos lectores.
Las
opciones, que son menús estandar del SYMBIAN, son accesibles también con ambos
lectores. Eso sí: destacar que la pantalla de favoritos, importante porque en
ella se almacenan las direcciones más usadas por nosotros para evitar tecleos
en las búsquedas, NO es accesible ahora con Mobile Speak y sí con TALKS.
Desconocemos la razón puesto que visualmente son listas estándar de SYMBIAN
pero esta percepción visual, ovbieamente,
no se corresponde con la realidad software.
También
es iportante poner de manifiesto la ventaja de Mobile Speak sobre TALKS en
cuanto a la pronunciación de cuestiones que, por defecto del SYMBIAN en su
configuraci´n visual, no se dicen en TALKS y sí se pronuncian en el Mobile
Speak. De Hecho, si Mobile Speak pronunciase la pantalla de Favoritos, mi
opinión sería claramente favorable a este software en este tema. Ya se ha
comentado por estos foros la ventaja de escuchar "Sánchez Arrigorriaga,
Carlos", que nos diría el Mobile Speak, en vez de "Sánchez
arr...." que nos diría el TALKS. Pero esto se hace evidentísimo cuando uno
tiene que leer el itinerario que le marca el mapa o la ruta calculada y el
nombre de la calle es larga como "Calle de los hermanos García
Noblejas", que en el TALKS queda reducida a "Calle de los Hermanos
g....". Conociendo Madrid y sabiendo por dónde va uno, la cosa está clara
pero si no es el caso, me temo que el GPS nos sirve de poco.
Aprovecho
para reivindicar a quien corresponda de TALKS que pierdan la
"manía" de hablar solamente
lo que está en pantalla e imiten en este caso a su competidor que le aventaja
clarísimamente en este terreno. Son muchos los casos en los que estas
abreviaturas se producen y, si podemos tener alguna ventaja sobre los videntes,
¿por qué no aprovecharla?
No voy
a hablar demasiado sobre el uso del programa Wayfinder, muy orientado al
tráfico y a conducción por mucho que en su menú de configuración aparezca el
modo peatón. Los interesados pueden encontrar información más documentada que
la mía en www.mywayfinder.com donde, aunque no se sea usuario, es posible
obtener manuales y demos del producto. Pero sí hablaremos algo de las
utilidades que nos da a los ciegos y las que no nos da.
Como
dije, en la pantalla de mapa, nada
podemos hacer. El que tiene vista, puede ir apreciando cómo se forman los mapas
a medida que uno va caminando o en el coche. Una flecha indica nuestra posición
y el dibujo va por debajo. Como en todos estos casos, el mapa puede rotar, de
forma que veamos ante la flecha exactamente un plano plano bidimensional de lo
que vemos, o puede estar fijo con el norte arriba, de forma que se puede dar la
paradoja de que, andando hacia el sur, tengamos que invertir lo que vemos en la
pantalla y trasladarlo a lo que vemos en la realidad.
Cuando
pasamos por puntos de interés, éstos pueden verse en formas icónicas que
representan cines, teatros, restaurantes, salas de fiesta, sitios de copas,
aeropuertos, estaciones de metro o ferrocarril, iglesias, sitios de interés
turístico, y otros puntos. Es necesario desplazar el cursor sobre uno de estos
puntos y pulsar en él. Entonces aparece una pantalla con más datos acerca del
mismo y si se pulsa la tecla de función izquierda, estos datos pasan a una
lista que es legible con ambos lectores de pantalla. En ella se nos dan datos
del sitio en cuestión. Cuando existe el dato del número de teléfono, basta con
pulsar la tecla llamada y ya podemos hablar con este punto de interés.
Pero
para llegar aquí, es necesario ver, por lo que en ningún caso podremos hacerlo
con los lectores de pantalla existentes.
En la
pantalla de mapa nos aparece también el nombre de la vía por la que
transitamos, sea o no visible en la vista del mapa. Pero nihnguno de los dos
lectores es capaz tampoco de interpretar estos nombres.
La
pantalla de pictogramas es diferente: Está pensada para que el conductor no
distraiga la vista y de una simple mirada a la pantalla, sepa qué es lo próximo
que tiene que hacer. En ella se ve: Arriba, la calle, o plaza o carretera que
se va a tomar. En medio, una flecha o símbolo que indica cómo tomarla. Por ejemplo,
si hay que llegar a una rotonda y meterse por la tercera salida, se ve un
círculo con un "3" en el centro. En la parte derecha se ve una barra
de desplazamiento que la vista interpreta rápidamente asimilando lo que queda
por llegar a este sitio, pero también lleva abajo un número con los metros o
Kms que faltan para alcanzar ese destino temporal. Puede verse un pictograma
con una bandera a cuadros, como las de fórmula 1 que se interpreta como llegada
a destino. En la línea inferior, puede verse el nombre de la vía por la que
transitamos.
Esta
pantalla es accesible por ambos lectores pero requiere de una interpretación
porque lo primero que se lee con el comando de leer pantalla completa será la
vía a la que se llega, luego la distancia y luego la vía por la que se
transita.
Imaginemos
la calle Embajadores de Madrid con
dirección a Atocha y que vamos por la acera de la derecha. La próxima calle, a
250 metros girando a la derecha (porque vamos a un destino en esta calle) sería
Sebastián Herrera. En la pantalla se vería la consabida flecha a la derecha y
arriba la calle de sebastián herrera, en el medio la barra y el número
indicativo de los 250 metros y abajo el nombre de la calle de embajadores.
La
lectura sería algo más complicada porque hay algo interesante: las calles se
ordenan de forma alfabética por apellidos lo que puede confundirnos algo.
Cuando no hay apellidos, además, el desorden de los nombres es algo arbitrario.
Con el
comando de lectura de pantalla completa escucharíamos algo como:
"Calle
de herrera, Sebastián
250m
Calle
de Embajadores".
Y
escuchando esto tendríamos que interpretar lo que he mencionado. Lo que no
sabemos es a dónde girar pero afortunadamente, para esto podemos acudir a la
voz pregrabada del wayfinder que nos daría la instrucción correspondiente; en
este caso, "Gire a la derecha".
Con el
sonido activado, el Wayfinder va dando indicaciones al conductor o peatón de lo
que ha de hacer. Cuando estas instrucciones se mandan al altavoz, ni TALKS ni
Mobile Speal pueden decirnos nada pero son instrucciones cortas y útiles.
La
pantalla itinerarios, es una lista ordenada de forma inversa que nos indica
todos los giros y sitios por los que hemos de pasar para llegar a nuestro
destino. El último elemento de la lista es el orígen y dando flecha arriba se
van viendo los diversos pasos que es necesario dar para ir completando la ruta.
El primer elemento de la lista es, por tanto, el destino.
La
lista se compone de un elemento icónico que indica el giro, no accesible por
los lectores, y un elemto de lista que indica la distancia entre el punto
anterior y el que se focaliza en la lista, y la distancia acumulada de todos
los puntos desde el orígen. Se pueden recorrer estos elementos y pulsando el
joy escuchar la voz pregrabada que nos interpreta el icono. Si hay un radar,
también aparece como elemento de lista.
Algo
interesante a tener en cuenta es que el cursor y el foco se posicionan en el
elemento de la lista por el que uno va transitando, por lo que es otra manera
de poder saber dónde está uno y cuánto lleva recorrido, sin necesidad de que el
mapa sea accesible. También es posible investigar qué será lo siguiente que hay
que hacer.
Todos
estos datos y los de la pantalla anterior, solamentente están disponibles si
hemos calculado una ruta en modo virtual o real, o si estamos transitando por
ella, al igual que la pantalla que explicaremos ahora.
La
última pantalla nos muestra datos del destino, la velocidad, la distancia
total, y una estimación de la hora de llegada basada en la media que vamos
llevando. También muestra una brújula que nos indica el rumbo instrumento éste
inaccesible con ambos lectores de pantalla. Esta pantalla es accesible pulsando
el comando de lectura de ventana completa.
Supongo
que el paciente lector se irá dando cuenta de lo cerca que estamos de alcanzar
una realidad soñada e irá intuyendo lo que nos falta por alcanzar aún. Pienso
que un usuario de tipo avanzado, puede obtener muchísimas ventajas de un
programa como Wayfinder, pero que es algo demasiado complicado de manejar para
usuarios de tipo medio o bajo, de los que incluso podrían utilizar TALKS o
Mobile Speak. Y ello es, una vez más, por una cuestión de filosofía o
planteamiento de la interfaz.
Es
cierto que es una interfaz muy fácil de interpretar para la vista. Y también lo
es que las búsquedas son fáciles puesto que están basadas en potentes
herramientas que residen en el servidor quien también lleva la pesada tarea de
calcular la ruta. El programa en el teléfono es un cliente nada complejo.
Al
final del artículo veremos realmente qué es lo que nos falta para tener el
sueño realizado.
Ahora
vamos a ver , ya sin pensar en la accesibilidad, las características de este
programa y las variantes entre Wayfinder "a secas" y Wayfinder con
Ruta Movistar.
El
programa se comporta muy bien en coche. Una vez que nuestro receptor tiene
señal, que hemos entrado en el programa, que el receptor y el teléfono están
conectados (cuestión esta super sencilla y que se puede automatizar), podemos
mover el coche (mejor que lo mueva otro) y buscar un punto al que ir. Mientras
el vehículo se va moviendo, podemos saber dónde estamos y qué es necesario
hacer en cada instante. O bien podemos elaborar una ruta antes de salir de casa,
marcar orígen y destino, estudiarla y meternos en un taxi, conectar el GPS y
decirle al taxista exactamente por dónde queremos ir y guiarlo. Es cierto que
se enfadarán si saben que llevamos un navegador, sobre todo los que no lo
tienen, pero también lo es que, en muchos casos, la ruta que calcula wayfinder
es mejor que la que calcularía el taxista. Claro que será necesario tener bien
claros los parámetros de si le hacemos calcular la ruta por la distancia más
corta (que no siempre va a ser la mejor dependiendo del tráfico) por tiempo o
teniendo en cuenta las incidencias del tráfico, cosa que aún no es posible en
España.
En
cualquier caso, si el taxista decide hacer su voluntad, Wayfinder avisará que
estamos fuera de ruta y, según tengamos o no activado el parámetro de
recalcular, volverá a recomponer la ruta y nos tratará de mandar por el mejor
camino.
Andando
es otra cosa. Uno de los aspectos más delicados del GPS es el que se pueda
determinar nuestra dirección. Parados, el GPS puede determinar nuestra posición
pero si giramos sobre nuestro eje o nos movemos uno o dos pasos en cualquier
dirección y nos volvemos a parar, el GPS no sabe para dónde miramos. Esto lo
determina el programa una vez coleccionados varios datos de movimiento porque
entonces sabe cuál es nuestra intención. Es en ese momento cuando pone el mapa
en orden.
Otro
problema de ir andando es que la cobertura GPS puede caer, sobre todo en
barrios de calles estrechas e intrincadas donde se produce el fenómeno llamado
multipath o rebote de la señal de los satélites en las fachadas, que hace muy
difícil al programa realizar sus algoritmos de posicionamiento con éxito.
Por
otra parte, el posicionarnos bien solo puede hacerse, como decía, con tomas de
varios datos y además con una velocidad no demasiado lenta, digamos más de 2kM
por hora. Pasear es algo que vuelve realmente locos a estos programas.
Mi
experiencia andando con Wayfinder no ha sido tan satisfactoria como en coche
debido probablemente a estos factores. Pero es posible adaptarse a las
circunstancias y obtener una buena orientación. El problema es hacer caso de
las instrucciones de voz, porque muchas veces se lanzan en momentos en los que
vamos demasiado lentos. Supongamos una manzana de 50 nmetros de longitud y dos
calles estrechas que la rodean. Nosotros vamos por la calle principal y hemos
de girar por la segunda de ellas a la izquierda. Vamos paseando y escuchamos:
"A 50 metros, gire a la izquierda". Como es difícil determinar las
distancias con una velocidad de paseo, prbablemente recibamos el mensaje cuando
estamos a 20 metros de la primera calle que no es la que hemos de tomar sino la
segunda, que está algo más alejada. Como por otro lado es difícil calcular si
hemos andado 20 o 30 metros, es posible que giremos por la primera calle en vez
de por la segunda.
Es de
resaltar que estos programas tienen un modo peatón en el que calculan las rutas
por calles estrechas, sin tener en cuenta la dirección del tráfico y pudiendo
pasar por calles peatonales. Pero el modo peatón no mejora en absoluto el
problema de la detección exacta de la posición. Los mejores resultados los he
obtenido quitando la voz automática y comprobando por mí mismo la distancia
real a los puntos. Como los mensajes sonoros se lanzan a determinadas distancias,
es mejor leer realmente la distancia real que muestra la pantalla de
pictogramas, que usar los mensajes sonoros.Pero esto tiene el inconveniente de
tener que llevar el teléfono en la mano y estar usando probablemente las dos
manos para obtener comandos de los lectores de pantalla.
No
quiero desanimar a nadie. De hecho yo sigo practicando por las calles
adaptándome un poco al comportamiento del GPS cuando lo tengo que utilizar.
Pero cuando ya se conoce un recorrido, es mejor apagarlo todo y dejar libre la
oreja para escuchar el sonido de la propia calle que nos orienta mucho más.
Diferencias
Ruta Movistar y Wayfinder.
Aunque
las dos usan el mismo programa, las principales diferencias que he podido
constatar son:
Ruta
Movistar ha mejorado los comandos de voz de Wayfinder que están grabados por
una persona triste y taciturna en el caso de Wayfinder mientras que son claros
y contundentes en el caso de Movistar.
Con
esto ternmino las ventajas de Ruta movistar puesto que los demás son, a mi
juicio, inconvenientes.
1.- En
ciudades grandes como Madrid, a veces es muy difícil acceder a los servidores
Movistar y calcular rutas o buscar restaurantes, farmacias o destinos.
Obtenemos además mensajes de error absurdos como los referentes a que no
estamos subsctritos al servicio y otros por el estilo. Esto no ocurre con
Wayfinder.
2.- Se
obtienen muchos retrasos en las bajadas de Wayfinder con Movistar, cosa que no
ocurre con Wayfinder.
3.-
Movistar tiene versiones del programa para menos modelos que wayfinder.
4.-
Wayfinder tiene una web donde se pueden calcular rutas, buscar puntos y
mandarlos al teléfono, obtener mapas para que el tráfico GPRS sea menor,
denunciar rutas erróneas o fallos en los mapas, configurar parámetros etc. Esto
no lo tiene RUTA MOVISTAR por el momento.
En
cuanto a precios, es mejor que el lector consulte la web de wayfinder y la de
telefónica, porque me considero un desastre calculando estas cosas, pero
podemos destacar:
Wayfinder
se vende en varias modalidades.
1.-
Metido en una tarjeta
2.- Con
receptor GPS
3.-
Bajando de la red y pagando las licencias por meses o años.
4.- La
licencia tiene dos capas: Solo mapas, o mapas y base de datos de puntos de
interés.
5.- El
tráfico GPRS corre por cuenta del usuario y su proveedor de servicios
telefónicos.
Ruta
Movistar tiene las siguientes características principales:
1.- Se
puede comprar un receptor GPS en tiendas MOVISTAR
2.- El
programa se baja desde el propio terminal via e-mocion de forma gratuíta si se
susbcribe uno, claro
3.- No
separan puntos de interés de mapas, se factura todo junto.
4.- La
tarifa es de 10€ al mes sin impuestos yndependientemente del tráfico GPRS que
se genere, incluyendo la propia descarga del programa.
5.- La
licencia es renovable por meses.
6.- EL
tráfico GPRS se paga fuera de España a
parte.
Habría
que hacer un cálculo muy afinado pero parece que Wayfinder sale algo más caro
aunque tiene la ventaja de la web, y la desventaja de la voz.
En
todos los casos, naturalmente, hay que sumar el coste del terminal telefónico.
¿Qué
nos falta?
Esta es
una buena pregunta que tiene muchas respuestas, naturalmente. Yo daré la mía en
forma muy resumida para no seguir cansando al sufrido lector:
1.- Que
los lectores de pantalla de teléfonos evolucionen un poco.
2.- Que
los programas de navegación contemplen pantallas descriptivas de los mapas y
que podamos acceder a los puntos de interés.
3.- Que
las nuevas antenas receptoras GPS mejoren su sensibilidad, sobre todo para el
modo peatón.
Alternativas
en PC:
Existen
programas en PC que pueden ser considerados alternativas de estos, unos
orientados a conducción y otros a vista de mapas, topografía etc. De uso común,
existe el FUGAWI que es capaz de mostrar mapas hasta en tres dimensiones y
trazar recorridos sobre mapas escaneados. Es casi inaccesible. Es una lástima
porque estos programas son ideales para grabar rutas por ejemplo de senderismo,
cosa imposible en Wayfinder y compartirlas. Existe un gran número de comunidades
usuarias de GPS para rutas en Bici, Quad y andando que las intercambian. Así se
puede obtener la "Ruta del Cares" (las dos más conocidas), la del
parque de la caldera de Taburiente o muchas otras.
Route
66: es un software orientado a la conducción con cálculo de rutas y puntos de
interés, casi inaccesible y con curiosidades como el poder calcular hasta el
gasto de combustible.
Y ya
finalizo con la esperanza de que sigamos avanzando en este terreno y podamos
acabar siendo verdaderamente guiados por estos sistemas de gran utilidad, y que
podamos ser unos buenos copilotos, calcular las rutas, decidir los restaurantes
en los que comeremos, etc. Cada vez estamos más cerca porque, una vez más, los
estándares se acercan a nosotros sin necesidad de que tengamos que re inventar
la rueda especial para cieguecitos. Bastará con algún elemento que facilite la
accesibilidad para que pronto, muy pronto, podamos hacer uso de estas útiles
herramientas.
Y dejo
de escribir sin contestar, de forma consciente, a la pregunta principal:
¿orienta o despista? porque ni siquiera yo mismo lo tengo claro. Eso sí; estoy
seguro de que estamos más cerca de la orientación que del despiste.
NOTA:
Este
artículo no ha entrado en detalles acerca del uso del programa Wayfinder por
dos razones básicas:
1.-
Porque existen manuales del usuario.
2.-
Porque el objeto era describir brevemente la realidad desde el punto de vista
de la accesibilidad y no desde el relacionado con ningún programa en sí.
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