UTLAI PUNTO DOC

 

Nº 22 --- julio 2004

 

Presunto caso de discriminación

Un ciego denuncia que un hotel de Bariloche no lo quiere hospedar     

 

(Publicado el 5 de junio de 2004, en el periódico digital la Nación)

 

 

 

Planeaba viajar con su mujer y sus hijos

     

 

 

 

Marcelo Lanzzavechia y su mujer, Adriana Zaffaroni, son no videntes.

Junto con sus dos hijos, Carolina, de cinco años, y Diego, de seis

meses, tenían pensado viajar a Bariloche, entre el 17 y el 24 del mes

próximo. Pero ayer recibieron una mala noticia: el hotel donde pensaban

reservar habitaciones no los quiere hospedar porque son ciegos.

 

Según afirmó Lanzzavechia a LA NACION, el gerente del Hotel Concorde,

situado en Libertad al 100, en San Carlos de Bariloche, le dijo que era

norma de la empresa no hospedar a personas no videntes por la propia

seguridad de los pasajeros ciegos.

 

LA NACION intentó comunicarse con los administradores del Hotel

Concorde, pero un hombre que se presentó como parte del personal de

mantenimiento dijo que hasta el lunes próximo el hotel iba a estar

cerrado y que los gerentes no se encontraban en el lugar.

 

Según su página de Internet, el Hotel Concorde tiene categoría de cuatro

estrellas, tiene 56 habitaciones -cuatro de ellas en suite-,

estacionamiento y cofres de seguridad, entre otras comodidades.

 

Lanzzavechia adelantó que en las próximas horas presentará una denuncia

contra el hotel en el Instituto Nacional contra la Discriminación, la

Xenofobia y el Racismo (Inadi) y no descarta presentarse en la Justicia.

 

 

En 2002, Lanzzavechia, abogado de profesión, había presentado en el

Inadi una denuncia contra la compañía aérea Southern Winds, ya que no le

quisieron vender un pasaje por ser una persona no vidente.

 

En el Inadi no quisieron opinar del tema hasta que el damnificado

presente la denuncia y el departamento legal del instituto compruebe si

hubo discriminación o no.

 

"Anteayer me llamó mi agente de viajes y me dijo que tenía una mala

noticia. Me comentó que el hotel donde quería reservar las habitaciones

no me iba a hospedar porque soy ciego. Enseguida me comuniqué con una

persona que se presentó como el gerente y me confirmó que no me podía

alojar allí, que tenían como norma de seguridad no alojar a personas no

videntes porque en el lugar había muchos escalones. La única solución

era que estuviera acompañado por una persona vidente", explicó el

abogado a LA NACION.

 

Lanzzavechia dijo que decidió hacer pública su situación porque no

quiere que a otra persona ciega le ocurra lo mismo que les pasó a él y a

su mujer. "Mi duda es saber qué hubiera pasado si yo no avisaba que era

ciego. ¿Qué hubiera ocurrido si yo llegaba al hotel y en ese momento se

daban cuenta de que mi mujer y yo somos no videntes?", se preguntó.

 

Según recordó el abogado, en 1997, junto con su mujer, decidió viajar a

España e Italia de luna de miel. "Allá nunca nos hicieron problemas por

nuestra condición", agregó Lanzzavechia.

 

El denunciante sostuvo que todos los años viaja con su familia a

Atlántida, en Uruguay. Allí se hospeda en el Hotel Argentina. "El dueño

nos trata bien. Es más, en el último verano mi hijo se enfermó y todas

las noches venía a la habitación la esposa del dueño del hotel para

darle el medicamento al bebe. Afuera del país sos uno más. En cambio, en

la Argentina, todos los días tenés que rendir un examen", agregó.

 

Lanzzavechia dijo que su mujer, periodista de profesión, tomó la noticia

de una forma más tranquila que él. "Ella sólo piensa en cómo decirles a

nuestros hijos que porque sus padres son ciegos no les pueden reservar

habitaciones en un hotel de Bariloche", concluyó el abogado.

 

Gabriel Di Nicola

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