UTLAI PUNTO DOC
Nº 21 --- abril 2004
LOS CIEGOS ESPAÑOLES NO TENEMOS DERECHO AL VOTO SECRETO COMO LO IMPONE LA CONSTITUCIÓN.
Por Jose Angel Carrey Torralba.
Correo electrónico: jacarrey@terra.es
¿os habéis parado a pensar en la cantidad de temas en los que existe discriminacióbn para los invidentes en esta sociedad?.
Desde que existe la democracia, desde que en aquéllos lejanos días del 1978 los españoles aprobaron la Constitución como medio de convivencia en libertad, hasta hoy en día, han pasado 25 años, en que España ha cambiado: La sociedad se ha modernizado, el Estado del Bienestar se ha generalizado, y nos hemos vuelto europeos.
Muchos colectivos discriminados, como la mujer, los minusválidos, los inmigrantes, etc, están surgiendo de sus cenizas, y luchando por una vida digna y en igualdad. Peleando para que la igualdad jurídica y de oportunidades, que la Constitución promueve, sea día a día cada vez más real.
La propia situación de los ciegos en este país, ha cambiado paulatinamente desde entonces hasta ahora.
Sin embargo, falta mucho por hacer: En el orden laboral, educativo, de barreras, en todo lo que afecta a la accesibilidad, etc, sigue habiendo problemas graves, para que una persona ciega o minusválida, desarrolle plenamente sus capacidades, y viva una vida lo más normal e independiente posible. Además, la mentalidad social, sigue siendo poco abierta a aceptar una integración plena y real, la mayoría de las veces por desconocimiento de nuestras reales capacidades. Sigue dando miedo, la diferencia.
Y en todos estos años de libertades democráticas, a ningún político, a ningún colectivo u organización de ciegos, se le ha ocurrido pelear contra la discriminación de los invidentes, en uno de los derechos políticos más importantes y esenciales en una democracia, como es el derecho de participacióbn política mediante el ejercicio del voto.
Según la Constitución española, (arts. 23.1 68.2 69.1), el sufragio universal, es personal, libre, directo, y secreto.
Ello es así para todos los españoles, excepto para los invidentes, que tenemos que revelar el sentido de nuestro voto a un tercero, como si no supiésemos leer, como si fuésemos inútiles, para que lo haga por nosotros.
La ceguera tiene sus limitaciones, y en muchas ocasiones necesitamos la asistencia de los demás para que nos ayuden en aquellas cosas que nos impide hacer. Pero en este caso, creo que con una sencilla adaptación, consistente en rotular en braille las papeletas normales, en una esquina con las siglas de los partidos políticos de que se trate, no sería necesario recurrir a nadie para algo que es un derecho constitucional, y que afecta al ejercicio de nuestra libertad política.
Creo que la integración tiene otros muchos temas de que ocuparse, y mucho más graves, pero éste es un asunto que pone de manifiesto lo mucho que falta por hacer para que la igualdad jurídica y de oportunidades, sea algo más que una declaración programática. En este último año de legislatura, el Gobierno ha elaborado tres leyes al menos respecto al tema de minusválidos, en una frenética locura por dar imagen de ocuparse de nuestros colectivos, y ganar votos. Y, sin embargo, no han caído en la cuenta de que algunos, nisiquiera podemos votar en igualdad con el resto de españoes, sino por medio de terceros..
El 02 de Marzo de 2.004, he presentado un recurso ante la Junta Electoral de mi zona, (Tarrasa) reclamando el marcado en braille de las papeletas electorales. También he dirigido una queja al defensor del pueblo a través de su web: http://www.defensordelpueblo.es
Os animo a todos a que hagáis lo mismo en vuestras respectivas circunscripciones electorales, al objeto de conseguir una respuesta positiva de nuestros políticos. Cuantoss más seamos, mejor.
Si alguien desea secundar esta medida, puedo enviarle un modelo de recurso, en el que sólo tendrá que añadir sus datos.
Luchemos por el ejercicio del voto secreto, y lucharemos también por ocupar en esta sociedad, el lugar que nos corresponde.
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