UTLAI PUNTO DOC
Nº 21 --- abril 2004
Louis Braille
Por Juan José Miñana
Correo electrónico: safor96@wanadoo.es
Nació en Coupvray en el año 1809 el día 4 de Enero. Murió en
París el día 6 de Enero de 1852.
A los dos años y medio perdió la vista del ojo derecho, por
haberse pinchado con una lezna de dcoser cuero que trabajaba su
padre. A los tres años perdió la vista en el otro ojo.
El día 14 de febrero de 1818, ingresó en el primer colegio de
ciegos que hubo en el mundo y que fue su primer director
Valentin Haüy.
En el año 1825 crea el sistema Braille.
En el año 1829, presenta su sistema de lectoescritura en la
escuela de jóvenes ciegos en París, donde él comenzó estudiando
y ahora ya era profesor.
Muere en el año 1852, siendo llevado en primer lugar su
cuerpo a Coupvray, donde le enterraron, pasando posteriormente
sus cenizas al panteón de hombres ilustres de París.
Hasta el año 1825, se pensaba que el único sistema válido
para quienes no veían era el mismo utilizado por las personas
que veían, pero dando cierto relieve a lo escrito con el fin de
que lo percibiese el tacto. Este procedimiento fue el que empleó
V. Haüy en sus clases al fundar el 10 de diciembre de 1784 la
primera escuela para ciegos que hubo en el mundo y que
continuaron sos posteriores.
El método de lectura inventado por Haüy, consistía en la
grabación de los caracteres normales de imprenta en alto relieve
y con trazo continuo; Louis Braille se percató de las
dificultades e inconvenientes de este sistema, y se propuso
elaborar otro que se adaptase mejor a las necesidades
específicas del tacto. Para ello tomó como base la llamada
"Signografía Barbier", que no era sino una signografía fonética,
y que presentaba los inconvenientes de no tener en cuenta la
ortografía ni los signos de puntuación, y servir exclusivamente
para el francés.
Este generador o signografía de Barbier constaba de doce
puntos, de cuyas diversas combinaciones nacían los signos
fonéticos, base de su escritura. Solamente repito esos doce
puntos o las combinaciones de esos puntos generaban sonidos: Tr,
Vr, etc, pero no se sabía cómo se escribía si con B o con V,
porque el sonido era el mismo, por ejemplo: Vr que Br. Las
combinaciones o uniones de esos puntos, formaban solamente
sonidos, nunca letras sueltas.
En primer lugar, Louis Braille lo reduce a 6 puntos, con lo
que las dimensiones de la letra quedaban adaptadas a la
exigencia del tacto. De la combinación de estos seis puntos,
dispuestos en dos filas verticales de tres puntos cada una.
Braille obtuvo, no sólo un alfabeto, sino también unos signos de
puntuación, una musicografía y una notación matemática.
El sistema Braille tardó en imponerse, a pesar de que los
ciegos se daban perfecta cuenta de que era el método más
asequible de los utilizados hasta entonces. Los educadores
videntes se resistían a aceptarlo, porque "dado su
convencionalismo -decían- aparta a los ciegos del mundo de los
videntes".
Los que afirmaban esto no tenían en cuenta las ventajas que
para los ciegos presenta el punto sobre el trazo continuo. El
punto, como elemento simple, ofrece una mayor adecuación al
tacto que los caracteres corrientes, mucho más complejos, y
compuestos por un ettrelazado de líneas rectas y curvas. Estos
últimos, en cambio, se adaptan perfectamente a la vista, sentido
sintético, mientras que el tacto, que procede por análisis,
encuentra en el punto el elemento de captación ideal: el sistema
discontinuo de puntos inventado por Louis Braille coincide con
las características fisiológicas del tacto, ya que las papilas
sensoriales están también distribuidas de manera discontinua en
la yema de los dedos.
Por fin, y después de una gran oposición, en 1854, se adoptó
el sistema Braille como sistema oficial de enseñanza en la
Institución de Jóvenes Ciegos de París, donde Louis Braille
había ingresado en 1818.
El primer libro escrito en sistema Braille editado por una
imprenta de ciegos, fue en París, el año 1854, como veréis ya
había muerto Braille.
En el año 1878 y también en la ciudad de París, se adoptó el
sistema Braille como sistema universal para la enseñanza de los
ciegos.
El sistema Braille no es producto del azar, pues tiene
raigambre científica, aunque no haya salido de las
investigaciones y experiencias de los laboratorios y le era muy
conocida la ttrilogía de "ciego, tacto y puntos en relieve",
tríptico que conocía muy bien su inventor para quien no eran un
secreto las posibilidades de los ciegos. La intuición de Louis
Braille fue maravillosa porque dio a sus signos las dimensiones
más idóneas para ser captadas por la vía protopática, la que se
encarga solamente de la sensación de tacto. Empleó únicamente
seis puntos, número que es perfectamente percibido por la vía
hepicrítica o discriminativa que da la capacidad de distinguir
dos estímulos diferentes o dos puntos.
Consciente Braille de que la escritura y la lectura de su
sistema debían efectuarse en sentidos diferentes, puesto que
eran invertidas las posiciones de una hoja al escribirla y al
leerla, determinó que, como era más frecuente leer que escribir,
los ciegos leyeran de izquierda a derecha, al igual que los
videntes y, dado que la escritura requiere cierto esfuerzo y la
mano derecha suele ser más hábil, se escribiera con ésta;
necesitándose la ayuda de la otra para localizar los cajetines
sucesivos, resultaba lógico, como he dicho por la inversión, que
se escribiera de derecha a izquierda.
La práctica y los científicos han comprobado que la vía
aferente (aquella que lleva las sensaciones desde el exterior
hacia el sistema nervioso central) funciona más espeditamente
cuando se actúa de izquierda a derecha, luego fue correcto
elegir este sentido para la lectura. En cambio, la vía eferente
(aquella que transmite las respuestas desde el sistema nervioso
central hacia el exterior) es más activa si se efectúan los
movimientos de derecha a izquierda; por consiguiente, también
fue acertado acordar este sentido para la escritura Braille,
aunque en realidad estos razonamientos son superfluos una vez
que se determinó -prioritariamente- cómo iba a leerse en sistema
Braille.
El sistema Braille ofrece dos notables desventajas que han
sido siempre la más honda preocupación de tiflólogos y
especialistas: su convencionalismo y sobre todo su excesivo
volumen. Digo convencional, porque es totalmente diferente del
código normal de vista, pero sin embargo son captadas fácilmente
por las yemas de los dedos. Digo voluminosidad, un ejemplo: el
"Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha", 14 volúmenes, si
es el de Martí Riquer Corominas tue tiene notas y va comentado.
Alfabeto de Louis Braille
Las 63 combinaciones:
Primer grupo:
Os daréis cuenta, según nota adjunta, que la primera serie
son las diez primeras letras del Alfabeto, es decir, de la A a
la J.
Segunda serie: es igual que la primera, pero se le añade un
punto, el punto tres de abajo a la izquierda. Estas letras son:
desde la K hasta la T, no está la Ñ, porque en francés no existe
dicha letra, suena cuando se añade la G y la N.
Tercera serie: igual que la primera, pero además lleva el
punto seis, es decir, abajo a la derecha. Desde la U hasta la U
acentuada; en Sistema Braille no se puede hacer una rayita para
el acento y se necesitan 5 letras más, las vocales acentuadas,
que son distintas de las vocales sin acento; lo mismo ocurre con
la letra Ñ, no existe en francés y en castellano se tomó uno de
los signos franceses la I con diéresis.
Cuarta serie: Aquí son el mismo grupo que la primera serie,
pero no llevan el punto tres, sólo el seis; en esta serie hay
muchos acentos franceses; la séptima letra es la Ñ castellana;
la octava la U diéresis; la décima la W doble, tampoco existía
en francés la W doble y por eso hubo que tomar un signo.
La quinta serie: es igual que la primera, pero todas las
letras han bajado un punto; están los signos de puntuación,
interrogación, admiración, comillas, etc.
La sexta serie, está formada por todas aquellas letras que se
escapan a la lógica de las anteriores y que hay algunas letras
muy importantes, como la I acentuada, la O acentuada, signo de
mayúscula, signo de número, etc.
Permitidme que hable un poco del signo de mayúscula; en el
Sistema Braille, todas las letras son iguales, no existiendo por
tanto, como en tinta, letras mayúsculas y minúsculas. Para
convertir una palabra en mayúscula, es decir, para escribir
nombres propios, de ciudad, de río, de países, etc, se antepone
este signo a la palabra y así ya se sobreentiende que la palabra
que lleva este signo es nombre propio.
Tampoco han aparecido hasta ahora los números; estos se
escriben anteponiendo el signo de numeración a la primera serie;
por ejemplo: el uno sería el signo y la A; el doce, sería el
signo la A y la B seguidas, sin dejar espacio en blanco.
Si os dais cuenta, la primera serie es la más importante y la
que él llamó la serie dominante.
Por último, quería hacer una pequeña reflexión; el Sistema
Braille es muy fácil de aprender, pero la mayor dificultad que
tiene es su polivalencia de letras. Me explico; hay 63 signos;
25 letras del alfabeto; 5 más vocales acentuadas; más la Ñ; más
la W; ahora pensad: ¿cuántos signos matemáticos o de otra
índole conocéis? Cuando éramos pequeños y estudiábamos en el
colegio, todos sabíamos signos matemáticos, letras griegas, etc;
pues el problema de una letra en Sistema Braille, es que sirve
para muchas cosas. La A, puede ser: A literariamente hablando,
pero un uno matemáticamente hablando; una D, es la D
literariamente hablando, un cuatro en matemáticas y un do
corchea; y así sucesivamente.
También quiero destacar, la gran intuición que tuvo Louis
Braille, enmarcando su letra para ser leída por el tacto; para
leer bien, se utiliza los dos índices. La yema de los dos dedos
coge exactamente una sílaba del Sistema Braille aproximanamente;
la lectura Braille es más lenta que la lectura normal, porque
con los ojos se coge más amplitud; la lectura Braille es
silábica mientras que la de tinta es global, es decir,, se
recogen varias palabras.
Si alguien quiere preguntar algo o hay alguna cosa que yo no
me he explicado bien, espero vuestras cartas o vuestros correos
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