ENTREVISTA A NURIA DEL SAZ
Por J. A. Ferrero blanco
Correo electrónico:
ligninaz@wanadoo.es
Nacida en la ciudad española de Sevilla, Nuria del Saz Perdió la vista a los 14 años después de un período progresivo que se Había iniciado a los doce. La dificultad sensorial no le impidió realizar los estudios reglados y licenciarse en ciencias de la información. Actualmente, y con 28 años cumplidos, posee una aceptable experiencia laboral en radio y televisión.
Pregunta: La ceguera le sobrevino en una edad ya de por sí problemática, ¿Qué impresión guarda de aquellos tiempos?
R.: Guardo unos maravillosos recuerdos de mi infancia, feliz junto a mi familia. Siempre estábamos todos juntos, mis padres y mi hermana, abuelos, tíos, primos... Intentábamos pasar el tiempo libre en familia. Creo que esa unión familiar me ayudó mucho. Perdí la vista pero todo a mi alrededor continuó igual. Me siguieron tratando como la niña que era, sin sobreprotegerme. Cuando ves que la vida sigue su curso, que los demás son felices (o al menos lo aparentan) tú te sientes bien, segura, y eso es lo que un niño necesita, amor y seguridad.
P.: ¿Tiene algún recuerdo sensorial diferente al de la vista con anterioridad a su pérdida?
R.: ¡Montones! Sobre todo olores y sonidos. Recuerdo, como si fuera ayer mismo, la sensación de estar en brazos de mi madre o de mi abuela, recién despierta después de una agradable siesta, medio dormida aún, el olor a café de la merienda proviniente de la cocina impregnaba todo el salón. También recuerdo el aroma de los jazmines en las noches de verano que invadían el dormitorio de mis padres y el motor lejano de las motocicletas que transitaban en la carretera cercana. Por citar sólo un par de ejemplos.
P.: ¿Cuáles fueron las primeras conclusiones que obtuvo una vez comprobado y definido el problema?
R.: (sonrisa) Era aún pequeña para reflexionar tanto y obtener una conclusión. Lo acepté sin más y seguí haciendo mi vida lo mejor que sabía y podía, aprendiendo nuevas herramientas, adquiriendo nuevas habilidades, etc.
P.: ¿Por qué optó por los estudios de periodismo?
R.: La radio fue mi gran aliada mientras permanecí en el hospital cuando me sometieron a una intervención quirúrgica relacionada con mis problemas visuales. Mis padres me regalaron un pequeño receptor de radio con grabador de cassette y con eso me entretenía. Ya de antes me gustaba escribir... Hacer simulaciones radiofónicas... Así que no me costó decidir lo que quería estudiar. No fue, sin embargo, algo que se piensa y se decide. Creo que sin ser muy consciente de ello siempre lo supe. Me gusta trabajar con las palabras y su sonido.
P.: ¿Cree que el libre acceso a la información es un derecho o un fin De cada individuo?
r.: Creo que más bien es una necesidad. El poder acceder a la información de una forma libre, independiente, autónoma nos da la oportunidad de tomar decisiones con conocimiento de causa, nos permite ser más libres y, por tanto, responsables de nuestras acciones. No me gusta mucho hablar de derechos... Hay cosas que son tan lógicas que no necesitan ser un derecho, sino una realidad cotidiana, algo de lo que podamos disfrutar porque es natural que sea así.
P.: La realidad se capta en gran medida a través de la vista, ¿Piensa que se ha debido a una supremacía de ese sentido o a una hiperutilización poco fundada racionalmente?
r.: Ufff... ¡Vaya usted a saber por qué el ser humano depende tanto de la vista para su aprehensión del mundo! Supongo que evolucionamos así porque una serie de individuos fuertes tenían buena visión y la especie fue perfeccionando el órgano de la visión. Otras especies no necesitan la vista y se manejan
la mar de bien. Ahora hablando en serio, no tengo ni idea, lo que sí parece es que ver es muy fácil e impactante. De un golpe de vista se obtiene muchísima información, es rápido, aunque también engañoso.
P.: ¿Los sentidos facilitan información o ya desde la percepción es todo subjetividad?
R.: Indudablemente proporcionan información los sentidos. Si es todo subjetividad qué más nos da. De momento no conocemos otra forma de acceder a la información totalmente objetiva. Como conceptos, la objetividad y la subjetividad nos sirven para explicar la realidad. Pero creo que en el ser humano hablar de objetividad en términos absolutos es una utopía.
P.: ¿Puede indicar la motivación que la llevó a trabajar en una televisión?
R.: Dada la tasa de desempleo existente en el sector periodístico, hablar de motivación es algo así como un lujo. Trabajo en televisión por circunstancias de la vida. Este es un medio de difícil acceso para las personas ciegas. Tradicionalmente los periodistas ciegos han trabajado más en prensa escrita y en radio y muy pocos son los que pudieron acceder a la televisión, precisamente porque a priori parece que es un contrasentido. Pero lo cierto es que en la televisión hay muchas actividades que pueden realizar los ciegos. Mi amigo Larry Johnson de Texas, ciego total, trabajó en una televisión mexicana en la década de los sesenta. Yo llevo ya cinco años presentando un informativo diario... Sencillamente es una cuestión de voluntad por parte de los que se hallan en puestos de responsabilidad en los medios de comunicación.
P.: ¿Supone un sobreesfuerzo respecto a los demás trabajadores del medio no ciegos?
R.: Con la tecnología adecuada, con las adaptaciones informáticas que nos permiten a los ciegos acceder al ordenador no supondría ningún sobreesfuerzo. Pero... Por desgracia, aún queda bastante por hacer en materia de accesibilidad en este aspecto. Precisamente en estos días, ha cambiado la aplicación con la que trabajamos en Canal Sur. No es muy accesible y el departamento de informática está poniendo todo de su parte para hacer el entorno más accesible, ya que es eminentemente visual y no se entiende demasiado bien con Jaws. Sería fantástico que existiera una normativa sobre accesibilidad informática. No hablo de meras recomendaciones, sino unas normas que todas las aplicaciones deberían cumplir antes de poder comercializarse, igual que se hace con los productos alimenticios o las normas de seguridad de los juguetes.
P.: ¿Qué obtiene de su trabajo además de una contraprestación económica?
R.: Una gran satisfacción personal por un lado, pues me permite llevar una vida totalmente normal. La auténtica integración en la sociedad actual pasa por la integración laboral. Y, por otro lado, pues obtengo cierta dosis de estrés, de dolor de espalda y otros problemas varios derivados de una profesión como esta. Es decir, lo mismo que obtiene cualquier otro profesional (sonrisa).
P. ¿Los medios audiovisuales públicos, como en el que Usted presta sus servicios, están determinados por el mercado o por la ciudadanía?
r.: Los medios públicos tienen en cuenta el mercado, pero no pierden de vista el servicio público a los ciudadanos y programan contenidos que no se encuentran en las parrillas de las televisiones privadas.
P.: Muchos creen que las televisiones, públicas o privadas, sirven únicamente para manipular, intoxicar y anestesiar a la población. ¿Tienen otras utilidades?
r.: Hay una teoría periodística según la cual los medios de comunicación tienen una triple función: informar, formar y entretener. Bueno, no parece que esté mal del todo ¿no? Creo que tan pobre es pensar que las televisiones sólo sirven para manipular, como pensar que no lo hacen o que no pueden servir para otra cosa. Hay de todo, claro. Lo interesante es poder acceder a una pluralidad de medios, lo cual tampoco asegura nada. Ya dije que la objetividad en el ser humano... Creo que en la televisión de la actualidad el entretenimiento juega una baza importante.
P.: ¿Se distingue con facilidad la influencia de la Junta de Andalucía (gobierno autónomo) en el medio para el que trabaja Usted?
r.: Al tratarse de una televisión de ámbito regional o autonómico, gran número de las informaciones que difunde aluden a asuntos andaluces y el gobierno andaluz genera mucha información diaria. En este sentido, informaciones sobre la Junta de Andalucía sí que se encuentran en los informativos.
P.: ¿Ante qué noticias tiene Usted que contenerse para no tomar partido en antena?
R.: Desde el momento que entré en la universidad para estudiar Periodismo, ciertos aspectos de esta profesión los tuve claros. Uno de ellos es ser consciente de que un informador debe hacer eso, informar. Para opinar ya están los que participan en las tertulias. Quiero decir con esto que intento no dejarme llevar por mis ideas cuando estoy en la redacción. Aunque reconozco que el día en que tuve que contar que el gen masculino Y era una especie de mutación del femenino X, "no pude evitar" una ligera sonrisa.
P.: ¿Cuáles son, según su parecer, los principales problemas no oficiales de los habitantes de España?
R.: No oficiales.. Creo que en este sentido lo oficial se corresponde con lo real. El principal problema es el desempleo. Al menos yo lo veo así. El desempleo y los salarios bajos (o que tó está mu caro).
P.: ¿coinciden en su totalidad con el de los pobladores ciegos del mismo territorio?
R.: Por fortuna, la tasa de desempleo de los ciegos españoles no es tan elevada como la del resto de la población, gracias a que los ciegos pueden trabajar en la venta del cupón. Es una salida. Si hablamos ya de otros empleos, de otros ciegos que tienen estudios superiores... ahí el desempleo es más elevado porque no se dan las suficientes oportunidades y me consta que hay gente muy válida, muy preparada.
P.: ¿Qué pueden hacer las personas ciegas ante una creciente cultura de la imagen?
r.: ¿Rezar para que los directivos de las grandes compañías de comunicación sean ciegos también y puedan ponerse en la piel de las personas ciegas? Pues seguir luchando y explicando que es necesario poder acceder a la información por otros soportes o a través de medios más accesibles. Porque no es una cuestión de dinero, sino de pensar y diseñar los contenidos y la presentación de la información de una forma accesible para todos. La accesibilidad no es sólo una cuestión de discapacitados. La población es cada vez más longeva y las personas mayores suelen tener problemas visuales, de movilidad, etc. Además, a lo largo de la vida sufrimos accidentes que momentáneamente nos puede incapacitar para ciertas tareas, tales como usar el ordenador porque no lo vemos. Con entornos accesibles ganaríamos todos en calidad de vida.
P.: Cuando Usted debe esperar sola en una antesala, una estación de tren, un aeropuerto, etc. ¿Con qué llena ese tiempo y esos espacios?
r.: Intento evitar esas situaciones en la medida de lo posible. Pero si no es así... me pongo a leer, a pensar en mis cosas o a hablar con cualquier persona que, como yo, tiene que esperar.
P.: ¿Y las prolongadas pausas de una película?
r.: Si estoy sola, me aguanto, y termino viendo una versión muy sui generis del original. Si está audiodescrita... es un lujazo, porque realmente es ver la película sin perderte nada. Y si la veo con alguien, no me pierdo tanto, claro.
P.: ¿Son para los ciegos algo más que sonido la televisión y el cine?
R.: Pues para mí por lo menos sí. Son información, entretenimiento... Un tostón, en fin... igual que para los demás, aunque siempre hay parte de la información que no te llega.
P.: ¿ha tenido secuencias en su vida que no sepa como terminaron por no ver?
r.: Claro. Sobre todo esos finales cuyo desenlace se produce de una forma puramente visual.
P.: cambiando de cuestión nuevamente, ¿Qué busca y encuentra en la literatura?
r.: Busco aprender de las experiencias de los demás en gran medida. Me apasiona el comportamiento humano, que no deja de sorprenderme. Creo que la Literatura, aparte del placer de leer un texto bien escrito, te permite eso. No siempre, pero hay libros, aunque sean de ficción, que te enseñan mucho. Y diversión, por supuesto, creo que una de las cosas con las que más disfruto escon un libro que me interese. Y nótese que he dicho "que me interese", no que sea bueno. Un libro, como decía Borges, creo que era él, hay que leerlo por el placer que nos provoque, si no nos gusta... se cierra y se busca otro.
P.: ¿Y en un paseo?
R.: Relajarme, sentir los estímulos que la rodean a una, sentir el entorno, mezclarme con él, cansarme físicamente también...
P.: ¿Cuál es el último placer que ha descubierto su oído?
R.: Alguna canción romántica.
P.: ¿Qué olor le viene de repente a la memoria?
R.: Los jazmines de la casa donde pasaba los veranos de mi primera infancia.
P.: Verdaderamente, ¿Son difíciles de recordar las sensaciones táctiles?
R.: No. Una sensación táctil también se recuerda. Quizás son menos frecuentes que las olfativas, pero una vez que algo se ha impresionado en nuestro cerebro, podemos recordarlo igual.
P.: Recomiéndenos un plato.
r.: Más que un plato... las famosas tapas sevillanas. Me encanta salir de tapas, y picar. Los montaditos de melva y pimientos morrones están deliciosos y el secreto ibérico también. Y las tartas de mi mami... ni te cuento.
P.: Permítame esta pesadez, ¿Cómo es el esquema de una jornada habitual en su trabajo?
R.: Generalmente existen unos tiempos marcados. Como a tal hora reunión de escaleta, a tal otra ronda de noticias, maquillaje y peluquería, etc. Pero la actualidad manda al final.
P.: ¿Hay en su Centro de trabajo otros empleados con alguna discapacidad?
R.: No sabría precisarle el número de discapacitados que trabajan en RTVA. Pero me consta que son más (ciego sólo yo), porque ya sabe que otras discapacidades pasan más inadvertidas. Ahora me viene a la mente que en la redacción de Huelva trabaja como periodista una persona con discapacidad también. Física en su caso.
P.: ¿por qué es tan difícil que se cumplan las normas sobre integración laboral de las personas con discapacidad?
r.: Supongo que aún no se presta demasiada atención a este punto y que hay ciertos intereses que lo hacen aún difícil. Falta voluntad, porque las leyes están ahí.
P.:¿Qué pueden hacer los ciegos para mejorar su posición en el mercado laboral?
R.: Lo que deben hacer todas las personas con discapacidad y sin discapacidad: formarse bien, ser perseverantes y demostrar su valía allá donde vayan porque, como sucede por desgracia con los miembros de cualquier minoría, serán observados como representantes de un colectivo y no un individuo, con lo cual, la imagen de todos está en juego. Y, sobre todo, no desfallecer. Encontrar trabajo no es fácil hoy por hoy para ningún joven.
P.: Aunque Usted sea tan joven, ¿diría que el escepticismo es una característica de nuestro tiempo?
R.: Pues... no lo sé.
P.: ¿Y la vulgarización?
R.: Quizás sí.
P.: Volviendo sobre nuestros pasos: ¿Existe carrera profesional en el ente que Usted trabaja?
R.: Sí, como en cualquier gran empresa.
P.: ¿Hasta que grado o categoría profesional podría ascender y tras qué escalas intermedias?
R.: Formulada así la pregunta requeriría una respuesta bastante técnica por mi parte y, en este momento, no dispongo de la información exacta. Pero imagínese, en una redacción hay múltiples funciones que desempeñar. Hay secretarios de redacción, redactores, jefes de sección, redactores jefe...
P.: ¿Podemos fiarnos del estudio general de medios?
R.: Esa es una pregunta que me hago todos los días. Pero, de momento, esos son los datos por los que se guían los tomadores de decisiones.
P.: Dicen algunos expertos que el pensamiento se va unificando, ¿Es esto posible en el caso de los tele-espectadores?
R.: Creo que, al final, cada uno piensa lo que quiere cuando está a punto de meterse el trozo de carne en la boca mientras ve los noticieros en su casa. Tiene sus propios problemas, aunque a fuerza de repetición... hay ciertos matices que el telespectador pierde de vista con tanta información.
P.: ¿Le importaría hablarnos de sus próximas metas en el trabajo?
R.: Uuuuuiiissss siiii, jajaja. Dejemos al futuro hacer de las suyas.
P.: Si alguien, naturalmente ciego, pensase en trabajar para un medio audiovisual, ¿Que le sugeriría que no debería hacer de ningún modo?
R.: Hay que confiar en las capacidades individuales. Que tuviera confianza en sus capacidades. Sólo eso.
P.: Por último, y tras agradecerle la cortesía y paciencia que ha tenido con nosotros, ¿Desea añadir alguna cuestión que haya quedado sin apuntar?
R.: De nada. Ha sido un placer enfrentarme a sus preguntas. Han sido diferentes y, por tanto, ha obligado a mi cabeza a pensar un poco.
Vuelve a selección de artículos