Plan Colombia: Papel de las Petroleras
Las empresas petroleras han contribuido directamente
en la escalada del conflicto social y armado que vive Colombia. La Unión Sindical
Obrera (USO), adelanta una huelga por la defensa de sus reivindicaciones y la
defensa de nuestros recursos naturales, escribe el analista colombiano Allende
La Paz.
06.05.2004 (Por Allende La Paz, ANNCOL Colombia) Las empresas
transnacionales tienen sus manos metidas en el diseño y la financiación de los
planes militares que tienden al control de Latinoamérica por parte de los Estados
Unidos.
Las multinacionales han usufructuado las riquezas naturales de
nuestros países y están decididas a continuar devorando el ponqué que las oligarquías
arrodilladas e indignas les permiten degustar en total impunidad contra los intereses
nacionales de nuestros pueblos.
Ello es particularmente cierto para el
caso de Colombia. Y lo es mucho más para las petroleras ya que las 10 primeras
empresas petroleras mundiales hacen presencia en Colombia. Recordemos nada más
cómo no ha mucho, los gobernantes oligárquicos les entregaban a las multinacionales
el usufructo de por vida de partes del territorio nacional mediante las famosas
“Concesiones”.
Durante la administración de Mariano Ospina Pérez, mediante
una patriótica huelga los obreros petroleros obligaron al gobierno a crear la
estatal petrolera ECOPETROL, para que administrara los recursos petroleros entregados
en el gobierno de Rafael Reyes a Roberto de Mares, que a su vez los vendió a la
Tropical Oil Company –TROCO- que debían revertir al Estado en 1.951, lo cual,
como hoy, trató de ser escamoteado por la mencionada
compañía.
Posteriormente,
siguieron con los “Contratos de Asociación” que les permitía jugosas ganancias
a las transnacionales del petróleo, y en el presente la actual administración
entreguista colombiana adelanta cambios de los contratos de asociación, que aumentan
el margen de beneficios de las empresas que participen, lo cual ha despertado
el apetito voraz de las multinacionales petroleras por la explotación de los recursos
petrolíferos de Colombia.
En la década de los ochenta, la empresa petrolera
estadounidense Occidental Petroleum encontró en 1983 el yacimiento petrolífero
Caño Limón, departamento de Arauca, y ya en 1985 estaba sacando el petróleo, mediante
un contratode “Asociación” con la estatal del petróleo colombiana, ECOPETROL,
50 % para ésta y 50% para Oxy, la angloholandesa SHELL y la empresa petrolera
española Repsol-YPF (poseedora del 6,2%), yacimiento que
debía revertir a
la Nación para explotar el 30% último del yacimiento.
Es de mencionar
que la Repsol y la OXY invadieron el territorio indígena U`wa en busca de petróleo,
sin el consentimiento de las comunidades y violentando sus territorios en clara
trasgresión de la Constitución Colombiana, siendo protegidas sus bienes y maquinarias
por fuerzas militares-paramilitares, asesinando varios de los líderes indígenas.
Ese petróleo es transportado hasta la Costa del Caribe a través del
oleoducto
Caño Limón-Coveñas –de 773 kilómetros de longitud- y en Coveñas es embarcado en
los buques petroleros que se los llevan a Estados Unidos para refinarlo. De este
yacimiento se han extraído 910 millones de barriles, de la reserva de 1.300
millones de barriles que se le calcula y hoy representa el 30 % de la producción
petrolera en Colombia, lo cual le reporta a la OXY ser la 2ª empresa en explotación
del petróleo colombiano.
El gobierno colombiano le entregó un contrato
de exploración de petróleo a una empresa estadounidense –posteriormente se supo
que su capital era de 100 mil dólares- que encontró el yacimiento petrolero de
Cusiana, ubicado en el departamento de Casanare, el cual se lo vendió para su explotación
a la British Petroleum por 250 millones de dólares. No se sabe a ciencia cierta
cuál es la reserva de este yacimiento, pero se consideraba que con los
recursos
extraídos de él, se podría cubrir el presupuesto nacional de Colombia durante
8 años sin tener que recurrir a otras fuentes de financiación. También encontraron
el yacimiento de Cupiagua, que según un alto funcionario de la BP, tendría 10
veces más que Cusiana, lo cual fue posteriormente desmentido por la Compañía.
La empresa española Repsol- YPF también, además de la parte del ponqué de
Caño Limón, tiene otros importantes intereses en el departamento de Arauca,
como el yacimiento petrolífero de Capachos I, en el municipio de Tame.
Es de resaltar que esta empresa desde hace varios años ha sido acusada y demandada
en varios país del Viejo Continente y de América Latina por ser la responsable
de una serie de daños ecológicos. (ver en www.rebelión.org/)
Contribución de
las petroleras al Plan Colombia y al paramilitarismo
El control del petróleo
es imprescindible en la estrategia de dominio imperial de los Estados Unidos,
máxime si tenemos en cuenta el agotamiento de los yacimientos en territorio estadounidense
(sus reservas solo representan el 3% mundial del petróleo y el 4% del gas, convirtiéndolo
en importador de hidrocarburos desde los años 80) y la situación de extrema
inestabilidad y dificultad para imponer la visión gringa en el Oriente Medio,
en Afganistán y en Irak, además de las dificultades con Venezuela y Brasil.
Por ello los Estados Unidos ha invertido millones de dólares para
garantizarle
a sus empresas la continuidad en la explotación del petróleo colombiano, además
del financiamiento directo que dichas compañías hacen de proyectos como el paramilitarismo.
Las empresas petroleras han contribuido directamente en la escalada del conflicto
social y armado que vive Colombia a través del "impuesto de guerra"
establecido por el gobierno colombiano en 1992 que establecía el pago de un dólar
por barril, el cual como su nombre lo indica iba a financiar la guerra en Colombia.
En artículo publicado en 2002 en Los Angeles Times, se denunciaba que la
OXY pagaba 750.000 dólares a las fuerzas de seguridad colombianas y la Asociación
Cravo Norte –propiedad de ECOPETROL y la OXY, que actúa en el yacimiento Caño
Limón- en 1996 firmó un “acuerdo de colaboración” anual de casi dos millones de
dólares para financiar económicamente las unidades
de la XVIII que cubrían
las zonas cercanas al yacimiento.
Estas fuerzas militares vigilan las
comunidades que están a lo largo
del oleoducto, las hacen víctimas de intimidación
directa o a través de amenazas de que los “paracos” vienen detrás, o con paramilitares
para hostigar la población, lo cual ha quedado documentado en denuncias de que
personal de la XVIII Brigada de Arauca implicados en graves violaciones de derechos
humanos.
De los recursos del Plan Colombia, o Plan “Patriota” como quieren
llamarla ahora, aprobados en el 2003, 99 millones correspondían al financiamiento
para la protección del oleoducto Caño Limón Coveñas, “mediante la compra de helicópteros,
formación e inteligencia y material para la XVIII Brigada, la
creación de
una nueva Brigada Móvil, la numero 5 (asignada a la protección del oleoducto)
y unidades adicionales fluviales y de policía, todas ellas equipadas con material
pagado con fondos estadounidenses.(17) En enero de 2003, 60 miembros de las Fuerzas
Especiales estadounidenses llegaron a Arauca, uniéndose a los 10 que ya estaban
allí, para formar a unidades de la
XVIII Brigada.” (Ver Informe de Amnistía
Internacional en enlaces de www.anncol.org/).
En esta estrategia de protección de las multinacionales petroleras se inscriben
las llamadas “zonas de rehabilitación y consolidación” en los departamentos de
Arauca, Bolívar y Sucre, precisamente por los departamentos por donde pasa el
oleoducto Caño Limón-Coveñas. Zonas cuyo funcionamiento persiste a pesar de haber
sido declaradas inconstitucionales por la Corte Constitucional.
La British
Petroleum (BP) que se fusionó con la AMOCO –conformando la tercera empresa petrolera
en el mundo- en el principal yacimiento petrolero colombiano –Cusiana y Cupiagua,
en el departamento de Casanare- junto a sus socias, la TOTAL francesa y la TRITON
estadounidense, han financiado directamente grupos paramilitares y han resultado
seriamente
comprometidas en violaciones de derechos humanos.
La BBC
de Londres entre 1.997 y 1.998 recogió información en entrevista a ex-funcionarios
de la B.P., que demostraba la relación de la multinacional con los paramilitares
y cómo a través de sus propios empleados había entregado información a los militares,
que resultaron en asesinatos o amenazas de muerte a líderes y activistas sindicales,
defensores de derechos humanos, políticos democráticos, etc.
El papel
de George W. Bush
La familia del actual presidente de los Estados Unidos,
George W. Bush, son parte de importantes accionistas de la compañía petrolera
HARKEN ENERGY CORPORATION, la cual posee 5 contratos de exploración y explotación
petrolera en Colombia y la compañía considera a este país como la principal inversión
hacia el futuro, por encima de los Estados Unidos y otros países de Latinoamérica.
Donde hay riqueza hay paramilitares
En Colombia, los grupos paramilitares
hacen presencia en las zonas en donde hay riquezas. Y en donde hay riquezas naturales,
allí están las multinacionales. Y en donde están las multinacionales, allí hay
paramilitares. Y para que haya paramilitares en una región tienen que llegar los
militares antes, o de no, no llegan los “paracos”.
En Arauca hay petróleo,
están la OXY y Repsol-YPF, hay paramilitares. En Casanare hay petróleo, está la
British Petroleum, hay paramilitares. En la Guajira hay carbón mineral y gas,
allí están la Drummond y la Texas, allí hay paramilitares. En Santa Marta, está
el puerto para embarcar carbón, está la zona bananera con la Chiquita Brands,
allí hay paramilitares. En Urabá hay banano, allí están las multinacionales del
banano, allí hay paramilitares. En Putumayo hay petróleo, hay multinacionales,
allí hay paramilitares.
En el Chocó, todavía hay más oro que el que se
han llevado desde la invasión española, allí hay paramilitares. En el Magdalena
Medio (Barrancabermeja y zonas aledañas) hay petróleo, allí están las multinacionales,
allí hay paramilitares.
Uribe Vélez, entreguista y antipatriota
La administración del Presidente Uribe Vélez, con su historial
narcotraficante
y su presente paramilitar, responde al dictado de su amo, el Tío Sam (perdón,
quise decir George W. Bush), y decide entregarle aun más a las multinacionales
nuestras riquezas naturales y muy orondo el indigno presidente anuncia que la
Texas explotará hasta el agotamiento los pozos de gas natural de La Guajira, lo
cual significa la pérdida de 87 millones de dólares para la Nación.
Igualmente
anuncia que el yacimiento Caño Limón, será explotado hasta su agotamiento por
la Occidental Petroleum, que significará la pérdida de los colombianos del 30
% último del yacimiento, lo cual ocurrirá también con todas las empresas que tengan
“contratos de Asociación” con Colombia, ya que su decisión es regresar a los “contratos
de Concesión” reduciendo la participación de Colombia en otro 30% por ciento del
negocio.
La resistencia popular
Esta política entreguista y
antipatriota de Uribe Vélez lo que busca es la regresión en política de explotación
petrolera y abrirle el camino a la definitiva privatización del sector en beneficio
de las multinacionales petroleras, mismas que han financiado la guerra en Colombia,
y están comprometidas hasta los tuétanos en la “guerra sucia” a través de su financiamiento
del paramilitarismo.
Esta posición entreguista del presidente narco-asesino-paramilitar
ha encontrado la resistencia viril del pueblo colombiano, especialmente de los
obreros petroleros que laboran en ECOPETROL, agremiados en la Unión Sindical Obrera
(USO), que adelantan una huelga por la defensa de sus reivindicaciones y la defensa
de nuestros recursos naturales, en medio de encarcelamientos sin causa (26 líderes
tras las rejas), asesinato de
dirigentes sindicales (más de 89 líderes de
la USO asesinados en los últimos años), desapariciones, y amenazas de todo tipo.
En esta posición de defensa de los intereses nacionales, se inscribe el accionar
de la insurgencia colombiana y en razón de ella consideramos que está plenamente
justificado su planteamiento de sabotaje a la infraestructura petrolera, cual
hicieran nuestros indígenas Tayronas hace ya 512 años cuando ante la invasión
del español, quemaban sus casas y cultivos para impedir su aprovechamiento por
el avaro invasor.