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Hasta La última gota

Ecopetrol acordó con la Occidental la extensión del contrato de Caño Limón, hasta el agotamiento del campo petrolero más grande en la historia de Colombia.



En agosto de 1859, el empresario norteamericano Edwin Drake mandó perforar un pozo en Oil Creek, Pensilvania. La excavación dio como resultado el descubrimiento de un yacimiento de petróleo que, para los expertos, marcó el comienzo de la carrera mundial por la explotación del oro negro. Pero, como muchos de los grandes descubrimientos, el pozo Drake arrancó prácticamente de cero, produciendo tan sólo 34 litros de crudo por día. Al año ya existían en la zona 74 pozos productores y, en cinco años, la extracción sobrepasaba los 6.000 barriles diarios.

Se puede decir que en Colombia sucedió algo similar. Y, guardadas las proporciones, el campo Drake fue para Estados Unidos lo que Caño Limón ha resultado ser para el país: un yacimiento mucho más productivo de lo que se pensaba, pues de hecho es el campo más grande en la historia de Colombia. A pesar de su convulsionada historia por la existencia de grupos guerrilleros en la zona, lo cierto es que Caño Limón ha superado todas las expectativas que se tenían sobre su rendimiento, hasta el punto que hace unas semanas el Gobierno extendió el contrato con la firma Occidental, que expiraba en el año 2008. Ahora los expertos creen que se puede extraer más de un centenar de millones de barriles adicionales, hasta bien entrada la próxima década. Según Ecopetrol, "la extensión del contrato, que será hasta el límite económico de los campos, le representaría a la Nación un valor presente neto de 846 millones de dólares, 94 millones más que lo que obtendría si no se presenta la extensión".


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