Estado
colombiano demandado ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos El
Colectivo de Abogados "José Alvear Restrepo" y el Centro por
la Justicia y el Derecho Internacional, CEJIL, presentaron el pasado 26 de enero
ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, demanda contra el Estado colombiano
por su responsabilidad en la detención, tortura, desaparición y
asesinato de aproximadamente 49 personas, ocurridas entre el 15 y el 20 de julio
de 1997 en el municipio de Mapiripán, departamento del Meta. Como se
recordara, el 15 de julio de 1997, luego de una macabra planificación realizada
entre miembros del Ejército Nacional y paramilitares de Córdoba,
Urabá, Meta y Guaviare, más de 200 hombres rodearon el municipio
de Mapiripán. Durante cinco días la población fue secuestrada
e incomunicada. Varios de sus habitantes fueron detenidos y desaparecidos luego
de ser torturados. Algunos de ellos les fueron desmembrados sus cuerpos para posteriormente
ser arrojados al río Guaviare. Todo esto con la aquiescencia de las Fuerzas
Militares y de Policía en el área, quienes no hicieron nada para
salvar la vida de los habitantes del mencionado municipio. Pese a la gravedad
y la magnitud de los hechos, el Estado colombiano no sólo no garantizó
la vida, la libertad, ni la integridad personal de los habitantes de Mapiripán,
sino que además no ha respetado los derechos a la justicia y al debido
proceso de sus deudos y familiares, e incluso ha intentado que dicha investigación
se adelante bajo los postulados de la Justicia Penal Militar. Además sus
funcionarios aparecen como responsables tanto por omisión, como por acción
y colaboración en el accionar de grupos paramilitares, en estos hechos
entre quienes se cuentan miembros activos de la Fuerza Pública, tales como
el brigadier general Humberto Uscátegui Ramírez, el teniente coronel
Hernán Orozco Castro, el sargento segundo José Millar Ureña
Díaz, el sargento segundo Juan Carlos Gamarra Polo, el cabo Lino Sánchez
Prado y el cabo Leonardo Montoya. Así mismo, uno de los pocos autores
condenados por los hechos, Carlos Castaño Gil, sigue en libertad y el jefe
del grupo paramilitar de San José del Guaviare, Luis Hernando Méndez
Bedoya, partícipe directo del crimen, se encuentra huyendo de la justicia,
luego de haberse "fugado" de la cárcel de Villavicencio donde
se encontraba detenido. La demanda plantea que Colombia no ha realizado las
gestiones necesarias para investigar los sucesos, determinar el número
y la identidad de las víctimas (en el proceso sólo se han identificado
ocho), ni para ejecutar las órdenes de captura emitidas en el proceso.
Más aún, esa misma demanda sostiene que el gobierno colombiano adelanta
un proceso de desmovilización de los paramilitares sin tener en cuenta
el derecho de las víctimas a la justicia, la verdad y la reparación
integral.
29
de enero de 2004
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