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El gobierno acaba de asestarle un duro golpe a los intereses financieros y petroleros de la Nación. En efecto: por un decreto ejecutivo reciente ha dispuesto que ni Ecopetrol ni el Estado tendrán participación en el crudo que se extraiga en los campos que se contraten para exploración y extracción con compañías extranjeras, que no sean las regalías de ley y los impuestos nacionales. Vea usted amable lector en qué consiste el daño. Desde 1963, cuando empezaron a usarse los contratos de asociación con Ecopetrol como forma muy equitativa y exitosa para vincular empresas internacionales a la exploración y la extracción de crudo, esos convenios disponían que de cada barril producido en campos exitosos descubiertos y explotados en esta modalidad, le correspondían al Estado cuatro partes: a) lo equivalente a las regalías de ley, que varía entre 5% del barril y el 25%, según la cuantía de la producción diaria; b) la mitad de lo restante del barril, que se entregaba a Ecopetrol sin que ésta tuviera que pagar; c) el impuesto nacional de renta que deba pagar la compañía extranjera; y d) la utilidad que Ecopetrol debe entregar a su dueño único, el Estado colombiano. La parte que indicamos como (b) ya había sido rebajada de 50% a 30% por un gobierno anterior, con grave perjuicio al país. Lo que se ha hecho en días recientes es suprimir este 30%, con lo cual se le está quitando a Ecopetrol y al Estado la justa participación a que tiene derecho este último, como dueño de las riquezas del subsuelo. En adelante, las compañías extranjeras que descubran petróleo y lo exploten pagarán la regalía correspondiente; se llevarán todo el resto del barril a venderlo en el exterior, o lo venderán (si lo desean) a Ecopetrol para refinarlo, cobrándolo en dólares (como si ese petróleo proviniera del exterior), y pagarán sus impuestos nacionales. Todo funcionará casi como si el petróleo colombiano fuera importado del exterior. El gobierno alega que las reservas nacionales de crudo están mermando. Esto es cierto, es lo natural, ocurre en todos los países petroleros y ha ocurrido en todas las épocas de la historia. Alega también que el interés de los extranjeros por buscar petróleo en el país ha disminuido. Pero ya a los extranjeros se les había dado suficientes beneficios dentro de lo razonable y de lo justo para el país. Con este argumento del gobierno llegará el momento en que, para que ellos vengan a sacar el petróleo habrá que exonerarlos de pagar impuestos y de pagar regalías. Como van las cosas, pronto llegará el momento en que estaremos entregando el petróleo colombiano a las trasnacionales de manera gratuita y sin que ellos dejen a la economía colombiana casi nada, a no ser unos pocos pesos en salarios y gastos menores. La historia petrolera colombiana está llena de casos dolorosos para el país, de errores por ignorancia, de "desaciertos" sospechosos, de frustraciones para la nación, etc., pero en este caso tenemos una lesión enorme contra los intereses colombianos, que seguramente no va a traer nuevas empresas explotadoras y sí va a contribuir al marchitamiento definitivo de Ecopetrol, que empezó al quitarle a ésta su papel como formulador de política petrolera y pasárselo a la recientemente creada Agencia de Hidrocarburos. |