TRABAJADORES,
MUNDO LABORAL, DERECHOS HUMANOS Y SU SITUACIÓN EN COLOMBIA
DIPLOMADO
ECOPETROL –USO, INSTITUTO PENSAR, UNIVERSIDAD JAVERIANA
TERCER MODULO
Charla Stella Sacipa
Victor Frankl vivió el espanto de la guerra nazi, fue prisionero en los campos de concentración, sus padres, su esposa y su hermana murieron en estos campos o fueron asesinados en las cámara de gas. Frankl sintió en su propio ser lo que significaba una existencia desnuda. El era psiquiatra y escribió su experiencia personal y la de muchos otros prisioneros y prisioneras, dando así inicio a los estudios sobre la guerra y la subjetividad
En Latinoamérica psicólogos, psiquiatras, antropólogos y trabajadores sociales han estudiado desde la época de la dictadura en Chile y Argentina, esto es en las décadas de 1960 y 70 los efectos psíquicos que producen la persecución, las torturas, las desapariciones, el exilio, en las victimas directas, al igual que los efectos psicosociales que se producen en las familias, en las organizaciones y en las comunidades a las que afecta.
En la década de 1980 El psicólogo y jesuita Ignacio Martín-Baro estudio el impacto de la guerra en la salud mental del pueblo salvadoreño, analizo el trauma psicosocial, la guerra psicológica y sus efectos psicosociales en los niños.
Hoy psicólogas y psiquiatras palestinas e israelíes estudian y trabajan con los efectos psicológicos de la guerra en los niños de sus pueblos
En Europa y Norteamérica se han adelantado numerosos trabajos para abordar los problemas psicológicos de las personas obligadas a buscar refugio por la persecución política
En Colombia desafortunadamente también nos vemos obligados a estudiar las consecuencias psíquicas y psicosociales, de la tortura, la desaparición, el secuestro, las amenazas, la persecución, el desplazamiento, la muerte violenta de los seres queridos y las personas cercanas, así como a buscar vías para la recuperación psicológica y social.
q LO QUE HACE LA VIOLENCIA SOCIOPOLITICA EN EL TEJIDO SOCIAL
Recordemos en primer lugar la diferencia entre violencia estructural y violencia sociopolítica.... aquí vamos a referirnos a la segunda.
La guerra rompe el tejido social es decir fractura los lazos sociales, destroza la confianza.
Martín-Baro, (1984) plantea que para entender el impacto de la guerra en la salud mental de la población es necesario comprender lo que produce en las relaciones sociales: violencia, polarización y mentira.
La violencia se hace presente en las relaciones sociales de tal manera que la agresión desplaza a la razón y el análisis reflexivo se sustituye con los operativos militares, la respuesta violenta se convierte en un habito y en la respuesta privilegiada ante cualquier dificultad.
En segundo lugar, la guerra supone la polarización social es decir el movimiento de los grupos hacia extremos opuestos. Se produce así una fisura critica en el marco de la convivencia. La polarización arrastra todos los ámbitos de la existencia, las personas ya no se valoran por lo que son sino por lo que representan en la confrontación. Así desaparece la base para la interacción cotidiana, ningún marco de referencia puede ser asumido como válido para todos y se pierde la posibilidad de apelar a un sentido construido en común.
La tercera característica de la guerra es la mentira. La mentira va desde la corrupción en las instituciones, pasa por el engaño intencional en el discurso público y crea un ambiente de mentira recelosa donde la mayoría de las personas encubren sus opiniones y sus opciones. Nos acostumbramos a que las instituciones sean lo contrario a lo que es su razón de ser, dice Martín- Baro, a que quienes deben darnos seguridad sean fuente de inseguridad, a que los encargados de la justicia amparen la injusticia, a que quienes dirigen y orienten, engañen y manipulen. Se crea un mundo falso cuyo única base es el temor a la realidad, mundo marcado por el deterioro de la convivencia social.
En este contexto Samayoa (1987) habla de la deshumanización que produce la guerra en la sociedad que la vive, de manera que se van perdiendo atributos humanos tales como la capacidad para pensar lucidamente, la capacidad para comunicarse con honestidad y respeto, se pierden la sensibilidad ante el sufrimiento, la solidaridad y la esperanza. En su lugar se van reafirmando atributos deshumanizantes como los prejuicios, la absolutización, la evasión, el odio, la venganza y la desesperanza
Dinámica grupal : preguntar al grupo
q LO QUE HACE LA GUERRA EN LA SUBJETIVIDAD
Lira
(1987) nos dice: la guerra no es solo
la confrontación armada, es una estrategia total que utiliza el miedo, el temor,
las frustraciones, el odio, el engaño , el dolor, la humillación: donde el objetivo es el control de la mente
de la población, transformando el peligro y la amenaza vital en una situación
permanente.
La
acción de la guerra psicológica busca dominar la subjetividad de cada ciudadano,
(León Rozitcher 1968) cuando se instaura un proceso de terror y dominación el
objetivo que se persigue es la disolución de los lazos colectivos y la disolución
del cuerpo individual. pag 109 . Se ataca el cuerpo, se invade la mente, buscando
ocupar la subjetividad, venciendo la capacidad de resistencia, aniquilando el
espíritu. Los cuerpos individuales marcados son índices del cuerpo colectivo;
estos cuerpos lastimados constituyen la verdad de su propuesta (supuestamente)
“humana” y social. En su anverso nos muestran en la degradación alcanzada
por sus ejecutores, el modelo humano en el cual se reconocen (pag 130)
Martín-Baro, (1984) Una persona psíquicamente saludable es una persona capaz de trabajar y amar, y el amor que en ultima instancia es unión y entrega mutuos, se encuentra bloqueado por la mentira personal y social, por la violencia que corroe el respeto y la confianza. pag 31
Sabemos que la guerra afecta de manera muy distinta a los diferentes sectores sociales, por ello no tiene un efecto uniforme en toda la población. Y además en cada sector social afecta de manera muy diversa a cada familia y a cada persona. La experiencia de vulnerabilidad y peligro, de estar indefenso, de terror, marcan el psiquismo profundamente en especial a los niños. Presenciar asesinatos, o violaciones o torturas, ser bombardeados, arrasados y desplazados es traumatizante. Reaccionar ante hechos así con angustia incontenible o con alguna forma de ensimismamiento tiene que ser considerado normal en situaciones anormales, quizá como el ultimo camino que le queda a la persona para aferrarse a la vida en condiciones tan extremas. En forma paradójica hay personas que enfrentados a estas situaciones limites, sacan a relucir recursos y fortalezas de las que ellos mismos no tenían conciencia. (Martín-Baro pag 34, 35)
De todas formas, cada familia, cada persona la sufre en su cuerpo, en sus bienes, en sus sentimientos, en sus afectos, y así estamos hablando del Trauma psicosocial, es decir de las Heridas psicológicas de guerra
Para situarnos mejor frente ante estos traumas hablemos primero del duelo normal , el duelo es el sentimiento que se experimenta por la muerte de un ser querido. También se presenta ante otras pérdidas afectivas, descalabros económicos o rupturas sentimentales. (Avre Gloria Camilo 2002)
El duelo es una forma de respuesta desencadena por una pérdida y es un proceso, con diferentes manifestaciones en cada etapa. En este proceso la persona enfrenta la perdida e intenta adaptarse a la misma.
En
la expresión del duelo que abarca una gama amplia de emociones, influyen las normas
culturales, pero siempre el trabajo del duelo es un proceso psicológico complejo
mediante el cual el doliente se enfrenta al dolor de la pérdida y trata de deshacer
o transformar los vínculos que existían con la persona perdida.
Cada
cultura ha desarrollado actitudes, pautas de comportamiento y rituales frente
a la muerte, que facilitan el proceso de duelo y ayudan a la persona a expresar
su dolor y a aceptar la pérdida.
La dificultad para contar con el apoyo social y para realizar los rituales, como ocurre con frecuencia en las perdidas causada por la violencia sociopolítica, interfiere y complica el duelo.
El duelo “normal”o no complicado usualmente tiene varias etapas:
La
intensidad del dolor varía según la persona y el contexto y el proceso dura entre
6 meses y 2 años.
Existen otras clases de duelo como el anticipado que se vive por un familiar con una enfermedad terminal prolongada.
Hay duelos que se llaman complicados o patológicos como El duelo negado o congelado cuando la persona no acepta y no enfrenta la perdida o el duelo excesivamente prolongado e intenso acompañado de intenciones de suicidio.
Hablemos
ahora de el Trauma psicosocial, es decir
de las Heridas psicológicas de guerra
E. Lira, 1990 La introducción de la muerte como un elemento de la vida política implica a su vez la inclusión de lo traumático como un componente de la vida personal y social... Lo traumático esta dado por dos elementos simultáneos: el impacto sorpresivo de amenazas vitales que al tiempo aparecen como previsibles, son difíciles de evitar o de enfrentar.
El segundo elemento surge por la desorganización personal que experimenta el amenazado y su familia, así como la organización social y política a la que pertenece. .. Y muchas veces en estas situaciones insostenibles los ajustes que se hacen son destructivos y conducen al deterioro psicológico y social.
Ahora bien dice Lira, se supone que lo traumático es inesperado, sin embargo en nuestra sociedad se ha hecho usual y las personas terminan actuando como si no sintieran, como si la situación no los afectara, como si no doliera.
Es
la familiaridad con la muerte física, psíquica y moral, la que constituye lo traumático
(alargado en el tiempo) cronificado y manifestándose como si, al mismo tiempo que parecen perderse los límites
de la capacidad de destrucción pareciera que a nivel subjetivo no hay límites
tampoco en la capacidad de tolerarlos
La
frustración y la desvalorización personal que implican una amenaza generan
una experiencia subjetiva donde la persona se encuentra sometida a una inseguridad
muy profunda.
(E. Lira, 1990) La dificultad para identificar el contenido de una amenaza vital se llama angustia, es angustia ante algo, y tiene una relación con la espera y con la impotencia frente a la situación peligrosa. La angustia se relaciona con la amenaza misma de una parte y de otra con la incapacidad para transformar la situación en que se esta atrapado.
La persona angustiada por la amenaza o por otro hecho violento, puede sentir dolor en el pecho, dificultad para respirar (ahogo) dolor de cabeza, dificultad para dormir, pesadillas, falta de concentración, orinadera, diarrea, vertigo, sudoración o trastornos. Incluso puede llegar a sentir que puede perder el control o enloquecer.(Gloria Camilo, 2002)
La
persona amenazada puede presentar un duelo de tipo anticipatorio: es decir
experimenta la posibilidad de morir como algo próximo. Esto representa la anticipación
de la ruptura de sus proyectos vitales, de los vínculos y relaciones con sus allegados.
Por
lo común el hecho violento implica varias perdidas simultaneas, o el paso
de una a otra. Así el amenazado si opta por alejarse del lugar de mayor riesgo,
se convierte en desplazado y lleva tras de sí la amenaza que lo mueve a desplazarse.
Y como persona en situación de desplazamiento se enfrenta al desarraigo, a la
pérdida de sus actividades usuales y al cambio brusco de hábitat.(Avre)
Guía: reflexión los
sentimientos que suscita la amenaza
La Ira
Las
personas que sufren persecución, que son amenazadas, o desplazadas, están en una situación muy vulnerable y no pueden organizar su vida de acuerdos a sus deseos y motivaciones.
Son obligados por quien desde la amenaza ejerce control social a aceptar formas
de vida no prevista, cambios de sitio de vivienda, lejanía de los seres queridos,
lejanía de sus compañeros de trabajo. Y no pueden expresar eficazmente su ira
contra los agresores. Entonces con frecuencia las personas que sufren esta situación
expresan irritabilidad, hostilidad y agresión precisamente contra las personas
más queridas o más cercanas, es decir contra personas de su familia, o contra
personas de su grupo político, o contra los compañeros de trabajo. Y es que en
psicologia es bien sabido que cuando no se puede expresar la hostilidad contra
el causante de la agresión, inconscientemente se descarga contra los más cercanos
o contra uno mismo.
Por ello es de vital importancia reconocer la Ira y darle cauces de expresión adecuadas, para que no se vuelva contra otros o contra sí mismo generando enfermedad: problemas de colón, problemas en la columna vertebral y cáncer
El miedo
Para
Lira (1987) el miedo se ha constituido en un instrumento psicológico destinado
al control social, logra generar sometimiento y pasividad
El
miedo es una emoción intensa relacionada con la sensación o vivencia de peligro
en el entorno vital y social y al convertirse en pánico produce comportamientos
desorganizados en la persona o en el colectivo social.
El miedo en quienes han sufrido heridas psicológicas de guerra es un miedo existencial es el terror a la muerte y a la pérdida de la integridad física ligado a la vivencia de situaciones límite. (Garreton)
Esta el miedo existencial de poblaciones enteras que viven muriendo en medio de los combates entre los grupos armados. Pero también existe el miedo difundido por la utilización del rumor, por el manejo de los medios de comunicación, por el solo hecho de vivir en un país en guerra, miedo que colapsa el tejido social. Es el miedo que sienten los niños por que sus padres no regresen a casa, que los maten en una calle, es el miedo que sienten las madres de que sus hijos e hijas jóvenes se integren a grupos armados o sean victimas del conflicto.(Sacipa)
Los efectos intencionales del miedo, se produce miedo como estrategia de violencia buscando:
ü Romper procesos organizativos y experiencias comunitarias
ü Intimidar a la población de forma que las personas afectadas se paralicen
ü Cambiar la forma de pensar y sentir de la gente, puesto que cuando el miedo es crónico empieza a sentirse desconfianza de todo el mundo. Así las personas pueden empezar a pensar que no es bueno organizarse, que no se puede hacer nada y lo mejor es aceptar la impotencia
ü Corporales: palpitaciones, ahogo, diarrea, dolor de estomago, temblor.
ü Reacciones impulsivas, hacer cosas sin pensar (desorganización de la conducta)
ü Se realimenta: se convierte en una maraña que nos envuelve
ü Parálisis, la persona queda paralizada del estupor en una situación violenta o con el tiempo deja de tomar parte en las actividades del grupo, la parálisis la lleva a quedarse en casa para evitar problemas
ü Se produce la imposibilidad de verbalizar, de hablar, el terror no es decible, incluso no puede decirlo a si mismo/a (caso niña o caso anciana)
ü Desconfianza de los propios compañeros por malentendidos
ü Sentirse culpable por sentirse cobarde o por no haber tomado decisiones riesgosas
ü El miedo puede afectar el equilibrio emocional afectando el funcionamiento psíquico. (Lira)
ü El miedo modela actitudes inhibitorias y autocensuradas, e impide la participación para lograr una sociedad democrática.
ü Se niega como una forma de afirmarse y sentirse bien con uno mismo (alguien como yo, es lógico que no sienta miedo) y luego se convertirá en ira o enfermedad.
Lo positivo: el miedo ayuda a reconocer el riesgo, hasta donde se puede ir, permite protegerse individual y colectivamente
La depresión
Popularmente se la llama apatía o pasividad, en psiquiatría alude a la carencia de movimientos y a la lentitud en el pensar, donde la persona aparece incapacitada para la acción en un sentido amplio. Es una incapacidad interna que se relaciona directamente con el miedo a la aniquilación. Con la inhibición se intenta evitar todo aquello que genera angustia y entonces el comportamiento es el silenciamiento, la inexpresividad, la autocensura. Este mecanismo psicológico protege a la persona de la angustia y de la culpa y por tanto de enfrentarse consigo mismo y con los conflictos que resultarían de involucrarse en una realidad tan amenazadora. (Rozitner y Lira)
(AVRE, 2002) La persona deprimida siente inmensa tristeza y desánimo, se siente terriblemente cansada sin haber hecho ningún esfuerzo, siente dificultad para concentrarse, siente dolores en muchos sitios del cuerpo y no puede dormir, sufriendo insomnio.
Las personas que la observan dicen que la persona se aísla, habla despacio, se mueve lentamente y tiene una actitud de sufrimiento.
La persona deprimida, en su interior se siente pesimista, se hace reproches por lo que hizo o dejo de hacer, no se valora a sí mismo e incluso en casos graves desearía estar muerto. En el caso de sufrir depresión es importante la búsqueda de un tratamiento especializado
El desplazamiento
Sin duda como lo plantea Gloria Camilo[1], el desplazamiento es un acontecimiento traumático que pone a prueba la estabilidad personal y la solidez del núcleo familiar y social. La persona se ve enfrentada a múltiples perdidas: La huida obligada impone renunciar a las condiciones a partir de las cuales se. había construido un proyecto de vida persona, familiar y social. La persona tiene que vivir nuevas condiciones generalmente muy difíciles y con carencias.
La persona en situación de desplazamiento sufre perdidas económicas grandes, debe renunciar a la mayoría de sus pertenencias materiales, también sufre la perdida de su rol laboral quedando sin trabajo o viéndose obligado a cambiar de ocupación.
La fragmentación de las redes de apoyo puede darse tanto a nivel familiar como a nivel social . En el nivel de la familia puede sufrirse la perdida de los seres queridos por muerte o por su decisión de permanecer en el lugar de origen, en algunos casos puede culparle de la situación y entonces las relaciones familiares se fragmentan.
Las personas que se desplazan debido al asesinato de un familiar, además del miedo a morir experimentan todo el peso de la perdida del ser querido con el agravante de que la elaboración normal del duelo se ve obstaculizada por la imposibilidad de hacer el ritual funerario.
En muchas ocasiones se pierde la posibilidad de contacto con los amigos que se tenían, así se hace mayor la perdida afectiva quedando expuesto a la soledad y la desesperanza.
Sentimientos
El desplazamiento afecta de una manera vital a la persona (Jairo Rozo)[2] que sufre el desarraigo y la perdida de sus raíces.
Tanto los hechos violentos que lo generaron como el desplazamiento mismo colocan a la persona en una situación de incertidumbre y desconcierto. Se presentan sentimientos de ira al tener que renunciar a su mundo por decisión de otro.
La persona en situación de desplazamiento atraviesa una crisis, y en muchos casos la respuesta emocional durante el proceso previo y el desplazamiento mismo es el miedo. El miedo en este caso, es una respuesta protectora ante una situación amenazante, pero cuando es extremo puede alterar la capacidad de decisión .
Las personas que se desplazan han sentido la amenaza directa de la muerte y esto incide en su capacidad de rehacer su proyecto de vida después del desplazamiento. A lo que se agrega la ira y la culpa que se sienten por la impunidad
Algunas personas que se encuentran en situación de desplazamiento pueden sentir confusión y tristeza por la manera como son obligados a reiniciar otra forma de vida no deseada.
Aunque muchas veces la persona en esta condición puede hacer un giro consciente o inconsciente y negar la gravedad de la situación, orientando toda su energía a sobrevivir sin darse tiempo para vivir el dolor, hecho que puede ser reforzado por una cultura machista donde no se es permitido sentir, ello a mediano o largo plazo se convertirá en depresión o en otra complicación.
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Se habla del Impacto psicosocial del desplazamiento, palabra que remite al choque entre dos elementos: el grupo receptor que siente que sus formas culturales se alteran y la persona que llega tensionada, adolorida y con temor de hablar o de enfrentar la nueva situación, estado emocional que influye en la manera como se relaciona con la comunidad que lo recibe.
La Comisión cuenta con un trabajo muy adelantado en este sentido a pesar de las dificultades que se presentan
Sin embargo, en numerosas ocasiones, especialmente cuando la persona en esta situación no cuenta con una organización que lo proteja, encuentra que los grupos receptores no son cálidos, no son amables con la persona desplazada, y en cambio se tornan hostiles pues resienten la llegada de alguien que entra a alterar las dinámicas grupales y comunitarias. En realidad son muy pocas las comunidades receptoras capaces de recibir con amor a la persona en situación de desplazamiento, y ello genera un nuevo sufrimiento a la persona desplazada
Las personas al desplazarse entran en contacto con otros grupos humanos, con otras prácticas culturales, con otro estilo de vida... en ocasiones sufren un choque cultural que afecta su identidad, presentando dificultad para enfrentarse al nuevo ambiente. Y desafortunadamente es muy frecuente que las personas pierdan la dignidad humana cayendo en prácticas acomodaticias e incluso reforzando viejos vicios sociales como la corrupción.
A nivel de las organizaciones se siente el impacto psicosocial, a raíz de las condiciones de inseguridad, las relaciones intrainstitucionales se fragmentan debido a la desconfianza y a ello se añaden las características personales que en ocasiones generan problemas en las interacciones.
(G. Camilo, 2002) Ahora bien no existe una respuesta
universal al desplazamiento, cada persona, cada familia, cada comunidad tiene
su manera propia de reaccionar y darle sentido a la experiencia del desplazamiento.
Así Samayoa refiriéndose al caso de El Salvador anota: en algunos grupos y personas
se observa la elevación de la comprensión, de la generosidad, de la esperanza.
Hay una serie de condiciones que tienen que
ver en como evolucione el impacto psicosocial y ellas son: las condiciones personales,
las características de la comunidad de origen es decir su dinámica social, los
motivos del desplazamiento, el lugar de llegada y las condiciones de la comunidad
o grupo receptor, todas estas variables interactúan y hacen que cada vivencia
de desplazamiento varíe en un continuo que va desde una interacción humana cálida
hasta una profundamente negativa
q RELAJACION PROFUNDA
q
PROYECCIONES
Martín-Baro
nos habla: La base de la salud mental de un pueblo se encuentra en la existencia
de relaciones sociales humanizadoras, de unos vínculos colectivos en los cuales
y a través de los cuales se afirme la humanidad personal de cada cual y no se
niegue la realidad de nadie, entonces la construcción de una sociedad nueva o
al menos mejor y más justa pasa por lo económico y lo político pero también por
aquello que hace posible la salud mental colectiva que son las relaciones sociales
sanas humanizadoras orientadas a construir un cuerpo social sano, libre, dinámico
y justo.
Ahora
bien la complejidad de la situación exige una respuesta holística, integral desde
una mirada compleja que atienda los múltiples niveles en que son afectadas las
personas, las familias, las organizaciones y las comunidades.
El
reto es construir caminos de salidas igualmente
complejos que impliquen la solución política, la solución económica, la solución
a la seguridad de las personas, la reconstrucción del tejido social, el fortalecimiento
de las organizaciones sociales, el apoyo psicosocial a las comunidades y el apoyo
terapéutico a las personas víctimas de las violencia sociopolítica.
Es
cierto que muchas veces no es posible lograr la recuperación total en ciertos
niveles. Sin embargo
El
reto es revalorizar la vida, física, psíquica,
social y espiritual
El
reto es reconstruir lazos sociales
El
reto es renovar la confianza
El
reto es fortalecer la dignidad humana
Ahora
bien en relación con el trauma psicosocial es decir las con las heridas psicológicas
de la guerra se puede trabajar también en varios niveles:
ü De hecho y partiendo del presupuesto
de que Las redes de apoyo social están
directamente relacionadas con el aumento en el bienestar psicológico, organizaciones
no gubernamentales como AVRE, Dos Mundos, Cedavida, la OIM, el Cinep, el SJR,
diversas diócesis católicas, fundaciones de otras iglesias y otros esfuerzos,
se encuentran gestando y fortaleciendo procesos de recuperación económica y acompañamiento
psicosocial a comunidades en situación de desplazamiento en muchos lugares de
la geografía colombiana, en muchas ocasiones donde el conflicto armado es muy
intenso con la presencia de acompañantes internacionales.
Procesos donde se fortalece la resistencia comunitaria, se hace sanación
y se construye esperanza cotidiana.
ü Algunas comunidades se empoderan
por sí mismas o a través del acompañamiento y generan procesos de resistencia,
se declaran constructoras de paz, comunidades de paz,
resistencia civil comunitaria.... podemos nombrar varias... recordemos...
ü A nivel político varios países de
América latina han constituido Comisiones
de la Verdad orientadas a validar la verdad subjetiva construyendo la verdad reconocida
históricamente y ello ya contribuye a sanar en parte las consecuencias psicosociales
de la guerra.
ü La Comisión de Derechos Humanos
y Paz de Ecopetrol
ü Las comunidades orientadas espiritualmente
promueven rituales sanadores que ayudan a la sanación colectiva de las heridas
de la guerra
ü Muchas personas requieren además
apoyo psicológico individual, y algunas organizaciones especializadas la prestan.
AVRE
propone una ruta para el trabajo de Atención psicosocial a las víctimas de la
Violencia socio política, donde actuando simultáneamente sobre las condiciones
Psicológicas (personas) y en las Sociales (grupos), busca:
Reducir
el sufrimiento emocional de las personas
Prevenir
problemas emocionales
Articular
a los individuos a procesos de reconstrucción familiar y sociopolítica
Fortalecer
personas y grupos
Potenciar
sus recursos culturales como factores protectores
Libertad y dignidad
En ocasiones nos encontramos con personas que en el proceso pierden su dignidad, aquí vale preguntarnos con G. Allport,1979: Cómo pudo Victor Frankl – que todo lo había perdido, que había visto destruir todo lo que valía la pena, que padeció hambre, frió, brutalidades sin fin, que tantas veces estuvo a punto del exterminio- cómo pudo aceptar que la vida fuera digna de vivirla? En condiciones tan extremas como pudo conducir sesiones de terapia colectiva con sus compañeros de prisión? Frankl nos da la respuesta en su libro “El hombre en busca de sentido” y fue cultivando lo único que no podía perder, lo único que el fascismo que le había quitado todo hasta el vestido, la comida, no podían robarle: “una vida de riqueza interior y libertad espiritual” y relata que esta vida interior fue la que observo en los prisioneros que soportaban mejor el campo de concentración.
“Esta intensificación de la vida interior ayudaba al prisionero a refugiarse
contra el vacío, la desolación y la pobreza de su existencia... A medida que la vida interior de los prisioneros se hacía más intensa, sentíamos también la belleza de la naturaleza y del arte como nunca hasta entonces” pag 47.
“El humor es otra de las armas con las que el alma lucha por la supervivencia. Es bien sabido que, en la existencia humana, el humor puede proporcionar el distanciamiento necesario para sobreponerse a cualquier situación aunque no sea mas por unos segundos” y Frankl se dedicaba a entrenar a sus compañeros de prisión en la práctica del humor tendiendo a quitarle espacio al sufrimiento en su alma. P 50
“Los que estuvimos en campos de concentración recordamos a los hombres que iban de barracón en barracón consolando a los demás, dándoles el último trozo de pan que les quedaba. Puede que fueran pocos en número pero ofrecían pruebas suficientes de que al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas – la elección de la actitud personal ante un conjunto de circunstancia- para decidir su propio camino. Y allí, siempre había ocasiones de elegir. A diario a todas horas, se ofrecía la oportunidad de tomar una decisión, decisión que determinaba si uno se sometería o no a las fuerzas que amenazaban con arrebatarle su yo más íntimo, la libertad interna; que determinaban si uno iba a ser o no el juguete de las circunstancias, renunciando a la libertad y a la dignidad”p 69
... aquellos mártires testimoniaban el hecho de que la libertad intima nunca se pierde, la forma en que soportaron sus sufrimientos fue un logro interior genuino. Es esta libertad espiritual, que no se nos puede arrebatar, lo que hace que la vida tenga sentido y propósito p 70
Aún
cuando condiciones tales como la falta de sueño, la alimentación insuficiente
y las diversas tensiones mentales pueden llevar a creer que los reclusos se veían
obligados a reaccionar de cierto modo, en un análisis ultimo se hace patente que
en el tipo de persona en el que se convertía un prisionero era el resultado de
una decisión íntima y no únicamente producto de la influencia del campo... pues
aún en un campo de concentración puede conservar su dignidad humana” p 69
Dinámica grupal (5 grupos de 6 personas) nosotros Comisión Ecopetrol - USO lo que hay que sanar y como sanarlo
q
Relajación
profunda