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  No consiento que se hable mal de Franco en mi presencia. Juan  Carlos «El Rey»   


Noticias de la España cañí

Olor a cruzada
Joaquim Pisa

IzaroNews 19-11-2004

En la Conferencia Episcopal española se viven horas nerviosas. Entre un revuelo de sotanas resuenan las llamadas a la Guerra Santa contra este Gobierno Rojo, que está legislando arteramente para acabar con el matrimonio como Dios manda y entregar en adopción a nuestros hijos a maricones y bolleras, además de permitir experimentar con células mamá que, como es sabido, están dotadas cada una con su almita personal e intransferible.

Por si fuera poco, el ArchiSatanás de La Moncloa ha dado luz verde a que los niños puedan recibir una cosa que ha empezado a llamarse “bautismo civil”, que se pretende sea como el bautizo fetén pero en laico y sin que le remojen a uno el cogote con agua bendita. ¿Y si el crío se muere, que pasará con su alma no bautizada? Pues que vagará eternamente alrededor de la Agrupación local del PSOE del barrio, aullando su pena para sobrecogimiento de los impíos sociatas.

El entusiasmo con que la nueva Cruzada ha sido acogida en los medios jerárquicos de la Iglesia Católica Española no desmerece tiempos pretéritos, cuando los portadores de la Cruz respondían como un solo hombre (ejem) a la llamada de los portadores de la Espada. Ahora ha costado un poco más convencer a algunos, como a los obispos catalanes –ya se sabe que en Catalunya también los curas pretenden ir por libre-, pero finalmente las hojas dominicales de las parroquias del Principat ya han comenzado a transmitir por fin los llamamientos a la Yihad cristiana.

Movilización general. En algunas ciudades ya se está enviando puerta por puerta a niños alumnos de colegios católicos a recoger firmas contra esas aberraciones legislativas. Que los críos sean menores de edad no tiene mayor importancia, cuando es el futuro de sus almitas lo que está en juego. Entre otras acciones que se emprenderán en breve, se anuncian movilizaciones de mozuelas en uniforme llevadas en rebaño a manifestaciones encabezadas por Esposas de Cristo émulas de la Monja Alférez y otras entocadas trabucaires. Por Dios, por la Patria y el Rey (bueno, por el rey no, que también es un poco rojillo y está casado con una criptohereje).

De todos modos, las buenas Cruzadas empiezan limpiando primero la propia casa, así que Sus Ilustrísimas antes de saltar a la calle se han puesto a cortar cabezas dentro. Por ejemplo la de Nùria Gispert, delegada general de Cáritas, persona demasiado preocupada por los pobres y todas esas zarandajas propias de rojos. Habrán más, porque incluso en la más santa de las casas siempre hay traidores infiltrados.

En fin: vuelve la Españaza ensotanada, y con ella el tufo a zotal y sacristía. Que Dios nos ampare.


EL DIFUNTO ES UN VIVO

Así se llamaba una vieja obra de teatro cómico, que por cierto se sigue reponiendo con cierto éxito de tanto en tanto. En Hollywood se filmó no hace mucho un remake, tras actualizar gags y situaciones.

Una cosa similar ha hecho EL (IN)MUNDO estos días con otro muerto que, al parecer, y según el diario de Pedro Jeta Ramírez, sigue vivito y coleando. Y ello a pesar de que la esquela apareció en la prensa hace ya bastantes años, después de haber supuestamente fallecido en Tailandia (que ya es sitio), haber sido incinerado en la intimidad (tan íntima que nadie vio realmente nunca sus cenizas), y que en un monasterio castellano se llegaran a decir misas en gregoriano por su alma pecadora (que ya son misas). El supuesto fiambre se llamaba Francisco Paesa, de profesión superespía.

Bueno, pues ahora resulta que Paesa se les ha aparecido en carne mortal a los redactores de EL (IN)MUNDO en Luxemburgo, nada menos; se conoce que San Pedro debió enviarle a cobrar un talón, y el finado se encontró a los periodistas en la cola del banco. En realidad, según cuentan los chicos del diario “ultraindependiente”, fueron ellos quienes se aparecieron a Paesa, y éste al verse descubierto puso pies en polvorosa rumbo a Suiza. Está claro que Paesa es un ectoplasma con querencia por los países con secreto bancario rígido.

¿Que quién es Francisco Paesa? Pues un verdadero “Anacleto, Agente Secreto”, un chico para todo en el mundillo de los servicios secretos españoles: baste decir que su hazaña más recordada fue la supuesta captura de Luis Roldán en Laos. Sobre las relaciones entre Paesa y Roldán se ha escrito de todo, así como sobre lo que pasó realmente en Laos y adónde fue a parar el dinero que Roldán sacó de España.

Pero cuando Paesa convenció –dicen- a Roldán para entregarse, ya llevaba tras de sí una larga carrera, siempre con un pie en los servicios secretos y el otro sabe Dios dónde. En un país tan chapucero en esas materias como éste, cuyo servicio de información militar ni se enteró durante años de que se estaba preparando un golpe de Estado –militar, por supuesto-, el tristemente famoso 23-F de 1981 –y ello a pesar de que buena parte de sus agentes eran protagonistas activos del mismo-, un tipo como Paesa ha pasado siempre por paradigma del agente eficaz. Tenebroso, pero eficaz.

En su momento ya se dijo que Paesa había fingido su propia muerte para que le dejaran en paz. Recordemos por lo demás que allá por los años noventa, el diario que dirige el consorte de Ágata Ruiz de la Nada mantenía una relación privilegiada con toda esta tropa de espías, contraespías y demás fauna; no pasaba día sin que EL IN(MUNDO) -y con él, los otros medios compinchados en el entonces conocido como Sindicato del Crimen- publicara en portada toda clase de dossieres y papeles supuestamente ultrasecretos.

Cabe preguntarse entonces por qué los intereses que manejan ése periódico nos devuelven ahora de entre los muertos a Francisco Paesa. De todas maneras, este es un misterio que, a no dudar, se resolverá pronto. ¿Qué revelaciones tiene que hacer Paesa precisamente ahora?

Deben ser importantes, porque ni siquiera Pedro Jeta va resucitando muertos todos los días.


EL CLAN DE LA DINAMITA

Igual resulta que Paesa, nuestro “agente 007” carpetovetónico, sabe algo del lío de los explosivos robados en Asturias y supuestamente usados en el 11-M, y de la trama que, asimismo supuestamente, habría detrás. De toda esta mandanga asociada a lo que Peridis ha llamado en uno de sus chistes “El Clan de la Dinamita”, los representantes del PP en la Comisión de Investigación llevan meses exprimiendo hasta la última gota la munición que a diario les vienen facilitando entre Pedro Jeta y la COPE.

Hasta ahora Martínez Pujalte y Del Burgo se habían limitado a ir a remolque de las abracadabrantes “revelaciones”, con objeto de crear la mayor confusión posible que ocultara las responsabilidades políticas y seguramente penales de la cúpula gubernamental pepera en el 11-M. Pero a la vista de las cosas que los “manguis” y confidentes implicados en esa “trama asturiana” han comenzado a largar en los últimos tiempos, parece que a Pujalte y a Del Burgo se les van enfriando las ganas de excitar la locuacidad de semejantes informadores. Y es que las cosas están llegando tan lejos, que dejan en evidencia a quienes ocupaban los bancos del Gobierno mientras supuestamente pasaba lo que cuentan.

En síntesis, estaríamos ante un grupo de delincuentes más o menos organizados que además de traficar con drogas, robaban y vendían dinamita desde al menos el año 2001. Como se publicó ya hace tiempo, la dinamita se empleaba en la pesca ilegal y en pequeñas voladuras relacionadas con robos. El grupo de personas en cuestión estaría bastante controlado por la policía y la Guardia Civil, y la mayoría de sus integrantes actuaban como confidentes de uno u otro cuerpo. En ese contexto, que aparecieran unos moros y se interesaran por comprar dinamita no parece que despertara sospechas ni entre los delincuentes ni entre sus controladores policiales; todos debieron pensar que se trataba de la preparación de un robo más. El follón vino luego, cuando supuestamente toda o parte de esa dinamita se usó en los atentados del 11-M.

Naturalmente, las relaciones entre policías y confidentes son de por sí tan opacas y ambiguas que dan lugar a cualquier especulación. Y por ahí se han lanzado a tumba abierta los medios que tiran del carro en la campaña pepera de llenar de humo la Comisión e impedir que en ella se llegue a ver claro algún día. Según esa trepa, existe una trama policial en Asturias –evidentemente al servicio del PSOE- que, dirigida por los mandos territoriales de la Guardia Civil y algunos comisarios de policía, estaría ocultando que desde hace años allí se cuecen cosas muy gordas, entre ellas el 11-M. En ese marco, los chorizos controlados por las fuerzas policiales en la región serían el enlace entre ETA y los terroristas islamistas. Puro delirio.

En esa tarea de expandir la tinta del calamar se está distinguiendo especialmente Federico Jiménez Losantos. Hay que oír a Federico tronar contra la Guardia Civil; ni Durruti en sus tiempos. El Faro del Periodismo Independiente olvida, con todo, que esos mandos fueron promocionados y nombrados en su mayoría por su querido Gobierno del PP. Y olvida algo aún mucho peor para los intereses que defiende: que si como sostiene, desde 2001 se estaba preparando el 11-M en los morros o con la complicidad de miembros significados de las Fuerzas de Seguridad del Estado, los responsables últimos de lo que pasó serían los sucesivos ministros del Interior habidos desde entonces, es decir, don Mariano Rajoy y don Angel Acebes.

Y que por tanto, y como corolario, habría que concluir que las cúpulas de Interior de entonces, incluidos los ministros antes citados, y también el presidente del Gobierno de la época, deberían responder judicialmente, porque o bien no sabían nada de lo que se estaba preparando aún habiendo subordinados suyos de relevancia directamente implicados, y por tanto son unos ineptos que actuaban con negligencia criminal, o bien sí conocían lo que se estaba preparando, y por tanto fueron cómplices directos de los hechos.

En uno u otro caso resultaría que la COPE y familia estarían pidiendo a gritos el procesamiento de Aznar, Rajoy, Acebes y compañía en Interior. La consumación del disparate. Es por eso que Pujalte y Del Burgo están aflojando en relación con la “trama asturiana”: las consecuencias futuras empiezan a darles miedo.

Con todo -tal como decía hace unos días el periodista Joan Barril en COM Ràdio-, y a pesar de los esfuerzos que se están haciendo por tapar la verdad sobre el 11-M, inevitablemente, en algún momento de los próximos años, habrán consecuencias judiciales para quienes en esos momentos dramáticos ostentaban los más altos cargos políticos en la gobernación de España.

A ver si es verdad.

 

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