Alameda, 5. 2º Izda.   Madrid   28014   Teléfono:  91 420 13 88    Fax: 91 420 20 04                                                                         Correo   

  No consiento que se hable mal de Franco en mi presencia. Juan  Carlos «El Rey»   

 

El ocaso de los excelentísimos

Josep Pernau
El Periódico 14/12/04

No es verdad que todas las noticias son de signo negativo, de las que producen desánimo y depresión. Somos nosotros, que les dedicamos toda la atención, sin apreciar que también suceden hechos compensatorios que nos inducen a ver las cosas con optimismo.

El columnista quiere hacer partícipe al lector de este estado de ánimo, que le ha acompañado durante el fin de semana. De ahí que se abstendrá de comentar el envenenamiento del político ucraniano Viktor Yuschenko o la salvajada que provocó el domingo el triste récord del desalojo del Bernabéu en cinco minutos, sino que glosará el Código de buen gobierno aprobado por el Ejecutivo del señor Zapatero, una norma de conducta que se imponen los ministros y altos cargos, que parece más propia del estilo de vida austero de los nórdicos que del carácter mediterráneo.

Está muy bien que haya un tope para los regalos que pueden recibir, que no hagan ostentación del cargo y que se fijen incompatibilidades con el desempeño de funciones. Pero de todos los Mandamientos del buen gobernante, el que más interesa al columnista es el de la supresión de tratamientos protocolarios, que envanecen al que los luce y crean problemas a la ciudadanía.

¿Quién no se ha encontrado alguna vez con la duda de si un personaje al que nos tenemos que dirigir es excelentísimo o ilustrísimo? Se acabó. A partir de ahora, sólo habrá señores y señoras. Después de la Revolución francesa, es la igualación por abajo más importante que se conoce. En los ministerios, igual será el ordenanza que el titular de la cartera.

Una cuestión importante: ¿restablecerá el PP los tratamientos y títulos pomposos el día que vuelva al Gobierno? Igual será la primera medida que adopte.

Página de inicio