García Casquero, o
su caballo
Pilar Manjón
UCR 7 de
Octubre de 2008
Con independencia de la mayor o menor
satisfacción que nos pueda causar, como víctimas y
familiares de víctimas del terrorismo, las sentencias
dictadas en el proceso por los atentados del 11-M, lo que
jamás haremos es faltar al respeto a las instituciones y
restar credibilidad al trabajo realizado por todos para
alcanzar una verdad jurídica que se acerque lo más posible a
la verdad material de lo sucedido ese terrible 11 de marzo;
lo que sí nos indigna es que existan personas como García
Casqueros que, a fecha de hoy y, como presidente de una
politizada asociación de víctimas del terrorismo, continúe
negando la realidad y cuestionando la esencia misma del
Estado de Derecho por unos intereses que algún día tendrá
que explicarnos a qué responden.
Nos causa estupefacción que se
permita, sin costo legal alguno, continuar afirmando que es
factible que existan personas inocentes en prisión por los
hechos del 11 de marzo; esa aseveración es tanto como decir
que los jueces que han participado en dicho proceso han
dictado, a sabiendas, resoluciones injustas ¿no es esto
delictivo?.
Era nuestro deseo que, en el juicio
celebrado en la Casa de Campo, se condenase a todos a los
que acusábamos, sin embargo las circunstancias y las reglas
del Estado de Derecho lo impidieron y, con respetuosa
resignación hemos aceptado tal veredicto; lo que no estamos
dispuestos es a seguir admitiendo que a costa de nuestros
familiares muertos o mutilados se haga política por sectores
que poco o ningún respeto demuestran ni por nuestro dolor,
ni por la Justicia.
Hemos admitido que el terrorista
yihadista Rabei Osman El Sayed Ahmed “El Egipcio” haya sido
absuelto en España y, con gran dolor de nuestro corazón, lo
hemos aceptado; hemos visto muchas cosas ante las cuales
guardábamos silencio por respeto y por creer en este Estado
que tanto tiempo nos viene maltratando pero “hay un
momento en que la paciencia deja de ser una virtud” y,
por el amor infinito a nuestras víctimas, no estamos ya
dispuestos a continuar admitiendo en silencio los atropellos
e insidias que desde sectores de la derecha se vienen
realizando con respecto a quienes hemos sufrido tanto por
culpa de unos brutales atentados de yihadistas que
respondían a la descabellada política exterior de Aznar.
García Casqueros se nos presenta a
lomos de su caballo para, en un alarde de frivolidad,
establecer que no se ha aclarado ni la autoría intelectual
ni tampoco la material de los atentados del 11-M pero, él o
su caballo, se olvidan que la AVT ni tan siquiera
recurrió la Sentencia dictada por la Audiencia Nacional,
limitándose a presentar un escueto recurso referido a unas
indemnizaciones, simplemente a eso “vil dinero”.
Va siendo hora de hablar claro y
llamar a las cosas por su nombre; cuando García Casqueros, o
su caballo, hablan de querer saber la verdad y llegar al
fondo de lo sucedido entonces habría que preguntarle ¿qué
instrucciones dio la AVT a sus abogados para el recurso ante
el Supremo?, ¿qué les pidió y cuál fue el objetivo por el
que ellos no recurrieron la sentencia?. Si no la
recurrieron fue exclusivamente porque estaban conformes con
la resolución de la Audiencia Nacional y, ahora, no sólo
es frívolo sino torticero insistir en que son ellos los que
buscan la verdad.
Durante todos estos años hemos visto
cómo la AVT ha mantenido un extraño comportamiento en torno
a los asesinatos del 11 de marzo, acusando sin acusar
(incluso llegaron a retirar acusaciones a personajes tan
siniestros y asesinos como Jamal Zougam), recurriendo sin
recurrir (sólo lo hicieron por dinero, las indemnizaciones)
para luego quejarse coincidiendo con personajes tan exóticos
y peligrosos que gracias a nuestra tragedia han hecho una
forma de vida.
Ante comportamientos como el de García
Casqueros y, otros seudo comunicadores que amparan o
engendran sus teorías, lo propio de un Estado de Derecho
sería la aplicación estricta de la legalidad, sin embargo
estoy segura que, una vez más, la Fiscalía mantendrá la
misma actitud de protección hacia ellos y desentendimiento
que mantuvo cuando me querellé contra Jiménez Losantos por
lo que sigo creyendo que es un delito de menosprecio a las
víctimas del Terrorismo; la Fiscalía de la Audiencia
Nacional sólo entiende que en España existe un único
fenómeno terrorista, no es así y, tristemente, tenemos 191
muertos y más de 1.850 heridos para demostrárselo.
Lamentablemente, la política de este
país parece no establecerse ni en la Moncloa, ni en el
Parlamento sino que viene condicionada desde un determinado
periódico y desde virulentas ondas radiofónicas a las cuales
políticos y fiscales tienen más respeto o miedo que a la
propia Ley a la que dicen servir; para que podamos honrar a
nuestras victimas y dejarlas descansar en paz necesitamos
que se aplique la Ley a todos aquellos que cuestionan no ya
la verdad indiscutible de los hechos sino que, además, hacen
una utilización política y económica de nuestros más
queridos seres, a los que hemos perdido por la acción
irresponsable del Gobierno de Aznar y el actuar criminal de
los yihadistas.
A nuestra asociación, se la persigue
ahogándonos desde las diversas administraciones para
impedirnos continuar con la labor que, sin haberla deseado,
tuvimos que asumir; mientras a aquellos que se dedican a
cuestionar al Estado de Derecho – en el que parecen sentirse
incómodos – se les da un marco de impunidad y se les premia
con el apoyo desmedido de las instituciones.
A nosotros ni nos van a callar ni
vamos a desaparecer sino, muy por el contrario,
continuaremos luchando para, desde la dignidad y la
independencia, continuar rindiendo el homenaje que nuestros
seres queridos, asesinados por los yihadistas, se merecen.
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Pilar Manjón Gutiérrez, es
Presidenta de la Asociación 11-M Afectados de Terrorismo