|
Atutxa, Bilbao, Knörr
Ernest Benach i Pascual
*
en su blog 24 de Enero de 2008
El Tribunal Supremo ha condenado al
expresidente del Parlamento Vasco, Juan María Atutxa, la
secretaria segunda de Mesa de la Cámara, Kontxi Bilbao, y el
exvicepresidente primero, Gorka Knörr, por un delito de
desobediencia a la autoridad judicial por no haber disuelto el
Grupo Parlamentario Sozialista Abertzaleak tras la ilegalización
de Batasuna en 2003. La Sala de lo penal los ha condenado a pagar
una multa y los ha inhabilitado para ejercer cargo público.
Es preciso recordar que el Tribunal
Superior de Justicia del País Vasco los absolvió en dos sentencias
sobre esta cuestión, y que, aun cuando este cambio de criterio se
pueda ajustar a la legalidad, tengo dudas sobre el principio de
seguridad jurídica y sobre la solidez del edificio institucional
autonómico.
El presidente Atutxa aplicó estrictamente
el reglamento de la Cámara legislativa, y todavía ahora insiste en
su decisión: "Si hoy se volviera a repetir una situación como
aquella, con el posicionamiento de la voluntad mayoritaria del
Parlamento de no modificar el reglamento por la vía de una
resolución de la Presidencia, volvería a actuar del mismo modo."
Es inevitable que yo, como presidente del
Parlament, me pregunte qué pasaría si nuestra cámara se encontrara
en una situación así. Que me pregunte hasta qué punto la autonomía
de nuestras instituciones de autogobierno está blindada. Que me
pregunte cómo haría falta reaccionar cuando se castiga a los
representantes de una institución parlamentaria por haber ajustado
su actuación a la aplicación del reglamento de la Cámara. Que me
pregunte hasta qué punto se preserva la separación de los tres
poderes sobre los cuales se fundamenta la democracia. Hay muchos
interrogantes que reclamarán respuesta cuando la sentencia se haga
pública.
Y es inevitable que, como presidente del
Parlament, exprese mi solidaridad a Juan María Atutxa, Kontxi
Bilbao y Gorka Knörr, y les de mi pleno apoyo. Las vías judiciales
no están cerradas; tienen camino para cambiar esta decisión. Pero
es preocupante que quienes han sido escogidos por la ciudadanía,
quienes representan democráticamente un pueblo, vivan desde hace
tres años un proceso tan lamentable por haber ejercido sus
funciones
-----------
*Ernest
Benach i Pascual, es president del Parlament catalán
|