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  No consiento que se hable mal de Franco en mi presencia. Juan  Carlos «El Rey»

El epifenómeno
Juan de Etxano

IzaroNews 14 de Diciembre de 2005

Ando estos días releyendo "Las uvas de la ira" de John Steinbeck y "La tierra convulsa" de Ramiro Pinilla para tratar de establecer ciertos paralelismos entre la explotación, el sufrimiento y la miseria de otras épocas y la utilización y expolio que hoy hacen las multinacionales, la banca y los profesionales liberales; los que hace todavía un par de décadas eran rojos (más bien rogelios) y que hoy pagan salarios de pobreza a los licenciados a su servicio.

Nuestros jóvenes no ven momento de salir de la casa de sus padres, lo mismo que éstos no ven el momento de que se vayan. Y así, son muchos ya los que llegan a la madurez y tienen que compartir vivienda y malos humos con sus "viejos". Y con una realidad muy actual: los pisos son más pequeños y sin capacidad para albergar a otra pareja, como sucedía en la primera década del siglo pasado.

La banca y algunas grandes empresas dan trabajo a esos jóvenes licenciados con unos currículum que sobrepasan los diez folios y que ya van encuadernados. El sueldo no es ninguna bicoca y tienen que trabajar a muchos kilómetros de distancia de sus hogares, con lo que se ven mermados hasta llegar al "ir tirando" y, por supuesto, a la imposibilidad de poder ahorrar para comprar una vivienda que les dé la independencia.

¿Y qué es a todo esto el epifenómeno? Pues debe tener bastante relación con esto de los contratos basura o los no contratos (que son aquellos que no se hacen para que la explotación sea total), porque con esta palabra definió el director general de EITB en comparecencia parlamentaria las subcontratas y los "inexistentes" contratos basura del ente público. En EITB se conocía a los superbecarios como los "todo a cien", en recuerdo de la desaparecida peseta. Cien mil pesetas de sueldo o gratificación.

Al ir al diccionario, nos encontramos con que epifenómeno es término asociado a la psicología que indica "fenómeno accesorio que acompaña al fenómeno principal y que no tiene influencia sobre él".

Total, que la gran mayoría de nuestro jóvenes y gracias al epifenómeno tienen que vivir en casa de sus padres per in secula seculorum, tienen que beber las prohibidas litronas y soñar con su ansiada independencia pasando las noches de los fines de semana al sereno. Porque ¿qué coño van a hacer ganando una media de entre 300 y 1.000 € al mes y con ese dinero pagarse residencia fuera de casa, desplazamientos, incluidos los del trabajo y demás?.

juandeetxano@izaronews.com

 

 

 

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