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No
consiento que se hable mal de Franco en mi presencia.
Juan Carlos
«El Rey»
Cínicos, judíos y bocazas
Emili Piera
Levante 27 de 0ctubre de 2005
Que en un
lugar como Getafe sean capaces de llegar al zarandeo y el desmayo por el Estatut
es para empezar a preocuparse. Es como si sorprendiéramos a Jordi Pujol
agitando una bandera del Real Betis balompié, un contradiós. Que no cunda el pánico
y que el señor Rajoy, jefe de la leal oposición así llamada, sea algo menos cínico:
también se anunciaban espantosas desgracias con la tramitación en el
Parlamento del plan Ibarretxe y sin embargo Ibarretxe llegó, vio y no convenció.
Pudo exponer sus razones, fuese y no hubo nada. Ahora todo es peor porque se
trata de Cataluña.
Desde luego las naciones funcionan con una mayor apariencia de unidad si tienen
un enemigo común, pero es peligroso, además de contradictorio, elegir de
enemigo a Cataluña, especialmente si se la considera parte de España: no se
pelee con una parte de sí mismo, eso es esquizofrenia; todo reforzamiento de la
unidad a través de un enemigo, es paranoico: no sea paranoico. El
anticatalanismo es una de las aplicaciones del antisemitismo, de hecho los
odiadores de lo catalán suelen revestir ese ser colectivo y al parecer viscoso
con los mismos atributos con que solían adornar al judío, a su caricatura:
como los israelitas tienen ahora un magnífico ejército, es menos arriesgado
meterse con los catalanes.
Como no parece que nuestros hermanos en Cristo los arzobispos vayan a ser un
poco más sensatos, no desde luego a través de sus voceros de la COPE,
reparemos en algunas saludables evidencias: si el país estuviese la mitad de
mal de lo que dice Jiménez Losantos, los desmayos de Getafe serían tiros en
cada esquina. La Constitución, que yo sepa, sigue felizmente en vigor. La paz,
también, gracias a Dios. Zapatero hizo mal en decir que aceptaría el Estatut
que le remitiera el Parlament y Carod Rovira es un cantamañanas, pero no creo
que el españolismo excitado vaya a sentirse más feliz si la caída de Maragall
da paso a un Gobierno ERC-CiU. Supongo.