Alameda, 5. 2º Izda.   Madrid   28014   Teléfono:  91 420 13 88    Fax: 91 420 20 04                                                                         Correo   

  No consiento que se hable mal de Franco en mi presencia. Juan  Carlos «El Rey»   

 

Carroñeros y sus comparsas
Juan de Artieda 24 de enero 2005

El pasado sábado presenciamos lo que era obvio. Gritos a la antigua usanza de ¡España! ¡Viva España! Pero la gravedad que revistió esa manifestación no fueron los gritos, los insultos, los empujones y los puñetazos que recibió el ministro de la Guerra del Sr. Zapatero. Ese fue el resultado anhelado por los organizadores de la manifestación convocada en Madrid por las victimas del terrorismo.

La gravedad está en las tácticas hábiles del Gobierno de Aznar para lograr el enfrentamiento civil. Ese fue el éxito esperado por Aznar, por Mayor y por el resto de su comparsa. Para lograr su propósito utilizaron a respetables familias, víctimas del terror y de la muerte. Pero entre esas familias que forman la comparsa de los populares ¿donde están los Ybarra, los Araluce, los Unceta, los Colón de Carvajal, los Aresti, y tantas otras que han sido víctimas de la barbarie?

Pero no, no han estado ni suelen estar en esas manifestaciones porque no permiten a los partidos que utilicen a sus muertos como comparsas de sus carroñeros instintos. La grandeza de esas familias está en el perdón. No quieren revanchismos ni venganzas y no toleran que sus muertos sean utilizados por los políticos.

El Partido Socialista también es cómplice de esa comparsa de los populares, porque ha caído en sus propias redes, en sus trampas, y no puede escapar a la censura de las familias que han perdido a sus seres queridos a causa del terror, de la muerte. Esta comparsa macabra orquestada desde la tramoya por los partidos -ahora llamados constitucionalistas-, va dirigida contra los partidos nacionalistas vascos.

Por ese motivo, el Gobierno del Sr. Ibarretxe tiene la obligación de denunciar esta utilización bastarda de los populares y los socialistas. Y si no, también, será responsable de la carroña y de las comparsas que nos echan sobre la sociedad cada vez que se les tercia la primera oportunidad.

La Sota de Bastos les desea buenos días.

 

 

Página de inicio