|
El fantasma del
hambre recorre el mundo
Eduardo
Andrade Bone
Argenpress
24 de Abril de 2008
Las noticias que proceden del
ámbito económico y financiero van y vienen, la mayor parte de ellas son
desalentadoras y cada vez más alarmantes, en especial aquellas que están
relacionadas con el aumento de los precios de los alimentos de la canasta
básica.
De acuerdo a informaciones establecidas por diversos organismos
internacionales que tienen que ver con la economía mundial, los precios de
los alimentos en el transcurso de los dos últimos años han subido en un
80%, cuestión que afecta principalmente a los países en vías de desarrollo
y que atenta con frenar su propio crecimiento económico.
Detrás del alza de los precios de los alimentos pareciera existir un
contubernio en el cual se encuentran involucrados las grandes
trasnacionales, las grandes cadenas de distribución alimenticia y los
grandes supermercados que comercializan los productos básicos. Sin embargo
ante dicha situación los gobiernos, las autoridades económicas y de
hacienda de cada país, no parecieran estar dispuestas a buscar formulas de
control de tanta especulación en los precios de una variedad de productos
y en especial de los alimenticios.
Hasta el momento a nivel global no existe ninguna estrategia definida para
contrarrestar la especulación en que están sumidos los capitales del rubro
alimenticio a escala mundial. Lo único que existe hasta el momento son
encuentros y reuniones de diversos tipos para bosquejar un montón de
palabrerías que no resuelven absolutamente nada, mientras tanto el precio
de los alimentos y las hambrunas comienzan hacer cada vez más evidente, en
especial en los países africanos.
El incremento gradual de los precios de los alimentos amenaza con hacer
crisis y retroceder en lo que respecta a los avances alcanzados en materia
de desarrollo y mejoramiento de las condiciones de vida de los sectores
sociales de menores ingresos de los más diversos países del mundo.
A los líderes políticos y de gobierno de los países más industrializados
del planeta, así como a funcionario importantes de organismos como la FAO
y otros, pareciera preocuparles más las protestas y conflictos sociales
que se puedan ir intensificando, que resolver realmente el flagelo del
hambre que comienza a recorrer el mundo.
Al respecto por ejemplo el director General de la FAO Jacques Diouf,
expresaba recientemente… ”estamos presenciando disturbios alrededor del
mundo debido a los aumentos de precios. Lo hemos visto en el norte de
Kenia, lo hemos visto en mi propio país, Senegal, en Guinea, Burkina Faso,
Camerún, Egipto y Haití recientemente', afirmó. 'Existe el riesgo de que
esto se extienda porque las causas son las mismas', agregó el funcionario
en un discurso durante el primer Foro Mundial sobre Agroindustrias en
Nueva Delhi.
Los crecientes precios de los cereales afectan cada vez más a un número
mayor de países, en donde los países pobres y en 37 de ellos ya se han
comenzado a desatar serias crisis alimentaría, de acuerdo a un informe
dado a conocer en Roma por la Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO).
El informe destaca además que durante los años 2007 y 2008, los países más
pobres del mundo tuvieron que pagar en torno a un 65% más por sus
importaciones de cereales, y en algunos países africanos el incremento
llegó a alcanzar un 74%, según los propios cálculos de la FAO. Los
productos alimenticios que más han subido son la harina , el maíz, la
soya, los carburantes, el arroz, el aceite, la leche, la fruta y verdura
fresca, la electricidad. Pero también ocurre que los especuladores
aprovechándose de la crisis actual, tienden a subir una variedad de
producto que no forman parte de la canasta básica alimenticia,
perjudicando así a los más diversos estratos sociales.
Ahora uno de los sostenedores del capitalismo a escala global, el director
gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn,
teme que 'lo peor' esté por venir. 'En las revueltas del hambre, lo peor,
por desgracia, está quizás por delante de nosotros', dijo Strauss-Kahn en
la emisora 'Europa 1', al tiempo que añadió que 'cientos de miles de
personas van a ser afectadas'. Luego agrega que “es extremadamente grave.
El planeta debe afrontar eso', sentenció Strauss-Kahn, quien reiteró su
reciente afirmación de que la crisis actual puede llevar a 'guerras'.
O sea que los actuales responsables de la crisis económicas y financiera,
que además está teniendo una incidencia cada vez mayor en el valor de los
productos alimenticios de primera necesidad, y cuyo origen esta en los
Estados Unidos, pretenden resolver la debacle con una o varias guerras en
distintos puntos del planeta, es lo que se tiene entre manos la FED, el
FMI, el BM y otras entidades económicas mafiosas que están al servicio de
los intereses económicos del capital multinacional.
Strauss-Kahn manifiesta además que 'no se trata de asustar, sino de ver la
realidad' y explicó que, cuando hay situaciones 'tan dramáticas', la
población critica a sus gobiernos, aunque hayan hecho lo que han podido, y
pueden hacer caer a ejecutivos democráticamente elegidos. 'La historia
está llena de guerras que han comenzado a causa de problemas de este
tipo', sentenció.
Ahora el relator especial de Naciones Unidas sobre el Derecho a los
Alimentos en una entrevista concedida a un diario austriaco (20.04.08), ha
señalado que Occidente es responsable de la hambruna masiva en los países
más pobres. En otras palabras diríamos que los capitales occidentales son
los mayores responsables de la crisis.
El funcionario de la ONU, Jean Ziegler suizo de nacionalidad, y que es
actual relator para el derecho a la Alimentación, ha manifestado que el
aumento mundial de los precios de los alimentos está llevando a un
'asesinato en masa silencioso' y los mercados de materias primas han
llevado 'horror' al mundo, dio a conocer el domingo pasado el enviado de
alimentos de Naciones Unidas al periódico austriaco Kurier am Sonntag que
la expansión de los biocombustibles, la especulación en el mercado de
materias primas y los subsidios a las exportaciones de la Unión Europea
significan que Occidente es el mayor responsable de la hambruna que tienen
que enfrentar los países emergentes.
Luego el funcionario internacional de la ONU agrega que los responsables
de esta situación es la globalización unilateral por 'monopolizar las
riquezas de la Tierra' y afirmo que las multinacionales eran responsables
de un tipo de 'violencia estructural'. 'Y nosotros hemos oído de
operadores de mercado, de especuladores y bandidos financieros que se han
vuelto locos y han construido un mundo de inequidad y horror. Tenemos que
detener esto', afirmó.
Al referirse al fantasma del hambre que comienza a recorrer el mundo,
Ziegler señala que estaba obligado a mostrar la 'locura' de la gente que
cree que la hambruna depende del destino. 'La hambruna no ha tenido
relación con el destino desde hace mucho -tal como lo pensó Carlos Marx.
Es más bien como si detrás de cada víctima hubiese un asesinato. Esto es
un asesinato en masa silencioso', señala en su comparecencia con la
prensa.
Ziegler concluye su entrevista diciendo que cree que un día la gente que
sufre la hambruna podría levantarse contra sus perseguidores. 'Es tan
posible como lo fue la Revolución Francesa', concluyó.
Sin embargo lo único que observamos hasta el momento, es que las fuerzas
progresistas, humanistas, sindicales, las que luchan por una mejor salud
ecológica del planeta, las organizaciones de izquierda, que debieran estar
a la vanguardia de la lucha en contra de la catástrofe a que nos esta
llevando el gobierno terrorista y genocida de G.W. Bush y sus aliados
lacayos y el capital neoliberal globalizado, todas estas fuerzas en su
conjunto, parecieran estar neutralizadas, agobiadas por la pasividad, sin
una alternativa que ofrecer y sin esperanzas de que las cosas vayan a
cambiar para mejor y poder construir un mundo mejor y más justo para
todos.
Ahora cuando la situación socio-económica de los pueblos tiende a
deteriorarse aún más, producto de la crisis económica y financiera de los
Estados Unidos y sus coletazos al resto del mundo, ahora cuando asistimos
a la decadencia del capital salvaje y depredador por el mundo, ahora
cuando los representantes de estos capitales comienzan hablar en el
lenguaje de la guerra, guerra con consecuencias imprevisibles para toda la
humanidad, es cuando surge la necesidad de la unidad de todas las fuerzas
que luchan por la vida y la sobre vivencia del planeta, pues tal vez
mañana puede ser demasiado tarde, pues el Apocalipsis alimentario ya
comienza hacer una realidad.
|