Se
acaba de producir el quinto aniversario de la foto de las Azores (Bush,
Blair, Aznar) y del comienzo de la invasión de Iraq. Este ataque
norteamericano ha sido la agresión más infame e injusta de toda la
historia moderna, que se realizó pese a la oposición mayoritaria
de la población y que se rió de todos los códigos morales de la
humanidad así como del derecho internacional y de la ONU.
El estudio de la historia se basa en conocer el pasado para no
volver a cometer los mismos errores. Sería bueno que volviéramos a
las hemerotecas y leyéramos las cosas que decían Bush, Blair y
nuestro ínclito Aznar cuando nos aseguraban la existencia de armas
de destrucción masiva, del apoyo de Sadam Hussein a los grupos
terroristas, de que se bajaría el precio del petróleo etc. Todo
ello se ha demostrado que era una mentira montada para justificar
la guerra y así obtener otro tipo de intereses mezquinos,
fundamentalmente económicos.
Nos prometieron que con este conflicto estaría asegurado nuestro
suministro energético y que el precio del petróleo descendería.
Como vemos la realidad es tozuda una vez más. Cada vez el
suministro es más inseguro y el precio del petróleo se ha
triplicado, pasando ya los 100 dólares el barril. Cada día todos
nosotros sufrimos y padecemos estos precios gracias a los errores
y mentiras de Bush, Blair y Aznar. Nos prometían un Iraq libre y
democrático con un gran progreso económico para toda la zona y ya
ven lo que han conseguido estos iluminados.
Desde mi punto de vista, tanto Bush, Blair como Aznar deberían
estar dando cuenta ante los tribunales internacionales de
justicia. Me ha producido un gran malestar la presencia de Aznar
en la reciente campaña electoral, donde se ha presentado como un
lechado de virtudes, de honestidad, mientras miles de personas
aplaudían a este personaje cuya vileza personal es clara ¿Qué
aplaudían esas miles de personas a Aznar, quizás sus mentiras?
Iraq es uno de los países con mayor historia del mundo, cuna de
muchísimas civilizaciones, donde se creó el primer regadío, se
hizo la primera ley, surgió la moneda, la primera universidad,
siendo hoy muestra de la capacidad del hombre para destruir todo
un pasado, haciendo casi imposible el presente y el futuro.
Estados Unidos procedió con la invasión a la destrucción
sistemática de todo el sistema social, económico y político del
país. Veamos. Desmantelo todas las instituciones del Estado,
destruyó su sistema educativo, sanitario, la seguridad, la inmensa
mayoría de sus infraestructuras, etc. Ha realizado un trabajo
continuado para descomponer su tejido social y hacer desaparecer
su legado cultural por medio del expolio.
Estos días ha visitado el país el vicepresidente norteamericano
Cheeney, que nos habla de los grandes progresos sociales y
económicos de Iraq ¿Cabe mayor descaro y mentira? Este personaje
nos lleva ofendiendo a nuestra inteligencia desde hace ya muchos
años con sus continuas mentiras.
¿Cuál es la realidad de Iraq cinco años después?
Actualmente en Iraq hay 170.000 militares norteamericanos, pero
tienen 180.000 mercenarios, con un coste de 2.000 dólares diarios
por mercenario, que actúan sin ningún tipo de control,
participando en el conflicto sectario y azuzándolo. Cometen todo
tipo de asesinatos y atentados en zonas civiles, como ya ha sido
denunciado por la ONU y numerosas organizaciones de derechos
humanos.
El coste para la Hacienda norteamericana realizado por
prestigiosos economistas rondan ya los TRES BILLONES de dólares,
que lo único que ha servido es para destruir Iraq y que millones
de norteamericanos tengan peores condiciones de vida y es una de
las causas de la crisis económica actual. Esta guerra si ha
servido para llenar las arcas de las multinacionales de armamento,
petroleras…….., mayoritariamente multinacionales norteamericanas y
británicas.
El 43% de la población vive con menos de 0,35 euros al día. El
nivel de vida de Iraq empeora a diario a pesar de las decenas de
miles de millones de dólares que se han dado para la
reconstrucción del país, que son esquilmados. Por una parte, la
corrupción del propio gobierno pronorteamericano iraquí y por
otra, por las propias compañías norteamericanas y británicas,
destacando la multinacional Halliburton que está unida al
vicepresidente norteamericano Cheeney.
El propio gobierno iraquí cifra el paro en el 70% de la población.
La desnutrición infantil ha aumentado de un 19% que existía
durante el periodo de embargo internacional a Sadam Hussein
(1991-2001), al 28% actual. Si seguimos el informe de la ONU, ocho
millones de iraquíes (un tercio de su población) necesitan ayuda
de emergencia, pero sólo el 60% de esos necesitados tiene acceso a
las raciones, mientras que en la época de Sadam la recibían el
100% de los necesitados.
Ante las presiones, que ejerce el inmisericorde Banco Mundial, el
gobierno títere iraquí se está planteando su eliminación, así como
la subvención que se da a los carburantes.
La actual situación sanitaria es catastrófica. En la época de
Sadam había 34.000 médicos, actualmente escasamente llegan a los
17.000, habiendo huidos estos a países donde poder ejercer con
mayor seguridad. Hay un dato esclarecedor y estremecedor, más de
2.000 médicos han sido asesinados en estos cinco años de
ocupación. El 90% de los 180 hospitales del país carecen de los
suministros básicos, lo que ha elevado las tasas de mortalidad
infantil y materna a niveles escandalosos.
Son esclarecedoras las palabras del médico iraquí Al Hili “Los
estadounidenses han destruido el país, no han hecho nada por
nosotros y encima nos han traído a los terroristas….., por eso la
gente está convencida de que todo esto estaba planeado. No le
encuentran otra explicación…….. No es que estemos peor que hace
cinco años, es que estamos peor que hace un siglo, hemos vuelto a
los tiempos de Abu Baker, hace 1300 años”
El expolio cultural y arqueológico son de una extensión e
intensidad todavía difícilmente calculable.
Estos días hemos asistido a las palabras de Bush y de Aznar
confirmándose en lo que hicieron. Está claro que estos hombres han
denigrado a las gentes de sus países y en lo que a mi me atañe
siento una gran rabia interior al haber tenido como presidente de
mi país a José María Aznar, que es incapaz de reconocer su error y
de pedir perdón por todo el MAL humano que ha producido.
Si hiciéramos casos a sus palabras, no estaría mal que el
matrimonio Bush y el de Aznar-Ana Botella se pasearan sin
protección por las calles de Basora y Bagdad ¿Creen ustedes que
cambiarían de opinión?
Más que nunca mostremos nuestra solidaridad con el pueblo iraquí y
aprendamos las enseñanzas que esta guerra nos muestra para que
NUNCA MÁS ningún pueblo sufra semejante destrucción e ignominia.