NOTAS
PARA UN MANIFIESTO A FAVOR DE LA III REPUBLICA ESPAÑOLA
Armando López Salinas.
A
la opinión pública:
A los 25 años de la promulgación de la Constitución de 1978
alzamos nuestra voz para afirmar que la situación actual, a pesar de la soberanía
popular de la que se reclama dicha Ley de Leyes, sigue ciertamente sustentada
por un trágala dictatorial, dado que la transición de la dictadura a la
democracia no terminó con la devolución al pueblo español de su mentida
soberanía. Y ello porque para que todo siguiera igual algo tenía que cambiar.
Vale decir para que en lo esencial continuara, bajo otras formas políticas, el
poder de las castas dominantes que habían sustentado a la dictadura fascista
durante cuarenta años.
Franco, muchos años antes de su muerte había designado a Juan Carlos de Borbón y Borbón como su sucesor en la Jefatura del Estado a titulo de Rey. Y tras la muerte del general felón tanto las fuerzas armadas como la burguesía de nuestro país largamente beneficiada por la dictadura y con el concurso de la Jerarquía eclesiástica, al margen de la voluntad del pueblo español, cumplieron los deseos del general muerto aupando al entonces Príncipe y hoy Rey Juan Carlos 1 al trono de España en una solemne y patética reunión de las Cortes franquistas convocada a tal efecto.
La monarquía era, en efecto, la forma de Estado que más convenía a los poderes fácticos de nuestro país, a la derecha de siempre. Pero dicha monarquía, que había surgido de las entrañas del falangismo, tenía que legitimarse tras la muerte del dictador, pero que no lo podía hacer autónomamente, intramuros exclusivamente del sistema. Y por eso, en medio de grandes movilizaciones populares que reclamaban la ruptura democrática con el sistema dictatorial, bloque de poder encabezado por el Rey necesitaba ir al encuentro de la oposición política al sistema y proponer como salida a la situación una reforma pactada. Bloque de poder, ruido de sables por medio, que a cambio de la continuidad monárquica ofrecía libertades políticas y sindicales, indultos, amnistía y elecciones generales a sedicentes Cortes Constituyentes. La forma del Estado no se sometía pues, a la voluntad popular. Se pactó así la transición de la dictadura a la democracia o si se prefiere de la dictadura a una monarquía parlamentaria y constitucional. Nada pues de manipulaciones históricas en presentar a Don Juan Carlos de Borbón como un Mesías democrático, Rey que devolvió voz, libertad y soberanía al pueblo español. Fue, en la transición, en el mejor de los casos un hábil comerciante político.
Pero las cosas no van tan bien como se dice, algo huele a podrido en el Reino de España. Las libertades, derechos y deberes de los españoles amparados por una Constitución escorada a la derecha están siendo vaciados sistemáticamente de sus contenidos de carácter más progresista que ceden en caso de conflictos frente al principio, también constitucional, de la economía de mercado.
¿Es cierto o no que la corrupción política es un dato estructural a tener en cuenta en la economía española, sobre todo en el sector de la construcción? ¿Es cierto o no que la precariedad en el empleo favorece a las empresas y perjudica a los trabajadores? ¿Es cierto o no la discriminación laboral de las mujeres? ¿Es cierto o no el trasvase de dinero público a la enseñanza privada en detrimento de la pública? ¿Es cierto o no que la separación de la Iglesia y el Estado, la laicidad del mismo proclamada por la Constitución se ve burlada por una ley de calidad de enseñanza que nos devuelve a un cierto nacional catolicismo que ya creíamos arrumbado en los basureros de la historia? ¿Qué pasa con la compraventa de cargos públicos que puede dar al traste con la voluntad popular reflejada en las urnas? ¿Qué pasa con la independencia del poder judicial, con la politización de la justicia, con la justicia para ricos y la justicia para pobres? ¿La ley antiterrorista se ha utilizado o no para silenciar opiniones y cerrar medios de comunicación? ¿La Ley de partidos políticos puede ser o no utilizada para ilegalizar a partidos que pretendan cambiar el orden político social vigente? ¿ Es cierto o no que según el Artículo 63.3 de la actual Constitución tanto el Rey como el Parlamento han abdicado de sus obligatorias funciones durante la guerra de Irak?
Sí, se han encendido demasiadas luces de alarma, la Constitución de 1978 se está convirtiendo en papel mojado para la mayoría de los españoles, Al pasotismo y desencanto de tiempos recientes se le suma ahora el descrédito de la democracia realmente existente en nuestro país, descrédito ganado a pulso tanto por la mayoría de las instituciones políticas y sociales de nuestro país como por la Corona. Y al tiempo, y esto lo decimos con esperanza, en el seno de la sociedad civil se apuntan signos de regeneración moral y política democrática, de alcance republicano. Lo cierto es que en torno al 14 de Abril, se vienen realizando actos conmemorativos, con visión de futuro tanto en calles y plazas de muchos lugares de España como Universidades, Ateneos y otros centros culturales, actos conmemorativos de la proclamación de la 11 República. Y también es cierto que en manifestaciones obreras y ciudadanas como las del 1~ de Mayo, así como en las llevadas a cabo contra la incapacidad del gobierno para resolver la catástrofe ecológica en las costas de Galicia, o en las multitudinarias demostraciones contra la guerra de Irak, como río Guadiana que siempre vuelve a aparecer, el republicanismo ha tenido una presencia notable. Cientos y cientos de banderas republicanas portadas en su mayoría por jóvenes ciudadanos que afirman que la regeneración moral de nuestro país pasa por una verdadera n~ir democrática, por la III República. Así lo pensamos nosotros los que suscribimos este manifiesto.
Armando
López Salinas.