
LA NACIÓN VASCA
(Una realidad no asumida)
Por Leopoldo Pombo.
Existen dos formas de abordar
desde el estado, un conflicto político:
Mediante el diálogo que analice ambas
posturas desde el punto de origen de cada una, y mediante la confrontación
directa del aparato del estado con el consiguiente elemento conflictivo.
Para
evitar la confrontación directa, cuna de odios y de futuras confrontaciones de
mayor profundidad, la democracia establece el principio de expresión de la
voluntad ciudadana, aplicando el sufragio universal, y partiendo que a priori
nadie es poseedor de la verdad.
Hoy
vivimos una gravísima confrontación en el País Vasco, entre el gobierno del
Partido Popular, secundado por el PSOE, como representantes del concepto, no
solo de unidad indivisible de España, sino de la negación de cualquier proceso
de autodeterminación que conduzca a la construcción de un Estado Federal.
Los
estados no siempre han tenido unas fronteras delimitadas, a lo largo de la
historia y más de la reciente historia de los dos últimos siglos, existen
infinidad de nuevos estados, surgidos de otros, de los que la voluntad popular
decidió emanciparse. Durante el siglo XIX, se emanciparon del Imperio Otomano,
Servia, Rumania, Albania, Bulgaria y Grecia, de España y Portugal,
todas las naciones que hoy componen Latinoamérica, de Suecia se
independizó Noruega y se unificó Italia y Alemania. Durante el siglo XX, se
consiguió la independencia de la mayoría de las colonias que poseían las
potencias occidentales en América, Africa, Oceanía y Asia, Irlanda alcanzó la
independencia del Reino Unido, Finlandia del Imperio Ruso, el Imperio Austro-Húngaro
se dividió en Checoeslovaquía, actualmente dividido en las Repúblicas de
Chequia y Eslovaquia, Hungría, Austria, Croacia y Bosnia pasaron a unificarse
con Servia, Macedonia y Montenegro, como Yugoslavia, de la cual posteriormente
se han separado. De la Unión Soviética,
se separaron Moldavia, Bielorrusia, Estonia, Letonia, Lituania, Armenia,
Georgia, Azerbaiján, Turkmenistán, Uzbekistán, Ucrania, Tadzhikistán,
Kirguizistán, Kazajstán. De
Dinamarca se separó Islandia. De
los Estados Unidos Filipinas,
mientras que se anexionaba Alaska y Hawaii. Estos procesos, no siempre han sido
limpios, en ellos se ha derramado sangre, habiendo existido a veces
manipulaciones de otras potencias interesadas en debilitar al estado dominante,
pero pasado un tiempo, nadie se atreve a dudar de la legalidad de esos estados.
En definitiva, los estados se conforman de acuerdo con la situación histórica
del momento, pero jamas son bloques inamovibles.
Frente
a la idea de estados de conformación perecedera, se atrincheran ideologías
conservadoras e inmovilistas, pacifistas en cuanto a negar la utilización de la
violencia frente al estado y belicistas en cuanto a la imposición de la
violencia del estado. Es el mismo cinismo de aquellos que claman por la pena de
muerte – asesinato legal – frente al asesinato tipificado por la ley como
delito. Estamos CONTRA LA VIOLENCIA, creemos que la ley y el estado siempre han
de poseer un sentido abierto y dialogante que impida la utilización de la
violencia, pero sabemos que en determinados casos históricos la violencia se
puede justificar ante la desesperación de un pueblo. Todos los estados del
mundo celebran como día de la patria, levantamientos, guerras, luchas, que
llevaron a sus antecesores a construir un país libre.
Ante
la ilegalización de Batasuna, protestamos como un hecho no democrático, las
ideas jamas se combaten con prohibiciones, las ideas se combaten con otras
ideas, se puede vencer por la fuerza, pero jamas convencer. Sería necesario
como acto conciliador, abrir un diálogo sobre la autodeterminación que llevara
a un referéndum en el País Vasco, como así se hizo en Canadá en relación a
Quebec, referéndum que por cierto no ganaron los secesionistas. Creemos que son
los propios vascos los que se deben pronunciarse sobre una situación que tan
solo a ellos les atañe, puesto que ninguna parte de España es territorio
conquistado.
Jamás el republicanismo se manifestó como defensor de un estado centralista, siempre
defendió el dialogo entre los pueblos de España, de forma que mediante la
autodeterminación de aquellos pueblos que así lo consideren construyamos un
estado federal en armonía. La II República dio los Estatutos catalán y vasco,
basándose en la soberanía popular.
Vemos con preocupación, como un emerge un neo nacionalismo español, que nos recuerda pasados tiempos de exaltación a la patria. Esta situación nos lleva a recordar aquella frase que Stanley Kubrick en su película Senderos de Gloria; “El patriotismo es el último refugio de los canallas”.