INTELECTUALES/PROFESIONALES

 Con el franquismo y su “transición pactada” a la Monarquía el tema de la REPUBLICA quedó silenciado por las elites políticas de todos los partidos para ser legalizados incluso los de izquierdas. Esto produjo un choque frontal en muchos ambientes durante los años setenta salta a la vista al hacer memoria histórica. Lo sufrieron muchos que hablan perdido la guerra o “la batalla” pues querían seguir luchando por la República.

 Consideramos a los INTELECTUALES como creadores, artistas y “productores de ideas”, es decir PROFESIONALES que transmiten y di­funden las ideas creadas por ellos u otros, del pasado y del presente.

 Debemos analizar los vínculos entre la República y los intelectuales, más si tenemos en cuenta que la mayoría fueron vilmente asesinados, encarcelados, o exiliados. España se convirtió en un erial del intelecto y la cultura fue silenciada y reprimida por el Nacional Catolicismo, la Falange y el Ejército.

 Las teorías y conocimientos de izquierdas/republicanas fueron elimi­nadas de la Universidad, Enseñanza, librerías y bibliotecas. Se impuso de inmediato el clericalismo, especialmente LA OBRA” o sea el OPUS DEI, hoy tan de moda, moda orquestada por los medios de comunicación.

 Fue totalmente abolida la República por el sistema dominante y al pueblo no le quedó otro remedio que agachar la cabeza por la violencia desatada contra él y sus líderes. El pueblo fue sometido dejando de ser ciudadanos, pasando a ser súbditos. El republicanismo fue tratado como una “enfermedad contagiosa”, silenciado y eliminado con brutalidad. Se creó un foso divisorio de un antes y un después que todavía perdura.

 Algunos, formulan hoy ideas acerca de la República, como si fuese una cosa romántica del pasado. -Hoy no es prioritario - dicen. Nosotros negamos la mayor. Esto de “prioritario” es relativo. Claro que para uno que llega en una patera a la costa mediterránea, un trozo de pan, o una sombra en un ribazo para poder descansar a espaldas de la Guardia Civil es lo prioritario. Pero, la concepción que tenemos de la sociedad republicana a la que aspiramos es muy distinta de la que se encuentra en la España actual, el emigrante y toda la sociedad que trabaja y produce en este Estado.

 Actualmente existe un resurgir en el Pueblo, sobre todo en parte de la JUVENTUD que asiste a las grandes concentraciones y manifestaciones que se dan en las ciudades con motivo de protestas y reivindicaciones sociales o contra las guerras; cada vez aparecen más banderas republicanas lo que hace pocos años era impensable. Pero, la intelectualidad está en bue­na parte, salvo honrosas exeepciones silenciosa sobre este tema.

 Algunos intelectuales/profesionales nos comunican que han intentado tratar el tema en cenáculos, pero opinamos que ante las primeras incomprensiones o dificultades, al ser acciones individuales, han frenado su impulso “quedándose en casa” lo que es comprensible.

 Con todas nuestras limitaciones y modestamente nos atrevemos a opinar y ofrecemos nuestro apoyo y voluntad a aquellos que fieles a su ser y estar quieren poner su saber y medios en constituir un grupo a disposición de la sociedad. Sabemos que es un trabajo de día a día aparentemente lento.., dará su fruto porque la historia y circunstancias objetivas así lo exigen, a pesar de las dificultades que no negamos existen y conocemos.

 Los Intelectuales tienen una visión de mayor profundidad de las injusticias más graves y corrupciones sufridas por la sociedad y pueden aportar ideas para luchar contra ellas. Esto facilita la vinculación de las masa para el buen fin de la idea/acción tan necesaria para el País en el que nos ha tocado vivir. El análisis de los intelectuales ha de propiciar una respuesta coherente del pueblo fuera de revanchismos a pesar de los agravios sufridos por todos. El interés es poner fin a la enajenación/alienación de que somos todos víctimas.

 La nueva Intelectualidad republicana ha de influir en el pueblo para su promoción aportando ideas que se entiendan y trasmitan evitando erro­res del pasado al tiempo que impiden el ancestral abuso de poder.

 El estudio de la República que queremos es una acción del Pueblo para el Pueblo. Aquí caben todas las personas que lo deseen, no importa de donde vienen. Es decir, de que clase social proceden. Históricamente han vivido grandes sacrificios y esfuerzos, hombres y mujeres luchando por el bien de la sociedad para conquistar tanto la I como la II República.

 El concepto de estado republicano tiene raíces en las respuestas intelectuales al problema de relación Estado/Sociedad de las distintas Naciones que forman el actual Estado Español. Hoy, el republicanismo es oposición con referencia a la política de reivindicación cultural “LAICA Y SOCIAL“ con capacidad del soporte de multitudes. En esta acción tienen tarea básica los intelectuales/profesionales de la artes y enseñanza universitaria, media y elemental y profesiones liberales Todas deben colaborar en el desarrollo del pensamiento republicano que precisa nuestra sociedad.

 EL REPUBLICANISMO no es un concepto de una clase social determinada, ni es la política exclusiva de los intelectuales. Es del Pueblo y su libertad, aplicando la solidaridad en la lucha. Naturalmente, esta lucha, puede entrañar riesgos provenientes de aquellas minorías que pretendan manipular los sentimientos en momentos concretos como ocurrió en el pasado para preservar sus ancestrales privilegios.

 Un Estado moderno, una sociedad como la nuestra, debe ser republi­cana y pacífica por naturaleza, sin violencia alguna ni CAUSA que la pro­voque pues la ciencia y la eficiencia de las leyes, junto a la técnica deben tener objetivos colectivos. Los Intelectuales/Profesionales tienen una tarea ingente en su campo de trabajo diario, pues hoy ante las lacras de nuestra sociedad a causa del individualismo que impone el Neoliberalismo y Globalización, la “Constitución pactada de 1978” interpretada por los de la “bandera nacional”, son negadas las libertades colectivas, por tanto la Democracia de los “demócratas de toda la vida” está cercenada desde su raíz.

 Para el desarrollo del espíritu republicano es crucial elaborar una al­ternativa y posición clara de grupos profesionales que probablemente serán líderes ante la sociedad y el pueblo los hará suyos:

    Las personas disconformes con el trato que la “Democracia Constitucional” da al Pueblo. Las ofensas por las medidas discriminatorias y represivas que marginan la Cultura, Economía, Política, Sociedad y sus medios de comunicación.

    Las personas que se han visto excluidas de la oficialidad, a causa de su procedencia social o ideas que manifiestan o por su lealtad a la República y al Pueblo sin integrarse en la “elite políticamente correcta”. Por razón de fidelidad y valía deben ser la alternativa al régimen de corrupción.

 Los intelectuales “oficiales” que representan la CULTURA DEL ESTADO son un insulto a la inteligencia si se analiza lo que dicen y hacen, las causas que les mueven y las consecuencias que sufre la sociedad. La Fraternidad es lo más alejado de sus intenciones y miserias.

 Es hora de dar el paso elemental e inicial en las condiciones actuales para el desarrollo de las relaciones de los Intelectuales/Profesionales del centro de la Península con la Periferia como se dio en la lucha por la II República. Sería preciso poner no sólo en común ideas, también visión de futuro... Actuar como artífices de la acción republicana avanzando argumentos culturales, históricos, políticos y económicos, tan distintos de los actuales con voluntad de LIBERTAD. Autodeterminación como enseña  la Declaración Universal de los derechos Humanos.

Los profesionales con el pueblo han de formular la república que precisamos para conquistar todo lo que ha sido usurpado históricamente.

 

Miguel Jordá

 

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