Soldados de Usar y Tirar
Corriente
Roja (IU)
Podríamos decirlo así, después de la acción
humanitaria en Afganistán, el retorno barato a casa de los 62 militares españoles
les llevó a la muerte.
En un mundo regido por las leyes del mercado, el ejercito, los seres humanos que
constituyen ese grupo especial de asalariados al servicio del estado
capitalista, ¿cómo no se iban a librar de las leyes del mercado?. Todos los
funcionarios del estado también son mercadería de usar y tirar, lo mismo que
lo son los asalariados de las empresas privadas. Los costes mínimos de los
asalariados provocan miserias y muertes.
Nos quedamos tan panchos cuando nos dicen que el único mundo posible es el que
se regula por las leyes del mercado, como si el mercado fuera algo sagrado que
está por encima de los seres humanos, cuando es al contrario, los mercados
tienen que servir a los seres humanos. Lo que sucede es que detrás de las leyes
del mercado se esconden los mercaderes, y a estos lo único que les interesa es
conseguir el máximo de beneficios, por eso establecen sus leyes de mercado que
sumisamente los mercadeados aceptamos como legales y como las únicas leyes
posibles. Todo es mercancía, los seres humanos también, el moderno mercado de
trabajo es legal, menos mal que el mercado de los que esclavos atados con
cadenas y de los siervos de la gleba ya fue declarado ilegal. Las cadenas ideológicas
con las que subyugan las mentes de los modernos esclavos son más sofisticadas y
útiles, no se ven, pero atan muy bien las mentes.
La clase política, la que demuestra ser más eficaz para llevar adelante las
leyes del mercado, es la que finalmente en esa competencia mercadera de la política
consigue acceder al gobierno. Es el principal aparato del estado capitalista
encargado de administrar el poder de la minoría social en el poder. El gobierno
es el aparato del estado que día a día sale al paso de cualquier iniciativa
que trate de cambiar el mundo irreal en el que vivimos por otro mundo posible,
donde prevalezcan los intereses del conjunto de los seres humanos y no los de la
minoría depredadora y egoísta en el poder.
Esa administración eficaz del poder económico, hace que al decidir
inversiones, se inviertan en eficaces aparatos represivos. Aviones sofisticados
con gran capacidad para destruir y matar, bombas inteligentes que destruyen lo
que "sabiamente" les ordenan destruir, cohetes, tanques invasores
capaces de protegerse de las piedras, como las que les lanzan los niños
palestinos, de aplastar manifestaciones humanas y destruir sus casas donde viven
o se esconden. Pero otra cosa es el gasto de transporte de esos asalariados que
retornan a casa una vez cumplida la misión ordenada.
Últimamente la televisión oficial, dado el papel de vasallaje asignado al ejército
español por el máximo dirigente del orden mundial, nos ofrece imágenes de la
labor humanitaria que el ejército español realiza en los 13 países donde
opera. Pasito a pasito se fue superando aquello de OTAN NO, de ENTRADA NO, para
terminar de Secretario General Javier Solana, de no formar parte de la
estructura militar, de que en nuestro país no se instalen o sirvan de tránsito
a las armas nucleares. Tratan de consolidar en las mentes españolas, lo que de
hecho ya se ha establecido, el ejercito español es parte integrante de toda el
aparato represivo del gendarme del mundo que es la OTAN.
Nuestros pilotos no corrieron ningún peligro cuando bombardearon Yugoslavia,
pero cuando regresan de Afganistán, según comentaron esos militares a sus
familiares, tenían miedo de morir, los aviones en que eran embarcados no ofrecían
garantías. Ahora el gobierno trata de justificar los aviones baratos ucranianos
porque esa empresa tiene un convenio con la OTAN para el traslado de los
asalariados militares en acciones domesticas, no destructivas. Para estas
misiones disponen de aviones seguros. Nuestro ministro del ejercito se esconde
detrás del convenio que la OTAN tiene con la compañía ucraniana para
justificar su economía asesina.
Pobre Trillo, creyente él, portador ausente en esta Semana Santa manchada con
sangre iraquí. Su idealismo capitalista le llevó a un mal calculo económico.
El también es humano, como el Papa no les excomulgó en su reciente visita, los
demás idealistas de diferentes tendencias políticas también debemos
perdonarle.