MEMORIA ¿PARA QUE?

 "La única revolución cultural

aportada por la Democracia española ha sido la gastronómica.”

M Vázquez Montalbán  (EL PAÍS 30 Agosto 2002)

  La lengua, la ética, las instituciones, las artes y las ciencias son los elementos que constituyen la CULTURA.

 La Cultura es todo aquello que el hombre aprende y transmite y que engloba la he­rencia social, la tradición de un grupo o sociedad, por tanto la Cultura faculta al hombre para transformar la Naturaleza.

 Podemos decir que la Cultura mantiene o puede transformar la sociedad. No es igual la cultura reaccionaria en manos de unos pocos que ostentan el poder en una Dictadura que la CULTURA REPUBLICANA con la participación activa de la Instrucción Pública y compromiso de la intelectualidad con la Universidades abastecidas con medios de investigación activa respaldados con el suficiente presupuesto. Sin inquisiciones ni control de intereses oligárquicos. Es decir, con la posibilidad de aprender para todos con libertad y responsabilidad.

 Si la Cultura es todo aquello que el pueblo adquiere y transmite englobando la herencia social es fundamental el conocimiento de la Historia, conocer el pasado, para saber de donde venimos. En manos de quienes ha estado la Enseñanza a todos los niveles, el conocimiento que nos han transmitido. La enajenación y amnesia impuesta a nuestra sociedad con unas leyes ministeriales que son una agresión a la inteligencia.

 Tener o no tener memoria. Hoy existe una ignorancia colectiva de lo que fue la Dictadura que sufrió nuestro pueblo. Esto es incultura general en la juventud, pero no es accidental sino fruto del cálculo y previsión del sector al que beneficia para no rendir cuentas de su pasado Quien provoca esta ignorancia es culpable de lesa humanidad y solo se puede recuperar y resti­tuir con las libertades republicanas. Hoy se nos oculta la legítima resistencia antifranquista.

 Si no recuperamos la memoria lejos está de nosotros la ética. Si se desconoce de donde procedemos, cómo podemos construir el futuro. no puede tranquilizar el espíritu de nadie, la ignorancia del pasado. No hay ética sin crítica de la Dictadura con sus abusos de poder, miles de asesinatos después del fin de la guerra, más de quinientos mil exiliados.

                ¿Se puede ser demócrata sin la denuncia total a la explotación que significó el franquismo?

  Por la Prensa, TV y Radio se ataca constantemente el “separatismo” desde el “nacionalismo constitucional” del Estado. Si se observa atentamente, en el fondo, lo que se fomenta es que haya cada día más personas y organizaciones de los diferentes países y naciones que se distancien espontáneamente forma meditada y consciente. En realidad los dos partidos que se alternan en el Gobierno quieren una España “Uniformada” y esto que lo pretendieron los borbones desde Felipe V “por derecho de conquista” no lo consiguieron, a pesar de los espadones de Espartero, Narváez, Martínez Campos, Primo de Rivera o Franco y tantos otros políticos al servicio del lema de “Dios Patria y Rey”. Es evidente que también hoy es el anhelo de muchos.

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