A propósito de la película "Los falsificadores"
G. Ripoll
Cartelera Turia 31 de Marzo de 2008
Basada en el libro «The devil’s workshop», Stefan Ruzowitzy ha elaborado el guión y ha dirigido el film Los falsificadores, que ha obtenido el Oscar a la mejor película de habla no inglesa. Bajo el título «Geld wie heu» («Toneladas de dinero»), la revista «Stern» informó en 1959 sobre un sensacional hallazgo de billetes falsos de libras británicas en el lago Toplitz de Styria (Austria). Se descubrieron nueve cajas llenas de dinero falso, junto a archivos secretos de las SS. Cuando «Stern» comunicó la existencia de las cajas, comenzaron a surgir los rumores sobre las obras de arte robadas y las reservas secretas de oro del Tercer Reich, supuestamente arrojadas a las profundidades del lago Toplitz. Los habitantes de la zona recordaron cómo los soldados les obligaron a salir con sus embarcaciones al lago hacia el final de la guerra, y también recordaron las misteriosas cajas que fueron sumergidas en el agua. Esto pronto daría lugar a la leyenda del oro hundido, y el lago se convirtió en un punto de referencia para buscadores de tesoros. Hasta la década de los ochenta, los buceadores de las fuerzas armadas austriacas y el equipo de desactivación de minas recuperaron no sólo cajas llenas de dinero falso y planchas de impresión, sino también una considerable cantidad de material bélico de los nazis. Los falsificadores reconstruye este episodio oscuro de la 2ª Guerra Mundial a partir de las experiencias de Adolf Burger, testigo presencial. Burger era un impresor profesional de la ciudad eslovaca de Velká Lominca (en alemán, Grosslomnitz) que fue arrestado e internado, junto a su mujer, por «motivos políticos» en 1942. Su joven esposa fue asesinada en Auschwitz, y él, por su parte, tras un año y medio allí fue enviado al campo de concentración de Sachsenhausen con otros expertos para crear el taller de falsificación secreto de los nazis que aparece en el film. El 5 de mayo de 1945 fue liberado por tropas estadounidenses de un sub-campo. Regresó a Checoslovaquia donde volvió a trabajar como impresor. Recogió sus recuerdos en «The devil’s workshop. The counterfeit money workshop of the Sachsenhausen concentration camp» (Hentrich & Hentrich, Berlín, 2006). Hizo suya la misión de divulgar los recuerdos de sus experiencias y de esa época en concreto. Ahora, a sus noventa y tantos años, Burger continúa viajando, dando conferencias y charlas en escuelas para contar su vida a los más jóvenes y relatar lo que ocurrió realmente en esa época. Incluso asistió al rodaje de varias escenas del film. En Los falsificadores, el delincuente común Sorowitsch, estupendamente interpretado por Karl Markovics, y sus compañeros son liberados en Sachsenhausen. En la vida real, los talleres de falsificación fueron desmantelados cuando el frente oriental cayó a principios de 1945 y los rusos cruzaron el Oder en su camino hacia Berlín. Los prisioneros y su taller fueron trasladados a los Alpes y finalmente realojados en el campo de concentración de Ebensee en Salkzkammergut, Austria, donde los prisioneros fueron liberados por el ejército estadounidense. La aproximación de las fuerzas aliadas impidió que los nazis encontraran un lugar seguro donde ocultar el dinero falso. Los hombres de las SS arrojaron por tanto numerosas cajas con libras esterlinas falsas al lago Toplitz en mayo de 1945. El director Stefan Ruzowitzky ha declarado que «está claro que Burger y Sorowitz —junto a todos los supervivientes de los campos de concentración— tendrán que vivir con esta dolorosa experiencia el resto de sus vidas, haciéndose la pregunta de por qué ellos sobrevivieron y tantos otros tuvieron que morir, y si no pudieron, o no debieron, haber hecho más. Como director, no tengo derecho a reprochar al héroe de mi película, Sorowitsch, que sobreviviera en un campo de concentración durante seis años. Eso sería cuando menos inmoral». Y remata el director: «Si vives en un país como Austria, donde los partidos populares de derechas FPÖ y BZÖ, con su intolerable proximidad a la ideología nazi, continuamente obtienen cerca del 20% de los votos e incluso se les permite participar en el gobierno del país, algo igualmente intolerable, sencillamente sientes de vez en cuando la necesidad urgente de volver a afrontar todos los temas relacionados con el nazismo».