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Canciones para una revolución: "L'estaca"

Gustavo

La Zamarra de Gustavo 10 de Mayo de 2008

 

De esta canción ya hemos hablado largo y tendido, pero como una de las canciones que conformaron el Mayo del 68 español, no está demás recordarla con todas las de la ley y con todo el derecho.


Lluís Llach graba "L'estaca" en 1968. Su texto sencillo y su música de vals pasa todas las pruebas de la censura con la aprobación del gobernador civil de Barcelona: esto significa que, por lo menos, la canción puede grabarse y, en principio, interpretarse en conciertos. Y es precisamente en concierto, aunque quizás antes, que una de las canciones con más éxito del año 68, al ser coreada por el público, se convierte en un canto revolucionario y en un símbolo, primero en Cataluña y después en el resto de España. Cuando la gente comenzó a corear el pegadizo (sin ánimo peyorativo) estribillo "Segur que tomba i ens podrem alliberar", se dijeron "¿Qué estamos cantando?", y se dieron cuenta de lo que quería decir la canción. Para la censura era tarde: la canción estaba casi tan permitida como el "La-la-la" de Eurovisión, pero algo podrían hacer.

A partir de ese momento, la canción, que pasó a acompañar manifestaciones y concentraciones diversas, primero de los estudiantes y luego también de los obreros, comenzó a ser una de las más prohibidas y perseguidas de la historia de la música española. De hecho, está registrada la anécdota en un disco suyo de 1970, Ara i aquí, grabado en directo el año anterior, en donde al principio, cuando Llach hace la presentación del concierto informa que no podrá tocar "L'estaca", para indignación del público asistente; aun así, Llach y su grupo de músicos tuvieron la osadía de hacer una versión instrumental del tema a la que el público se encargó de poner letra. Lluís Llach llegó incluso a ser el músico más prohibido a principios de los 70, casi tanto o más como Raimon o Pi de la Serra: le llegaron a prohibir por "provocar con la mirada".

 


No obstante la canción había arraigado bien en toda la población y era sumamente reconocible. De ella se han hecho múltiples versiones: punk-rock, sinfónicas, etc., y en otros idiomas: Gorka Knorr la tradujo al vasco ("Agure zaharra"), y el sindicato polaco "Solidaridad" realizó su traducción para adaptarla como himno.


 
L'estaca
 

L'avi Siset em parlava
de bon matí al portal
mentre el sol esperàvem
i els carros vèiem passar.

Siset, que no veus l'estaca
on estem tots lligats?
Si no podem desfer-nos-en
mai no podrem caminar!

Si estirem tots, ella caurà
i molt de temps no pot durar,
segur que tomba, tomba, tomba
ben corcada deu ser ja.

Si jo l'estiro fort per aquí
i tu l'estires fort per allà,
segur que tomba, tomba, tomba,
i ens podrem alliberar.

Però, Siset, fa molt temps ja,
les mans se'm van escorxant,
i quan la força se me'n va
ella és més ampla i més gran.

Ben cert sé que està podrida
però és que, Siset, pesa tant,
que a cops la força m'oblida.
Torna'm a dir el teu cant:

L'avi Siset ja no diu res,
mal vent que se l'emportà,
ell qui sap cap a quin indret
i jo a sota el portal.
 

 

I mentre passen els nous vailets
estiro el coll per cantar
el darrer cant d'en Siset,
el darrer que em va ensenyar.

L'avi Siset ja no diu res,
mal vent que se l'emportà,
ell qui sap cap a quin indret
i jo a sota el portal.

I mentre passen els nous vailets
estiro el coll per cantar
el darrer cant d'en Siset,
el darrer que em va ensenyar.

El abuelo Siset me hablaba,/ de madrugada en el portal,/ mientras el Sol esperábamos/ y los carros veíamos pasar.// Siset: ¿No ves la estaca a la que todos estamos atados? Si no podemos librarnos de ella, nunca podremos caminar.// Si tiramos todos ella caerá y mucho tiempo no puede durar. Seguro que cae, cae, cae/ bien podrida debe estar ya.// Si yo tiro fuerte por aquí/ y tú tiras por allá,/ seguro que cae, cae, cae,/ y nos podremos liberar.// Pero, Siset, ya hace mucho tiempo,/ las manos se me van desollando,/ y cuando la fuerza se me va/ ella es más ancha y más grande.// Bien cierto que sé que está podrida,/ pero es que, Siset, pesa tanto/ que a veces la fuerza me abandona./ Vuelve a decirme tu canto.// Si tiramos... // El abuelo Siset ya no dice nada,/ mal viento que se lo llevó,/ él sabe hacia qué dirección,/ y yo bajo el portal.// Y mientras pasan los nuevos muchachos/ estiro el cuello para cantar/ el último canto de Siset,/ la última cosa que me enseñó.// Si tiramos...

 

Lluís Llach

 
 
 

 

 

 

 

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