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presencia. Juan Carlos «El Rey» |
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De cómo el rey Juan Carlos participó en el
Golpe del 11-A en Venezuela
José Sant Roz
Red Voltaire/ inSurGente
14 de Enero de
2008
.- Al rey Juan Carlos aparentemente nunca se le ve en los
grandes saraos que conllevan invasiones, masacres, monstruosas
aniquilaciones, prisiones y torturas. Pero él también es monarca de
estos reinos de las tinieblas. Está enterado de cuantos movimientos
protagoniza Washington en todo el Medio Oriente, y su aporte no es nada
despreciable.
¿Acaso, el 22 de febrero de 2003, un mes antes de que Estados Unidos
invadiera Irak, no fue José Maria Aznar y el propio rey (porque sin éste
no se toma ninguna decisión de tal trascendencia en España), quien le
pidió a Bush que lo ayudara ante la abrumadora oposición de los
españoles a la guerra. Se habían producido enormes manifestaciones en
toda España contra el apoyo de Aznar a la política belicista de Bush.
Con la entera anuencia del rey, los dos líderes se encontraron en el
rancho tejano de Bush, y Aznar le dijo al Presidente de Estados Unidos:
Necesitamos que nos ayudéis con nuestra opinión pública. Lo que estamos
haciendo es un cambio muy profundo para España y para los españoles.
Estamos cambiando la política que el país ha seguido en los últimos
doscientos años.
Es decir, el rey buscaba entrar en una carrera imperialista:
recolonizando económicamente a sus viejas posesiones de las Indias junto
con las grandes empresas españolas, todas igualmente dependientes del
imperio norteamericano.
Aquel viejo sueño de la España imperial tenía por fuerza que volver con la ultra-derecha en el poder, aunque esta vez tuviera que hacerse unido al enemigo sempiterno, los Estados Unidos. Cuando Bush le aclaró a Aznar que estaba haciendo lo que podía, pero que quería terminar con el presidente de Irak, Saddam Hussein, con o sin el apoyo del Consejo de Seguridad de la ONU, José María tembló. “Es mucho mejor –le imploró- que se busque una decisión del organismo mundial”. “Nada –le cortó Bush- para mediados de marzo próximo estaré en Irak.” El rey consoló a José María y le apoyó en todo. Había que tomar en cuenta que España ya estaba madura para emprender un camino de gloria al lado de la mayor potencia del planeta y que para eso, en definitiva, estaban los medios de comunicación. En España, su llamada democracia está fuertemente mediatizada por la presencia del rey: hoy nos encontramos con que Felipe González, José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero son idénticos en sus políticas, sus mentiras, sus acuerdos fuertemente dependientes de la derecha europea y de Estados Unidos. Gracias a su rey. Con cuánta euforia y locura celebran hoy todos los poderosos medios de comunicación españoles la designación del presidente Sarkozy. Al mismo tiempo, centenares son las encuestas que corren por estos medios tratando de colocar a la figura del rey como la más respetada y querida de España. Todo, por lo que éste le dijo a Chávez: “¿Por qué no te callas?” Es decir, el rey Juan Carlos figurando por sus gritos en la clausura de la XVII Cumbre Iberoamericana en Chile. Al finalizar el 2007, todos los poderosos medios hispanos concuerdan en que el peor gobernante del planeta es el Presidente Hugo Chávez. Lo catalogan como el Enemigo Número Uno de la Humanidad. Y ese Enemigo Número Uno ha conseguido una unidad histórica en América Latina que no se conocía desde los tiempos de la guerra de independencia. Enemigo Número Uno de la Humanidad quien es el más querido por los pueblos del continente americano. Idolatrado por los pueblos de Argentina, Bolivia, Ecuador, Haiti, Nicaragua, Brasil, Uruguay, Paraguay… en todas estas regiones el tema que también se aborda es ese grito del rey “¿por qué no te callas?” Todos saben que cuando Chávez llamaba fascista a Aznar también el rey recibía su parte. Porque cuando Aznar apoyó el golpe de Estado contra Chávez, lo estaba haciendo con todas las empresas del Borbón, con el grupo PRISA a la cabeza, junto con el diario “El Mundo” del Pedro J. Ramírez, y el imperio de la derecha aliada al fascismo europeo y norteamericano.
Los godos herederos de la vieja oligarquía española creen que los
pueblos latinoamericanos se podrían identificar con ese grito del rey. A
la postre, ese grito se irá convirtiendo en la mayor ofensa contra
nuestros pueblos. Nada en común tenemos en América Latina con un rey
cuyo placer es matar osos, vivir del cuento, pasear en yates, codearse
con los que exprimen a los pobres, aparecer diariamente en las revistas
del corazón y mantenerse estrechamente unido a los crímenes que
protagoniza Bush y su camarilla en el mundo. Nos parece muy bien que se
siga promocionando ese grito en España, que bien gilipollas tendría que
ser un latinoamericano genuino para identificarse con él. Más aún lo
debemos recordar todos los días, ese “¿por qué no te callas?” que se lo
debió decir el rey a su Aznar cuando éste apoyó el golpe de Estado
contra Chávez el 11-A de 2002.
Pero los planes contra Venezuela se remontan a junio de 2001, cuando
Bush, el rey Juan Carlos, José María Aznar, Colín Power, Condoleeza
Rice, Josep Piqué (ministro de relaciones exteriores de Aznar), reunidos
en la Finca toledana de Quintos de Mora, decidieron entre otras
estrategias globales, salir de Chávez. Allí se dispuso el papel que
asumiría el gobierno español, a quien le correspondería suministrarle
apoyo a los grupos oposicionistas militares, al empresariado,
movimientos sindicales corruptos y a la Iglesia, todos capitaneados por
el padre jesuita Luis Ugalde, el líder Carlos Ortega y el magnate Pedro
Carmona Estanga. Desde este momento la embajada de España en Venezuela
junto con la embajada norteamericana coordinarían las estrategias, la
ayuda financiera y los sabotajes para echar abajo a un gobierno que
pretendía salirse de la hegemonía del poder transnacional.
En esa oportunidad Bush recorrió en un helicóptero de la Fuerza Aérea
estadounidense los 160 kilómetros que separan a esta finca de Madrid,
donde fue recibido por los reyes de España. Refiere la nota de prensa de
EFE, que “la cordialidad presidió la recepción, que el rey Juan Carlos
abrió con un abrazo a Bush y con un distendido saludo a la consejera
estadounidense de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, en alusión a los
estudios de español de todo el equipo del presidente de EEUU. “Bush y
Aznar trataron asuntos bilaterales, como la negociación para un nuevo
Convenio de Defensa, y multilaterales de interés común, con especial
detalle en América latina.” Ojo: “con especial detalle en América
latina”
Añade la nota que en los últimos meses, la finca de Quintos de Mora
había sido visitada por el primer ministro británico, Tony Blair, el
presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, el primer ministro
francés, Lionel Jospin, y el ex primer ministro israelí, Benjamin
Netanyahu.
El “¿por qué no te callas?”, pues, tiene antecedentes históricos muy
fuertes, ligados a guerras, genocidios, golpes de Estado, que ahora han
zarandeado al rey que aún no consigue ajustarse su corona, luego de que
rodó por los suelos en Chile, y en la que los medios españoles hacen
esfuerzos inauditos por conseguir apretársela en su testa. La escritora
argentina Adriana Vera se pregunta en una misiva por qué el rey no le
pidió que se callara la boca al Presidente Salvadoreño Francisco Flores
cuando en la cumbre de Panamá trató de ofender al presidente Fidel
Castro.
Por qué no hizo callar a Aznar cuando junto al terrorista Bush atacó,
invadió y masacró al pueblo de Iraq y utilizó el atentado del 11 de
marzo, como campaña electoral culpando a la ETA. Por qué su silencio
ante las cárceles secretas y las torturas de la CIA y las atrocidades en
la Base Naval de Guantánamo. Por qué enmudece ante la petición de Chávez
cada vez que solicita se extradite a Venezuela a los terroristas Posada
Carriles y a Orlando Bosh quienes hicieron explotar un avión civil en
pleno vuelo y en estos momentos se pasean cómodamente por las calles de
Miami.
Por qué no mandó a silenciar a la injusticia yanqui cuando dio penas
inimaginables a los Cinco Héroes Cubanos, por luchar contra el
terrorismo. Añade la escritora Vera al rey: “Usted no se sintió ofendido
cuando el argentino Carlos Menem le dijo a su Reina Sofia de que el
príncipe heredero era un buen candidato para su hija Zulemita mientras
le vendía el petróleo y las empresas argentinas a las trasnacionales
españolas…. Me pregunto como intelectual argentina y le exijo una
explicación pública (al rey) y las correspondiente disculpas al
presidente venezolano Hugo Chavez Frías que justamente NO es quien debe
callar porque es un defensor de los desposeídos y usted sí debe
silenciar sus exabruptos ya que aparentó como un ebrio enojado ante
Presidentes de varias naciones.
Antes de despedirme con el debido respeto hacia el pueblo de España,
déjeme decirle que tengo una respuesta para dar. Con la mafia de Miami,
las trasnacionales, los monopolios, la globalización del hambre de los
pueblos, Bush, Aznar, Blair, etc. Usted es y representa la misma cosa,
sean elegidos por quien los elija.”
José Sant Roz
Profesor de matemáticas en la Universidad de Los Andes (Venezuela), con un doctorado en Teoría Combinatoria. Es autor de más de veinte libros que abordan el tema de los conflictos políticos en Venezuela y Colombia desde el siglo XVIII, entre ellos: Conjura Constitucional, ediciones Ministerio de Educación, Caracas, 1986; Colombia en un Soplo, Consejo de Publicaciones de la ULA, 1987; Toque de Queja. Episodios de la vida del General Francisco de Paula Santander, (novela), Ediciones Centauro, de José Agustín Catalá, 1990; Maldito Descubrimiento, Kariña Editores, 1993; Los Verdaderos Golpistas, Kariña Editores, 1998; Obispos o Demonios, (Co-autor junto con Giandomenico Puliti), Kariña Editores, 2000; Capos de Toga y Birrete, Kariña Editores, 2001; El Jackson Granadino - Biografía del General José María Obando - el asesino de Sucre, Kariña Editores, 2001; Las Putas de los medios, Kariña Editores, 2002; Bolívar y Chávez- Dos posiciones en conflicto, Kariña Editores, 2003, Gustavo Cisneros - Un Falacia Global, Kariña Editores, 2004.
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