A pesar de haber endurecido las penas, la violencia contra las mujeres no cede;
desgraciadamente es tradición en nuestro país, y nos será muy dificil
sacudirnos de encima esta lacra social. Para reflejar la antigüedad en las
denuncias sobre estos hechos, así como la mentalidad masculina más salvaje y
que aún subsiste, voy a transcribir un párrafo de la novela "Tigre
Juan", de nuestro eximio escritor Dn. Ramón Pérez de Ayala: se refiere al
comentario del protagonista sobre el asesinato de una mujer a manos de su
exnovio, hecho acaecido el día anterior a la boda de ella con otro hombre; decía
Tigre Juan, en réplica a su sobrino que se eescandalizó por el crimen:
"Lo apruebo. Lo
aprobará la sociedad. La sociedad obedece a razones más poderosas que la débil
y obcecada razón de un hombre particular, como es la tuya. La sociedad se
compone de hombres. De hombre, ¡ fíjate bien !, puesto que de mujeres solas no
podría haber sociedad, ni civilización, ni progreso. Las mujeres son un
estorbo en la sociedad. Peor todavía: son la perdición de la sociedad, siendo,
como son, la perdición de los hombres. ¿ Cómo podría valerse la
sociedad contra ese peligro constante, si no es conteniéndolo por el
escarmiento, de vez en cuando ?. ¿Te figuras lo que sería de la sociedad, de
no sacrificar tal cual vez una de esas bestias malignas, para las cuales no hay
doma posible ? ; digo las mujeres. ¡Ay hijo! Entonces, todas ellas serían
prostitutas sin visera y ningún hombre se atrevería a caminar con la cabeza
levantada, como aseguran que así reina la disposición de las costumbres en
algunos países corruptos de fuera; y no poco sé yo de eso. Por lo cual,
la sociedad, en justicia, absolverá a ese joven. Ya lo verás."
Un último apunte: esta
novela se editó en 1925, aunque el autor sitúa la acción a finales del siglo
XIX. Insisto que nos va a ser muy dificil desterrar de nuestra propia incultura
estos crímenes execrables.
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