Correo  

Alameda, 5. 2º Izda. Madrid   28014 Teléfono:  91 420 13 88 Fax: 91 420 20 04     

 

 

Siempre nos quedará Paris

Arturo Ferrín   10 de Enero de 2007

 

La irrepetible “Casablanca” de Michael Curtiz (1.942) se estrenó en los cines de España hace unos sesenta años y por ello me siento vinculado generacionalmente con esa película. Creo que hoy no sería posible reunir a guionistas como los hermanos Epstein con actores como Bogart o Ingrid Bergman para lograr -como tengo leído que Umberto Eco descubre en la misma- “un proyecto pedagógico de renuncia al amor egoísta para ser fiel a otro más grande, la humanidad oprimida y humillada, luchando contra el mal en el mundo”. 

Pero es que además hoy no sería presentable recrear su ambiente cargado con el humo de cigarrillos en el café de Rick ni permitirle a éste declarar que su nacionalidad es “borracho”. 

Desde la avanzadilla neoliberal en Europa, el Reino Unido, llegan noticias de que a la actual campaña oficial contra el tabaco puede suceder otra parecida contra el alcohol, por el perjuicio que ocasiona también ese vicio. El gobierno británico se propone relegar la atención sanitaria pública a quienes persistan en tan execrable actitud, que consideran causante de enfermedades autoinfligidas. Los recalcitrantes deberán hacer frente a su curación en el ámbito de la medicina privada. El Estado velará por la salud del pulmón, corazón e hígado nacionales dentro de ciertos límites -las contingencias naturales- porque no es prioritario curar o mitigar dolencias sobrevenidas por la irresponsabilidad particular. La Sanidad Pública no debe ser subsidiaria de esos comportamientos. 

Hasta aquí el discurso es convincente aunque parece incompleto. De la misma forma parece injustificado operar el apéndice del compulsivo devorador de pipas de girasol, cuidar la diabetes del glotón o reparar el esguince del temerario ciclista. Pero no quiero darles más ideas. 

Bromas aparte, la verdadera cuestión está en la regresión del Estado suministrador de servicio público en el contexto de la regresividad fiscal, tal como lo constata mi admirado Juan Francisco Martín Seco en uno de sus últimos artículos; “Otra reforma fiscal”. http://www.telefonica.net/web2/martin-seco/ 

Refugiado ante la ocupación de éste nuevo III Reich en mi exilio interior, sólo puedo decir lo que Rick le dijo a la adorable Ilsa: Siempre nos quedará Paris.

Página de inicio 

  

Webstats4U - Web site estadísticas gratuito El contador para sitios web particulares