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El Periódico 27 de Junio de 2007
| El
Gobierno --les recuerdo que socialista-- piensa invertir una parte del
fondo de reserva de la Seguridad Social en acciones y no solo en deuda
pública y obligaciones con respaldo del Estado como venían haciendo.
El objetivo es obtener una mayor rentabilidad y paliar las
dificultades financieras con las que pudiera enfrentarse el sistema público
de pensiones en los próximos 15 o 20 años. Es una propuesta
revolucionaria que podría entrar en vigor el 1 de enero del 2008.
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Foto: MIQUEL ZUERAS |
Parece como si se
hubieran cumplido las profecías de Carlos Marx, pues la clase
trabajadora es hoy la propietaria de las grandes compañías. Naturalmente esta
realidad tiene truco: lo que en realidad ha ocurrido es la apoteosis del
capitalismo financiado por la clase trabajadora, que no es lo mismo.
CUANDO
LOSoperarios se han hecho con la propiedad han dejado de mandar en beneficio de
una casta de administradores profesionales pagados con sueldos e incentivos
fabulosos que gobiernan las empresas como monarcas absolutos. Es la dictadura
del management. Los representantes de los fondos de pensiones asisten en
silencio a las juntas de accionistas prohibiéndose a sí mismos participar en
la gestión. Se conforman con obtener la máxima rentabilidad para sus
jubilados. No votan con las manos pero lo hacen con los pies. No se cargan a la
dirección pero ostentan el temible poder que no se refleja en los organigramas
de marcharse con sus fondos a otra parte.
El anteproyecto en cuestión preocupa a los intermediarios financieros por
razones contradictorias: unos porque temen que unos funcionarios les arrebaten
una tajada de su negocio y otros, que esperan intermediar en las nuevas
inversiones, porque estas se limitarán al 10% del fondo y no el 30% que se había
anunciado; la novedad inquieta a los directivos de las empresas ante el temor de
que el Gobierno les sustituya por gente afín; y finalmente el anteproyecto
genera la indignación del Partido Popular por los mismos motivos. Están
escaldados por el caso Endesa. Sin embargo, en puridad de ideologías, el PP
debería comulgar con una norma que desarrolla sus postulados liberales. Quizás
esos principios son buenos solo para ser aplicados por un Gobierno suyo.
LA VERDAD
ESque los fondos que gestionarán un reducido grupo de funcionarios de los
ministerios de Economía y de Trabajo y Seguridad Social producen mareos. Si los
siete magníficos aplicaran los 50.000 millones de euros que tendrá la
hucha a finales de año podrían comprar enterita cualquier empresa del Ibex
desde Iberdrola para abajo o adquirir más de la mitad del Banco Santander o de
Telefónica o el 90% del BBVA. Solbes ha prometido que no se pasará del
10%, pero en el anteproyecto no se establece límite alguno. Con ese porcentaje,
unos 5.000 millones, los siete magníficos de las finanzas podrán
comprar enteritas entre otras compañías: Bankinter, Gas Natural, Sogecable,
Antena 3, Iberia o Indra.
Tome usted nota de los futuros autócratas por lo que pueda pasar: Octavio
Granado, secretario de Estado de la Seguridad Social; David Vegara, secretario
de Estado de Economía; Soledad Núñez, directora general del Tesoro y
Política Financiera; Carlos Ocaña, secretario de Estado de Hacienda; Javier
Albar, director general de la Tesorería de la Seguridad Social; Victoria
Vigueras, interventora general de la Seguridad Social, y Consuelo González,
subdirectora general de Ordenación de Pagos y Gestión del Fondo de la
Seguridad Social.
LA
INVERSIÓNen renta fija y variable de los fondos y planes de pensiones privados
no solo está autorizada sino que es la única forma de garantizar unos
rendimientos que permitan a sus suscriptores cobrar una pensión al final de su
vida laboral. Naturalmente, se impusieron una serie de cautelas: un comité de
vigilancia y normas muy estrictas sobre los valores seleccionables. Es razonable
que el Estado no pierda la oportunidad de rentabilizar al máximo el ahorro de
los trabajadores.
El Fondo de Reserva español obtuvo el pasado año una rentabilidad media del
4,21%, mientras que la ganancia media en nuestra Bolsa fue del 26%. Nadie
garantiza que a largo plazo se obtengan semejantes plusvalías pero los expertos
estiman que podría obtenerse una media del 10%. Es lo moderno y es lo que han
hecho otros Estados: Irlanda, Suecia, Francia y Canadá invierten en acciones el
50% de sus fondos, y con porcentajes significativos aunque de menor cuantía:
Japón, Dinamarca, Portugal, Finlandia y Noruega. Se da la paradoja de que el
sistema público de Estados Unidos, la patria del capitalismo, apenas invierte
en renta variable mientras China se ha lanzado a ella sin complejos.
Para el estreno español toda precaución es poca, no solo en la gestión
profesional sino en evitar que tamaño poder no se traduzca en abuso político,
oportunismo económico o favoritismos personales. Como decía al principio, me
produce cierta aprensión que se jueguen en bolsa mi pensión.
* Periodista.