¡Oído al fascista Oreja!
Javier-Fernando Hernández Sánchez
Mayor
Oreja fue un ministro del innombrable Aznar que demostró lo iluso y
torpe que era (Oreja no Aznar), aceptando presentarse a lehendakari (¿?).
Creo recordar que en esas elecciones, el PNV consiguió el mayor número
de votos de su historia y en general los nacionalistas barrieron. A
partir de entonces tuvimos la suerte los ciudadanos de este país de
perderle de vista ya que se "escondió" como diputado en
Bruselas y se fue allí a hacer lo que siempre había hecho aquí, nada
o algo peor.
Mayor Oreja al igual que Oreja a secas y demás vascos de origen
carlista-tradicionalista-requeté metidos en la carrera diplomática a
partir de los años cincuenta, son todos pertenecientes a la escuela del
viejo Castiella, aquél ministro del ramo que tuvo el genocida Franco
durante trepecientos años. Cómo no va a recordar este repelentito
Oreja el joven, con nostalgia el franquismo, si para él debió ser la
época más feliz de su vida?. Qué le importaba a él si en los
cuartelillos de la guardia civil se mataba a palizas a los ciudadanos,
si las cárceles estaban llenas de hombres cuyo delito era no pensar
igual que el régimen imperante, si estaba prohibida toda expresión
cultural que se saliera de la hediondez oficial, si el respeto al
ciudadano de a pie por parte de la policía y el funcionariado era menor
que el que se tiene por los animales; qué le importaba todo eso al
mediocre, al estulto, al meapilas, al chupachollos Mayor Oreja, que había
nacido con todo a favor para pegarse una vida padre, en una carrera
donde están todos los señoritos vagos, inútiles y bordes de
España. Y lo digo con conocimiento de causa. Que me digan si no qué
tal funcionan las embajadas y los consulados de España en el mundo: son
patéticos. Lo cuál no es de extrañar si están gestionados por
fascistas como el Mayor Oreja.
Mayor Oreja es un caso más del inadmisible aumento de las declaraciones
"amables" hacia el franquismo de los políticos del PP. Todos
sabemos que estos políticos son franquistas, lo preocupante es que se
supone que estas declaraciones las hacen porque consideran que son
oportunas para ganar votos en las próximas elecciones, y creo que
tienen razón. Con la monstruosa campaña antivasca llevada a cabo por
el PP en los últimos ocho años, secundados estúpidamente por el PSOE,
han conseguido que la gran masa despolitizada de este país esté
convencida que el mayor problema que hay que afrontar es el terrorismo y
por ello se recuerda con amor y nostalgia, la época del franquismo que
se podía decretar con facilidad los estados de excepción y arrasar el
país vasco cuando diera la gana y pasar por las armas a sus
habitantes, y no exagero. Hoy en día, existen en España diez millones
de personas que estarían encantadas con un régimen como el de Franco y
que son las que votan al PP. Esta tremenda riqueza electoral la han
conseguido simplemente con el fenómeno ETA y también con la autonomía
catalana. Además, estos votantes serán fieles.
Para combatir la abstención (opción que puede dar el triunfo al PP),
tenemos a un Zapatero de una mediocridad insultante, es vulgar, es un
pelele en manos de los asesores, ministros, encuestas, oposición, etc.
Con lo único que cuenta Zapatero es con la cara más o menos
favorecida, que es lo que le da los votos, pero hasta en esto es un
problema ya que se le está quedando cara de bobo. Si Zapatero pierde
las elecciones habrá sido en propio demérito, porque no ha
conseguido que se acerquen a votar varios millones de personas a las que
aburre tanto, a las que ha decepcionado tanto que les da igual que
salga el coñazo meapilas Rajoy.
Quisiera decir unas palabras sobre la Izquierda Unida de Llamazares,
antes de terminar. Con este sujeto, el tal Llamazares, esta opción de
izquierdas que podría ser muy interesante como tapón al enorme boquete
que tiene el PSOE por ese lado, resulta que no. Llamazares ya ha dado de
si todo lo que tiene; es un indivíduo incapaz, de escasos recursos, que
va hundiendo poco a poco a la coalición, a pesar de lo cuál, él se
obstina en mantenerse en el machito. Es asqueroso, de verdad. Por favor
Llamazares, vete a hacer gárgaras.