El juez Bermúdez
Víctor Casco
Digo Vivir 22 de Noviembre de 2007
Ni un mes ha pasado de la lectura de la sentencia del 11M y el juez Bermúdez, en tandem literario con su mujer, anuncia la presentación de un libro sobre el caso.
Parece que ya nada escapa al agujero negro de la mercantilización. La tragedia del 11M y la aplicación de justicia convertida en espectáculo gratuito. Y el juez, desde el mismo momento en el que decide ganar dinero extra gracias al juicio, arroja una grave sombra de duda sobre su actuación en el ejercicio de la justicia.
Porque caben hacer dos interpretaciones: o el libro es una mierda, lo que permitiría suponer que se ha escrito en dos semanas, y en otras dos se han editado listo para publicar, o se decidió la escritura del mismo mientras duraba el juicio a tenor de la expectación. Sí es esto último, incluso si se gestó el libro durante el juicio y a pesar de eso también es una mierda de relato, lo cierto es que cabe sospechar que el comportamiento tan mediático del juzgador, logrando oscurecer a sus otros compañeros, copando las primeras páginas de los diarios y las primeras entradas de los telediarios, sus apariciones y declaraciones estrellas, su puesta en escena permanente, pudo deberse no al desvelo por hacer justicia sino a la intención de ganar más dinero logrando que la obra ”de su mujer” llegue a los primeros puestos de venta.
El juez Bermudez, con este acto, abre la puerta a que pensemos que no fue del todo imparcial, que le movía un interés propio y privado en el caso.