En fin, que Aznar
parece cada vez más cerca de reclamar abiertamente una intervención
militar que salve a los españoles de sí mismos.
No sé si llegado el caso
las incitaciones aznaristas encontrarían eco en los cuarteles o no, pero
probablemente haya llegado el momento de que la Fiscalía General del Estado
tome cartas en el asunto antes de tener que comprobarlo empíricamente. La
salud de la democracia española y la seguridad de todos los ciudadanos lo
exigen así.
