Total del Censo de
Votantes 1.262.537 personas
Votaron …………………… 611.941 personas
Abstenciones ……………… 622.370 personas
Votos en blanco …………... 24.754 personas
Votos nulos ……………….. 3.472 personas
Ahora todos los protagonistas se consuelan: han logrado salvar sus puestos,
sus jugosas nóminas, sus posiciones de poder. Queda todavía un alto
porcentaje de la población, algo superior al 50% del total, que sigue
creyendo en las posibilidades del sistema. Pero el sistema se agota poco a
poco, como se agotan las mentiras que lo sustentan.
Ya pocos creen que nuestras instituciones sean algo más que un atajo de
oportunistas aferrados al sueldo y al presupuesto para poder seguir viviendo
sin trabajar. Las instituciones españolas, desde el Rey hasta el último
concejal de pedanía, se han convertido en una amenaza para la paz civil y la
concordia ciudadana. Poco a poco, se irán transformando también en una
amenaza para nuestro bienestar más elemental, a medida que aumente la
fiscalidad y disminuya la riqueza que destrozan y despilfarran desde los
gobiernos Nacional, autonómicos y locales.
El principal problema es la creencia de muchos, todavía demasiados, en que el
Partido Popular puede ser una esperanza. Un problema no menor del conformado
por los que creen en una hipotética “regeneración” del corrupto PSOE, en
las posibilidades de IU o en la “modernidad” de los nacionalismos”.
Todos ellos constituyen el cáncer que devora a España. La bonanza económica
no durará eternamente y, cuando terminen de pasar los años buenos, la
insaciable voracidad de las oligarquías partitocráticas nos enseñará a
todos de lo que son capaces esas bandas de sinvergüenzas que saquean las
Haciendas Públicas, en su propio beneficio y en perjuicio de los españoles.
Va siendo hora de hacer algo más que promover la abstención, ya que la
abstención se promueve casi sola. Urge exigir el cambio político, la reforma
electoral, la depuración de los nuevos caciques partitocráticos de las
instituciones, etc…
Esta Segunda Restauración Monárquica de 1975, como la Primera de 1875-1923,
va convirtiéndose en una pura farsa: ¿hasta cuando?, ¿permitiremos de nuevo
que concluya en tragedia?
Está en nuestras manos
Salud y República
