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La Corte de los Milagros
José Luis Pitarch
UCR
24 de Marzo de
2007
Éste es, sin duda, un país mágico. Llega, por casualidad, Franquito al
poder (“Con Franquito o sin Franquito, salvaremos a España”, decía
Sanjurjo) y se queda cuatro décadas, y le rinden pleitesía tiburones como
Fraga o Emilio Romero, hasta le visita en su lecho mortuorio ese buen y notable
hombre llamado Ruiz-Giménez. Echan del Gobierno al miserable Aznar, y él
miserabiliza a su partido, impidiéndole cortar el cordón umbilical con el
terrorismo internacional de Estado (guerra de San José, segunda del Golfo; la primera fue la de
San Antón, que sí tenía cubrimiento
de Derecho Internacional). Lo que nos recuerda aquel “diagnóstico del
manco”, el tullido tiende a tullir, aquello de Millán Astray versus Unamuno
en la fiesta de la raza de 1.936,
cuartel general fascista de Salamanca, que tan actual mantiene su alcalde de
hoy, Lanzarote.
País prodigioso. En Valencia se mea cuando viene el Papa, mas no en
Fallas, los urinarios son para el verano y las almas pías. Mueren cerca de
cincuenta personas en accidente de metro, en una línea de trenes renqueantes,
averías continuas, sin pintar, con los dos pecados originales, casuales, de no
pasar por El Corte Inglés (las otras
líneas sí) y de recorrer importantes pueblos con alcalde de izquierda (L’Alcúdia,
Alginet, Picassent, Torrent, Paiporta, Paterna, Burjassot, Montcada, L’Eliana…),
sin los avances en seguridad que sí tienen las demás líneas, vías de
evacuación, etcétera (si se duerme, desmaya, el conductor, y el tren va a
velocidad exorbitante, no hay sistema de seguridad que lo pare automáticamente;
pues bien, la juez o jueza dice que no ve responsabilidad en la empresa de los
trenes, que sería responsable el maquinista pero se ha matado, conque da
carpetazo. Suponemos que otro tribunal superior remediará este desficaci.
Ah, la guinda: nadie dimite, ni en el ramo empresarial, ni administrativo-político. Aquí nadie dimite,
ni nadie se suicida, me decía el sagaz y regocijante Senillosa, cuando
prologaba mi libro sobre el filogolpismo militón.
En fin, la monarquía es, en el planeta, una especie en extinción, mas
en España se han ido los Borbones y han vuelto tres veces. Mientras los
guerrilleros antifascistas son héroes en toda Europa, oriental y occidental, ex
comunista y liberalcapitalista, en España son delincuentes. Mientras Franco
cabalga en la capitanía general de
Valencia y su escudo preside la puerta principal, el digno, católico, gran
padre y marido, eximio militar, general Rojo Lluch, valenciano, no tiene una
calle en Valencia (transición del embudo).
Y otro que cabalga: Zaplana, desde la concejala tránsfuga y la Clínica
Benidorm hasta Terra Mítica, Ciudad de las Ciencias y endeudamiento a
perpetuidad de la Comunidad Valenciana. Y Arístegui, haciendo piruetas (como
cuando apoyó las armas nucleares) porque no se llega a ministro de Exteriores
sin el plácet de EEUU.