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Carta abierta al jefe de los apuñaladores
Jaume
d'Urgell
UCR
24
mayo de 2007
¿Cómo es posible que el titular de
Interior del Govern de la Generalitat de Catalunya —alguien 'de izquierdas'—
justifique ante los medios de comunicación el apuñalamiento indiscriminado de
jóvenes por parte de la policía? ¿Qué está pasando en las comisarías y en
las calles de Catalunya? ¿Dónde están las dimisiones, los despidos y la
revisión de los arsenales?
Hble.
Sr. Joan Saura,
Desde la preocupación, te dirijo estas palabras para abundar en los numerosos
ruegos que últimamente te ha hecho llegar un importante sector de la ciudadanía
catalana y no catalana.
Hoy, 22 de mayo, leo en el periódico de mayor tirada en todo el Estado, que "Un
detenido por los 'mossos' queda en estado crítico tras caer esposado desde el
coche patrulla" (en su versión impresa, el artículo se acompaña
de un primer plano de tu rostro, en la que se puede apreciar en toda su dimensión
tu 'evidente sinceridad y cercanía'; por otra parte, este mismo fin de semana
todos pudimos ver cómo varios de los
sociópatas a medio civilizar que trabajan en tu Departamento apuñalaban
indiscriminadamente a los jóvenes que se manifestaban en las calles de
Barcelona; y lo que es más: escasos días atrás, el principal informativo de
la televisión pública estatal, abría su espacio de titulares con unas imágenes
en las que se
podía ver como los 'mossos' torturaban a un detenido, en la 'intimidad' de
una comisaría.
¿Qué está pasando con la policía en Catalunya? ¿A qué intereses
representas? ¿Cómo puede ser que alguien que encabeza una opción
pretendidamente de izquierdas termine por liderar, dirigir, justificar y
encubrir semejantes atrocidades? ¿Cuánto hace que no te acercas por tu
Agrupación? Aquellos compañeros que no has colocado ni albergan esperanzas de
que lo hagas… ¿Te siguen respetando? ¿Y tú, qué sientes por las mañanas
al verte durante el afeitado?
Joan, haz tu maldito trabajo, cumple con la responsabilidad que asumiste al
acceder a la cartera de Interior: depura los excesos, asegúrate de que tus
empleados no lleven punzones al trabajo, ponte en la piel del más débil de los
obreros que habita en tu jurisdicción, no dejes espacios para la impunidad,
garantiza investigaciones exhaustiuvas para todos y cada uno de los abusos de
autoridad. Haz tu trabajo, o vete a casa, pero no ensucies el nombre de opciones
políticas marxistas actuando como un Himmler cualquiera; no ensucies el nombre
y el prestigio histórico del cuerpo de los Mossos d'Esquadra, portándote como
un Fraga cualquiera. Por decencia, por coherencia, por honestidad y por un mínimo
sentido de la vergüenza ajena.
Si lo tuyo es el corporativismo, ponte del lado de los ciudadanos, que al fin y
al cabo fueron quienes depositaron su confianza en ti a través del voto,
pero no te pongas del lado de esa horda de delincuentes disfrazados de policía
a quienes permites 'trabajar' con punzones.
Identificar, enjuiciar —con garantías— y despedir a ese 5% escaso de brutos
que hay entre las filas de tu personal debería ser tu trabajo, y no encubrir
sus actos delictivos, por el mero hecho de que lleven el nombre de tu
Departamento bordado en sus uniformes. Su vergüenza la hemos visto todos, y si
no te desmarcas, si no cumples con tu tarea, su vergüenza es también la tuya.
¿No te das cuenta de que si se corre la voz de que la policía lleva punzones,
la Autoridad perderá su autoridad? ¿O acaso eres uno de los que confunden el
respeto con el miedo? ¿Piensas que la ciudadanía puede respetar a una banda de
vulgares navajeros? ¿Y tú tenías un 'proyecto de izquierdas'? ¡Si tu partido
fuera mínimamente serio, antes de un mes debería echarte, por facha!
Tus declaraciones justificando el uso de punzones contra los jóvenes que
protestan por la exclusión social, la falta de espacios culturales o el alto
precio de la vivienda, pasarán a la Historia de la ignominia política
catalana.
Menos mal que vivo en Madrid, por dos razones: la primera, porque estoy lejos
del alcance de tus carniceros feudales; y la segunda, porque así no he de
arrepentirme de haberte votado.
Eres peor que los del PP, porque tú no tienes valor ni para decir lo que
piensas, ni para mostrarte como eres. Aunque después de esta semana, ya no hará
falta. Ahora todo está muy claro: tú, Joan, eres el jefe de los apuñaladores.
¡Salud!