Los violentos hechos
acaecidos recientemente en la madrileña localidad de Alcorcón refleja el
tipo de sociedad que estamos construyendo. ATTAC-Madrid
considera que, desde hace unos años, por las exigencias del capital y el
mercado, Madrid está asistiendo al aumento de su población con la llegada de
nuevos y nuevas vecinas procedentes de países del sur pero también de
Europa. Vienen porque les necesitamos. Son personas y no sólo el elemento
económico debe primar. Pero muchas veces no nos preocupa dónde van a vivir,
dónde van a estudiar y qué perspectivas de futuro tienen.
Los hechos
ocurridos en Alcorcón son, desde nuestro punto de vista, un reflejo de las
carencias de nuestra juventud. Inmigrante y no inmigrante.
Actualmente los jóvenes españoles están en una situación de frustración y
también los jóvenes de la inmigración, sin salidas. Muchas son las señales:
precariedad en el trabajo, no acceso a una vivienda digna y después de los
estudios –si terminan- sin salida profesional.
Cada vez somos más
y los servicios públicos no aumentan en función de ese crecimiento
poblacional. Cada vez tenemos menos plazas públicas en nuestros colegios,
cada vez es más difícil acceder a la sanidad pública porque las esperas son
muy largas, y poco a poco estamos asistiendo a una paulatina privatización de
estos servicios en detrimento de la población, inmigrante y no inmigrante.
Ante esta realidad, todos
los agentes sociales, políticos, religiosos y económicos deben asumir su
responsabilidad. El problema de la convivencia nos afecta a todos y
todas y la responsabilidad la tenemos que asumir todas y todos, además de los
organismos públicos y medios de comunicación. Apoyamos el ejercicio de esa
convivencia activa que un sector de jóvenes de Alcorcón está impulsando.
La situación de Alcorcón,
y otras que han sucedido en Villaverde, Usera, El Egido, Terrassa, etc. no
tiene que ser aprovechada por sectores que atizan la violencia, el
nacionalismo chauvinista y realizan apología del enfrentamiento.
ATTAC-Madrid
quiere, además, denunciar a los grupos nazis que se quieren aprovechar de
esta situación para alentar el enfrentamiento y presentarlo como un problema
de orden público. Lo de Alcorcón no es un problema de orden público,
es la señal de que hay un problema más de fondo en el que nos tenemos
que implicar la sociedad, con sus agentes, en su conjunto.
Madrid, 25 de enero de 2007
Grupo de inmigración
de Attac Madrid
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