Pero si algo demostró la mani de ayer es la necesidad que teníamos la
gente de izquierda de salir a la calle. El grupo Prisa, que por desgracia
monopoliza la prensa y radio de izquierdas en Madrid, había silenciado la
manifestación contra la guerra durante toda la semana mientras no dejaba de
hablar de la manifestación que la derecha iba a hacer en Pamplona para que
Navarra siga siendo Navarra ¿Qué hace falta para que surja un diario, una
emisora,… nuevos y de izquierdas en Madrid? Es urgente la pluralidad mediática
en la izquierda: no podemos estar en manos de los intereses económicos de
una sola empresa que filtre nuestro conocimiento de la actualidad: sea la
realidad de Venezuela, sea la convocatoria de una mani en Madrid. Pues bien,
pese al silencio al que Prisa sometió a los convocantes, la manifestación
fue un éxito, lo que demuestra que mientras en otros ámbitos funciona el
autobús, la consigna y la masa, la izquierda tiene una cultura de autonomía,
pluralidad y libertad que hace muy difícil que un medio de comunicación,
por poderoso que sea, pueda evitar que salga en manada a juntarse, a gritar,
a denunciar los crímenes perpetrados.
Ojalá se produzca pronto el tan intensamente rumoreado comunicado de ETA
para que esas energías se canalicen hacia una movilización a favor del diálogo
que muestre que la calle no está contra la paz, sino contra la guerra.