Alameda, 5. 2º Izda.   Madrid   28014   Teléfono:  91 420 13 88    Fax: 91 420 20 04                                                                         Correo  

 No consiento que se hable mal de Franco en mi presencia. Juan  Carlos «El Rey»  

Política judicializada
Ramiro Cardona

IzaroNews 28 de Enero de 2006

No soy el primero, ni seré el último que denuncia la presencia de los jueces en la política y conviene que así sea para que los jueces que creen estar por encima del bien y del mal, sepan que opinión tenemos de ellos. Desde que Guerra habló de la muerte de Montesquieu y la no separación de poderes, la incipiente democracia española ha ido adelante renqueando con la justicia a sus talones. El gran componente franquista que recoge esta institución ha tenido las manos libres para actuar contra las libertades ciudadanas siempre que se le ha requerido por el poder de turno o cuando se lo pide el cuerpo, porque su alma está en la oposición.

Resulta patética la actuación de la justicia en la política española, a los ojos de los demócratas. Los esperpénticos casos que se suceden, nos hace ver que la justicia en España es eso … que no puedo decir porque podría ser encausado, así que prefiero que ustedes lo piensen.

En los últimos tiempos, especialmente desde aquél memorable 14 de Marzo en que Aznar perdió el poder, sus arietes, fundaciones, asociaciones y demás parafernalia creada con el dinero público se dedica a pasar por la judicatura todo aquello que no les gusta, con el fin de crispar la situación política, en su afán de desgastar al Gobierno y perjudicar a las Comunidades verdaderamente Autónomas. Así es España y no cambiará nunca. El ejercicio de la democracia será formal, pero nunca real, estamos condenados a ello, mientras sigamos perteneciendo al estado español.

Cuando los jueces son siervos de los políticos, y su sustento depende de ellos es obvio que estarán al dictado de lo que digan los que les pagan, mantienen o promocionan en su carrera. Es humano que así sea, lo que no es demócrata, es que los jueces estén sometidos a esa disyuntiva.

La experiencia nos dice claramente que los órganos de decisión de los jueces de las más altas instancias, que es a donde se pueden caer todos lo asuntos, están claramente divididos entre jueces del PP, llamados conservadores y jueces del PSOE, llamados progresistas, con alguna excepción de algún catalán que puede ser progresista o conservador según convenga. ¿Con esos mimbres como se puede hablar de la independencia de la justicia como hacen todos los políticos? Hace falta tener mucha desfachatez para decirlo y mucha más para censurárselo a los pensamos lo contrario porque lo vemos día a día.

Los últimos años, hemos visto hacer verdaderos engendros de leyes a medida de los objetivos políticos del partido en el gobierno, con la colaboración del partido de la oposición. No les da pudor, ni se sonrojan, porque los poderes son suyos y están convencidos que desde la judicatura van a tener toda la colaboración, se convierten en la vergüenza del mundo libre.

Por otra parte, tampoco importa mucho la regresión de las libertades en el mundo occidental. Es una constante que los regímenes sean cada vez más autoritarios y policiales, y que los derechos de las personas se ven conculcados con la mayor impunidad, es una consecuencia del neoliberalismo y de la globalización impuesta por Estados Unidos con el señuelo de la lucha contra el terrorismo.

Hitler llegó al poder con las urnas y creó una de las dictaduras más temibles de la historia, lo mismo que Bush y Aznar que invadieron y machacan a los ciudadanos de un país con mentiras e intereses inconfesables. Es posible que en el futuro estemos condenados a sufrir un nuevo franquismo de fachada demócrata. Pero entonces será tarde para reaccionar y estaremos condenados a sufrirlo.

 

Página de inicio