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El neofascismo se llama Pepe
Juan Miguel de Mora
El Inconformista
Digital 4
de Junio de 2006
Pero el caso más grave sin duda es el que tiene que ver con los jóvenes
hermanos apresados en Móstoles, y que llevan por nombre Eduardo y Naiara. Estos
dos jóvenes que fueron con dos amigos a un baño de masas, que los Príncipes
de Asturias se dieron con motivo de su visita a la susodicha localidad madrileña,
enarbolaron una bandera republicana y profirieron consignas como la de “¡Felipe,
viva la República!”. En ese momento la policía les pidió la identificación
y les quito la bandera; pasado un tiempo, ante una nueva aparición de los Príncipes
de Asturias, se produjo un nuevo encontronazo policial que cada cual narra como
quiere.
La versión de los chicos ofrece una imagen de unos policías que provocan
abiertamente a los jóvenes con insultos de calado del tipo de “Sí eres
republicano, cogemela con la mano”. Y acto seguido los tiran al suelo y les
apalean, llevándoles a comisaría mientras en el recorrido nuevamente les
insultan y vejan por su condición política. La versión policial en cambio
cuenta que les arrestaron porque les agredieron y estaban ocasionando desordenes
públicos.
Izquierda Unida y el Partido Comunista-PCE, organizaciones políticas en las que
militan los chicos, han exigido que se retiren los cargos contra los jóvenes,
al tiempo que sus abogado han interpuesto una denuncia contra los policías.
Trasfondo
Que algo se mueve entre sectores de izquierdas republicanos, pues ya hace mucho
tiempo que lo sabemos, ahí está por ejemplo la Unidad Cívica por la República
que tiene como objetivo la instauración de la III República; convicción en
principio apoyada más o menos abiertamente desde Izquierda Unida, lógicamente
por Izquierda Republicana, y también por otros partidos más modestos. Hasta
sectores anticapitalistas comunistas parece que repentinamente apuestan por la
III República, pues ven en ese objetivo un cuestionamiento y una nueva rendija
de combate al estado de cosas que hay en este país.
Durante este año se han producido un número importante de actos simbólicos
para celebrar y recordar el 75
aniversario de la Segunda República; desde el emotivo reconocimiento que
hizo en el Congreso el presidente José Luís Rodríguez Zapatero, hasta
infinidad de actos en ayuntamientos a lo largo y ancho de España.
Este recuerdo y este reconocimiento por la Segunda República y los
republicanos, para las organizaciones políticas y sociales anteriormente
mencionadas, ha resultado un nuevo punto de partida para alcanzar una III República.
Y ahí puede converger todo o nada, en todas aquellas personas que discrepen del
vigente régimen político, o sencillamente estén continuando sus protestas
desde que se cambió de gobierno. De momento más allá de estas exaltaciones e
incidentes, y de alguna emocionante propuesta editorial ―véase la
Republica.es―, el hecho objetivo más claro fue la movilización por la
III República en Madrid, que logro reunir entre 6.000 y 10.000 personas.
El arresto de esos dos chavales en Móstoles de ser tal como ellos cuentan no
tiene cabida dentro de una democracia y un estado de derecho, debe ser aclarado
y ajusticiado porque tiene toda la pinta de ser ilegal; no hace tanto salió la
sentencia de varios años de cárcel contra los policías que ―con muy
buenos modales― detuvieron a dos miembros del Partido Popular, tras su
intento de agredir en una movilización en contra de la ETA y el gobierno, al
que por entonces era Ministro de Defensa, José Bono.
Es por esta sencilla razón que la Justicia y el propio gobierno deberían tomar
rápidamente cartas sobre el asunto si no quieren que la ciudadanía piense que
en este país hay dos tipos de ciudadanos, los tocables ―los de izquierdas
que no pueden siquiera expresar sus ideas en público― y los intocables
―los de derechas que pueden tratar de agredir a miembros del gobierno
impunemente―.
El tiempo apremia, convocatorias como la que hizo el PCE días atrás para
mostrar solidaridad con los chavales ―y dejar claras sus preferencias
republicanas― en el nuevo baño de masas que los príncipes se dieron en
la localidad de Fuenlabrada, para algunos tienen razón de ser y están
plenamente justificadas, pero la mayoría estaremos de acuerdo en que estas dinámicas
no son nada buenas. Pueden traer enfrentamientos en las calles.
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