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La fiebre republicana

Víctor Casco 

UCR  8 de Junio de 2006

 

Leo que el canal autonómico de Madrid va a organizar una tertulia televisiva la noche del jueves 8 de junio con el título de “La Fiebre Republicana”. La denominación no es inocente; en general, las palabras nunca se utilizan inocentemente, ocultan intenciones y expresan valores: por ejemplo, la palabra “competitividad” - utilizada constantemente por los empresarios, los sindicatos mayoritarios y los partidos dinásticos (PP-PSOE) – supone la asunción de un principio neoliberal por antonomasia y la derrota del concepto de solidaridad y fraternidad, valores de la izquierda desde 1789… en nombre de la competitividad de las empresas, apruebo reformas laborales que precarizan las condiciones de vida y abarata el despido, en nombre de la competitividad trasvaso dinero a las empresas privadas, en nombre de la competitividad el Estado renuncia a su participación en las decisiones económicas… 

Pues bien, en este caso Telemadrid organiza un debate cuyo título expresa desde el principio los valores que dominarán en el escenario: hay una fiebre republicana de banderas tricolor en todos los actos, se alude a un síntoma de enfermedad, de decaimiento, de malestar general. 

Para que quede más claro, la página web del Canal madrileño nos indica que se pretende hablar en el programa moderado por Germán Yanke: 

“La monarquía ha impulsado y protegido la mejor etapa democrática de la historia (sic) de España. ¿Por qué ha surgido una reciente ola de republicanismo en nuestro país? ¿Quiénes la fomentan? ¿Cuál es la respuesta?”

 

Que la monarquía ha impulsado y protegido la mejor etapa democrática de la Historia (con mayúsculas) de España es un completo desprecio a los ciudadanos protagonistas de dicha etapa y parece indicar que frente a lo que dice la propaganda (el Rey reina pero no gobierna) el Rey reina y gobierna. ¿Pero no hemos quedado en que el protagonismo lo tienen los partidos y ciudadanos, que aquí las decisiones las toma el Parlamento? ¿Quién es pues el responsable de la mejor etapa de nuestra Historia? ¿El Rey? Además… nos ha protegido ¿de quién? ¿De Tejero, varias horas después de dar la intentona del golpe? Mucho tiempo estuvo pensando el Rey la respuesta al asalto al Congreso de los Diputados el 23 F de 1981.

 

Pero además… ¿por qué se tiene que pensar que la “ola republicana” es una respuesta a la mejor etapa democrática de nuestro país?... El republicanismo es una opción de Estado que plantea que todas las instituciones de un país son elegibles democráticamente, entre ellas la Jefatura del Estado. Simple y llanamente. Uno es republicano en una España que avance o retroceda, con problemas económicos o en el país de las maravillas. Se es, somos republicanos, porque nos negamos a aceptar que el príncipe Felipe herede la jefatura del Estado y herede este país como si de una finca se tratara por el simple hecho de apellidarse Borbón… y usted, lector, ¿no tiene derecho a ser Jefe del Estado? Si nos sale un Presidente del Gobierno que no merece la pena o es un desastre (véase el actual Presidente de EEUU) los ciudadanos tenemos la oportunidad de echarlo en unas elecciones democráticas o de revocarlo. Si nos sale un rey o príncipe tonto, genocida, inútil o irresponsable (la Historia está llena de casos, desde Calígula o Nerón, pasando por Carlos II el Hechizado, o por el genocida contra los liberales Fernando VII…)… pues a aguantarlo hasta que se muera, que para eso reinan por la gracia de Dios. 

Sí, ya sabemos que la prensa rosa nos presenta una imagen sencilla y amable de la Real Familia. Sabemos por la Reina Sofía que Doña Leonor (a tan tierna edad y ya doña) es “muy vivaz y muy inteligente”, vamos, matrícula de honor con menos de un mes de nacimiento… pero con todo eso, ni usted ni yo sabemos cuánto dinero tiene el Rey invertido en bolsa, en qué se gasta su Presupuesto, que procede del Presupuesto General del Estado o cuánto contribuye a Hacienda (si es que lo hace). Hay que estudiar mucho para saber en cuantas empresas figuran los hijos, nietos, primos, yernos, suegros, nueras e hijos de primos, yernos, suegros y nueras del Rey como consejeros. 

Sobre este último caso, pondré algunos ejemplos que sorprenderán al lector: ¿sabía usted que Iñaqui Urdangarín (yerno del Rey) va a ser nombrado consejero de la filial de Telefónica en Latinoamérica (con su correspondiente sueldo) o que este personaje tuvo problemas con las cuentas de Baleares al descubrirse que el gobierno insular le había abonado cantidades astronómicas e injustificables por patrocinar unos eventos deportivos en esa comunidad? Tiene empresas de publicidad y marketing, como Octagon Esedos e Instituto Nóos, cuyos clientes predilectos son instituciones públicas y presidentes de gobiernos autonómicos (y pertenecer a la familia real por matrimonio pesa, y mucho). 

Sobre las cuentas de la Familia Real nada se sabe. El Congreso aprueba unas cantidades y el Rey dispone de las mismas libremente, sin fiscalización ninguna. Al menos en Inglaterra se hace público el destino de los gastos de la Reina y familia. Pero aquí pesa la Ley del Silencio. Hablar mal del Rey es inconstitucional. Para más información diré que el Presupuesto para la Casa Real asciende a 7,7 millones de euros al año (el Presupuesto del Jefe del Gobierno es de 84.960 euros, para mí mucho… pero poco respecto a los más de 7 millones de euros del Jefe del Estado…). Además, el Rey ni paga alquiler ni hipoteca y los gastos de servicio y gasolina van aparte. Un chollo ser Rey: se viaja, nadie se mete con uno, se vive a cuerpo de uno mismo… 

Por razones como éstas nace el sentimiento republicano. También por reacción a 30 años de silencio respecto a quienes dieron su vida en 1936, 37, 38 y 39 por defender la Legalidad Republicana y a quienes durante 40 años sufrieron la represión de Franco y de su Estado constituido en “Reino de España”. También se hace uno republicano cuando le dicen que se construye todo un pisito para el Príncipe mientras el 80% de los jóvenes deben permanecer en casa de los padres, tal y como están los precios de las casas. Semejante discriminación, abuso del dinero público y opacidad en el gesto del mismo generan todos los días republicanos  y republicanas.

 

De estas cosas no se va a hablar en el programa de Germán Yanke. Los intervinientes lo dicen todo: Ignacio Sotelo, politólogo; García Trevijano, republicano sui generis, Gabriel Cisneros, diputado popular y Benigno Pendás, politólogo. Si se quiere saber quiénes están detrás de la fiebre republicana ¿por qué no se contacta con los republicanos y colectivos por la III para que den su versión? Está Unidad Cívica por la República, están los colectivos de la recuperación de la memoria histórica (aunque muchos de ellos no son necesariamente republicanos), están partidos como IU o Izquierda Republicana o miles de colectivos con sus web y sus teléfonos en internet. 

Pero el programa de Telemadrid no busca abrir ese debate, sino condenar a la horda republicana que se atreve a cuestionar al Rey y al propio modelo económico, político y social vigente. 

El republicanismo está en auge. Y eso lo sabe la Casa Real. Los jóvenes no aceptan un modelo impuesto hace 30 años entre amenazas de sables. Entonces era democracia vigilada por el Rey o dictadura. Hoy se puede abrir un nuevo debate: República o Monarquía. Somos mayores de edad. Somos una generación preparada. Como dice Raúl del Pozo 

“Una monarquía puede rodar sólo porque unos cuantos ciudadanos se suban a un balcón, icen una bandera tricolor, con la banda morada de los comuneros, en el Palacio de Comunicaciones mientras suenan las notas de la Marsellesa o la Internacional” 

Raúl del Pozo escribía un artículo para denunciar la brutal agresión que dos jóvenes sufrieron por mostrar una bandera tricolor al paso de Su Alteza Real el Príncipe Felipe. Los policías los detuvieron sin orden expresa, los pegaron, los vejaron y los insultaron. No defendieron las libertades públicas, actuaron como matones de un presidente bananero. Nayara y su compañero eran republicanos de IU y de las Juventudes Comunistas que simplemente querían recordar que allí estaban y que no cejaban en su empeño. Que también hay republicanos en Móstoles (lugar de autos). 

Los hay en Móstoles y en Mérida. Yo soy uno de ellos, convencido y reincidente. Las Repúblicas advienen por la gracia de los ciudadanos y las ciudadanas. Viva la III.   

Víctor Manuel Casco Ruiz

Mérida

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