Ante la proximidad del 14 de
Abril, organizaciones y colectivos se preparan para la conmemoración del
77ª aniversario de la llegada de las libertades a nuestro país, la II
República.
Así como durante la II República llevó a cabo reformas impensables
durante la fatídica época de Alfonso XIII, como llegaron a ser la
declaración del estado laico, separando los poderes gubernamentales de
la iglesia, todos los avances que trajo el modelo educativo para la
transformación cultural y política del pueblo y la renuncia a la guerra
como instrumento político, en la actualidad, nuestra sociedad necesita
conciencien ciarse de los avances de la III República que no solo se
basan en las reivindicaciones del pueblo durante la II República y la
disolución de la monarquía, sino también a muchos aspectos políticos,
para la sociedad de hoy, entre los cuales se refleja una mayor
protección a la clase obrera y la socialización de las necesidades
básicas, haciendo hincapié en un verdadero derecho a vivienda, educación
y demás carencias ciudadanas.
Estamos asistiendo a un cambio social que requiere la organización de la
izquierda hacia una III República, que ilusione de nuevo a nuestra
sociedad relanzando una alternativa política por y para el pueblo, donde
no solo prevalezcan los valores del conformismo social-demócrata, sino
que definan una izquierda transformadora. En definitiva, una sociedad
que reclama iguales derechos para todos.
Tras el ya largo discurso de “la izquierda dividida” es hora de
reivindicar una izquierda plural y concienciada con sus muchos valores,
para que así se vean representados en un estado republicano, federal,
laico y pacifista, donde además el ciudadano esté respaldado por sus
políticos y se acabe con la fábula de que cada 4 años se celebra la
democracia en nuestro país, aún con una alternativa bipartidista
estancada en el capitalismo que no deja que el pueblo termine de avanzar
social y políticamente.
Es hora de dar democracia, compañeros y compañeras, de apostar por el
debate político de la conciencia de los pueblos, de revolucionar los
movimientos sociales como base necesaria de un estado radicalmente
democrático, es el momento de la educación laica y gratuita, de la
renuncia a la guerra y del freno a la represión ideológica.
Es el momento de dar a conocer los ideales de una sociedad abierta y
verdaderamente democrática, donde la sociedad conviva pacíficamente
donde la única arma sea la palabra.
Aprendamos a convivir en una República de izquierdas, llevemos a cabo la
unión de las fuerzas políticas y ciudadanas que conmemoramos el 14 de
Abril. Es el mejor homenaje que podemos hacer a los caídos por la lucha
en contra del golpe de estado de 1936, donde el pueblo nos enseñó a
luchar por la libertad y la igualdad en la demostración más fiel de
fraternidad.