Rafael
Alberti (1902-1999) es el poeta español que mejor representa las
tribulaciones y aventuras literarias, sociales y políticas del siglo
XX español. Jugó, junto a Federico García Lorca, un papel
dinamizador central en la llamada “Generación artística del 27”,
en la que se inscribieron nombres como Luís Buñuel, Salvador Dalí o
García Lorca. A nivel internacional actuó de nexo de unión de los
grandes intelectuales europeos, como amigo íntimo de Pablo Neruda,
Vinicius de Moraes, Louis Aragon, Elsa Triolet, Picasso, Ilia
Ehremburg y otros. Nunca llegó a terminar sus estudios de
bachillerato, pero además de poeta, fue pintor, dramaturgo, guionista
y, durante la guerra civil, el responsable de salvar los cuadros del
Museo del Prado de los bombardeos de la aviación franquista.Fue un viajero empedernido y, muy a su pesar, un exiliado todavía más empedernido, de bido a su pertenencia al Partido Comunista de España y su participación activa en la guerra civil española (1936-1939) en favor de la II República. Vivió exiliado 38 años, de los que pasó casi uno en París y 14 en Roma. Ello le condujo, en coherencia con su carácter explorador y ecléctico, a escribir poemarios mezclando idiomas o directamente con doble versión original. Por un lado, Vida Bilingüe de un refugiado español en Francia, y más tarde Roma, peligro para caminates, de los que publicamos un par de extractos a continuación.
¡Qué terror, qué terror, allá lejos!
La sangre quita el sueño,
hasta a la mar la sangre quita el sueño.
Nada puede dormir.
Nadie puede dormir.
y este triste allá lejos se quedará más lejos.
–Yo a Chile,
yo a la URSS,
yo a Colombia,
yo a México.
Yo a México con J. Bergamín.
¿Es que llegamos al final del fin
o que algo nuevo comienza?
NOCTURNO
Toma y toma la llave de Roma,
porque en Roma hay una calle,
en la calle hay una casa,
en la casa hay una alcoba,
en la alcoba hay una cama,
en la cama hay una dama,
una dama enamorada,
que toma la llave,
que deja la cama,
que deja la alcoba,
que deja la casa,
que sale a la calle,
que toma una espada,
que corre en la noche,
matando al que pasa,
que vuelve a su calle,
que vuelve a su casa,
que sube a su alcoba,
que se entra en su cama,
que esconde la llave,
que esconde la espada,
quedándose Roma
sin gente que pasa,
sin muerte y sin noche,
sin llave y sin dama.
A su regreso a España en 1977, al bajar de la escalerilla de su avión ante un nutrido grupo de periodistas congregados para la ocasión, pronunció la frase que luego definiría el espíritu de la transición pacífica hacia la democracia en España: “Me fui de España con el puño cerrado y regreso cn la mano abierta en señal de concordia entre todos los españoles”.
Primera entrevista de Rafael Alberti en televisión tras su regreso del exilio: aún confunde palabras italianas y españolas.
No se pierda el especial con Mª Asunción Mateo, viuda del poeta y responsable de la Fundación Rafael Alberti, el 16 de diciembre, conmemoración del 105º aniversario de este mito del siglo XX español.