A la opinión pública mexicana:
A la Comunidad universitaria mexicana:

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se encuentra en huelga desde el 20 de abril de 1999. Los estudiantes mexicanos se encuentran resistiendo heroicamente en una lucha por la gratuidad de la enseñanza, por la democratización de las formas de gobierno de la UNAM y en contra de la privatización de la educación.

A pesar del tiempo transcurrido, las autoridades de la UNAM han sido incapaces de ofrecer una salida adecuada al conflicto. No sólo eso, sino que en el colmo de su autoritarismo han desconocido en los hechos los acuerdos que firmaron con el Consejo General de Huelga (CGH) el 10 de diciembre pasado en el sentido de que solamente el diálogo es la salida para resolver el conflicto. En días recientes han comenzado a montar actos de provocación al intentar enfrentar a estudiantes, profesores y trabajadores administrativos opuestos al paro de labores en contra de los estudiantes paristas, y los profesores y trabajadores que los apoyan, a fin de que la huelga sea rota violentamente. Al mismo tiempo se están haciendo declaraciones y llamados a la intervención de la policía en las instalaciones de la UNAM a fin de desalojar a los estudiantes. Destacan las declaraciones hechas por las cadenas televisivas, las altas esferas del clero mexicano y las del candidato del PRI a la presidencia de la república, Francisco Labastida Ochoa.

El paralelismo existente entre el conflicto de la UNAM y el de Chiapas es sorprendente. Se desconocen los acuerdos tomados, como lo ha hecho el gobierno mexicano con los acuerdos que firmó con el EZLN desde 1996. Se montan enfrentamientos y provocaciones. Se rechaza el diálogo como vía de solución. Así se han pronunciado en días recientes el rector de la UNAM Juan Ramón de la Fuente con respecto al CGH y el presidente Ernesto Zedillo con respecto al EZLN. Esta es la línea que el gobierno mexicano está siguiendo frente a las justas protestas de los sectores afectados por la imposición del modelo neoliberal, tan vehementemente defendido por el presidente Ernesto Zedillo en Davos, Suiza.

Consideramos que el uso de estos métodos violentos es una violación del legítimo derecho de los estudiantes mexicanos a la huelga y a buscar una salida dialogada al conflicto que vive la UNAM. El respeto a los acuerdos firmados por la rectoría es una condición mínima para restablecer un clima saludable de discusión. Desde este lugar saludamos efusivamente la lucha de los estudiantes mexicanos y nos solidarizamos plenamente con sus demandas. Exigimos a la rectoría de la UNAM el cese a sus acciones de provocación, y al gobierno mexicano, a los partidos políticos, a las cadenas televisivas y las autoridades eclesiásticas mexicanas el cese de su intromisión en la vida de la UNAM.


¡VIVA LA LUCHA DE LOS ESTUDIANTES MEXICANOS! ¡NO A LA PROVOCACION, DIALOGO YA!

COLECTIVO DE APOYO ZAPATISTA DE ZARAGOZA (C.A.Z)