EN LAS CÁRCELES DE TURQUÍA...
LA LUCHA CONTRA EL FASCISMO CONTINÚA.

La solidaridad como respuesta. La denuncia y la solidaridad también en el interior de Turquía. La solidaridad en el estado español. Algunas direcciones de interés.

Cuando el colectivo de presos y presas políticos de Turquía había traspasado la barrera de los 60 días en huelga de hambre para protestar contra la introducción del nuevo modelo de celdas de aislamiento "F", se produjo una brutal intervención policial, a sangre y fuego, que ha dejado según noticias recibidas hasta el día 24 de diciembre, no menos de 27 muertes.

Hay que recordar que en Turquía existe una población reclusa de 68.000 presos, de los cuales unos 12.000 son de carácter político y de ellos unos 6.000 kurdos. Contra ellos se ha venido aplicando una represión sistemática que se ha saldado con numerosas muertes durante todos estos años.

El actual movimiento huelguístico está protagonizado por el colectivo de presos políticos pertenecientes a las organizaciones revolucionarias turcas DHKC, TKP-ML y TIKP. A este grupo inicial se han ido sumando presos de otras organizaciones, tanto turcas como kurdas. Así, a lo largo del mes de diciembre fueron uniéndose a la huelga presos y presas del PKK, los parlamentarios encarcelados del ilegalizado DEP (pro kurdo), del MLKP, etc. Las reclamaciones de los huelguistas eran las siguientes:

  • Denunciar el modelo de celdas tipo "F" que implican el aislamiento total de los presos.
  • Supresión de la política de los Ministerios de Interior, Justicia y Salud, que vulnera los derechos elementales de los presos.
  • Supresión de la Ley 3713 que, con el pretexto de combatir el terrorismo, se utiliza para aplicar la tortura a los presos políticos y criminalizar la disidencia.
  • Supresión de os Tribunales Especiales del estado, creados en 1984.
  • Creación de una comisión imparcial formada por médicos, abogados y familiares para garantizar el respeto a los derechos de los presos y presas de carácter político.
  • Investigar y castigar a los responsables de anteriores masacres cometidas en contra de los presos en conflictos anteriores.
  • Liberación inmediata de los presos y presas enfermos.
  • Castigo a los funcionarios torturadores.
  • Derogación de todas las leyes antidemocráticas y fin de la opresión sobre el pueblo kurdo.

Cuando la situación se hacía insostenible para el gobierno turco y los huelguistas entraron en un proceso casi irreversible hacia la muerte, tal como habían denunciado diversos organismos humanitarios, el gobierno decidió intervenir por la vía militar para acabar con las protestas. Los acontecimientos han ocurrido ante la mirada indiferente de los gobiernos europeos, que continúan otorgando a Turquía el estatuto de país en vías de incorporación plena a la Unión Europea, pese a que los datos referidos a temas como el cumplimiento y respeto de los Derechos Humanos, libertades democráticas y respeto a las minorías se corresponden más con las prácticas de las dictaduras latinoamericanas de los años setenta que con un estándar europeo de respeto a las libertades democráticas fundamentales. Los datos ofrecidos por la Asociación de Derechos Humanos (IHD), por Amnistía Internacional y otros organismos son categóricos. Sin embargo, intereses de carácter económico y presiones políticas, procedentes fundamentalmente de su aliado privilegiado, los Estados Unidos, imponen una actitud hipócrita por parte de los gobernantes europeos, que cierran los ojos ante estos gravísimos acontecimientos.

Las noticias llegadas de Turquía confirman denuncias que señalan a la propia policía como autora de disparos sobre reclusos indefensos y exhaustos tras más de dos meses en huelga de hambre. Supervivientes a la masacre han denunciado, desde diferentes cárceles, que la policía entró usando lanzallamas para abrirse paso entre las barricadas construidas en el interior de las prisiones. Como no había posibilidad de ocultar estos hechos se ha repetido que fueron los propios presos políticos quienes se prendieron fuego a sí mismos en un acto de fanatismo extremo. Sin embargo, diversos testimonios insisten en que han sido las propias fuerzas policiales quienes han prendido fuego a las habitaciones en las que se encontraban recluidos los presos que permanecían en huelga de hambre desde hacía mas tiempo.

La prensa se ha limitado a dar por válida la versión oficial, insistiendo en el carácter intransigente y fanático de los presos políticos, pese a que los datos referidos a los conflictos anteriores avalarían desde el comienzo, la credibilidad de las informaciones procedentes del interior de las prisiones. ¿Cómo se puede dar por válida la explicación oficial cuando en todas las huelgas anteriores los conflictos acabaron con muertes entre los reclusos? ¿Qué credibilidad pueden tener las autoridades de un estado como Turquía mundialmente condenado por las repetidas y sistemáticas violaciones de los Derechos Humanos? Un gobierno que no duda en aplicar una política de tierra arrasada en Kurdistán causando mas de 30.000 muertes entre la población civil, que arrasa mas de 4.000 pueblos y aldeas y desplaza de manera forzosa a mas de dos millones de personas, que mantiene la suspensión de las libertades democráticas sobre parte del territorio nacional de forma ininterrumpida desde 1978, no va a detenerse ante la protesta de unos centenares de indefensos presos y presas políticos. Por ello no nos creemos las versiones oficiales.

LA SOLIDARIDAD COMO RESPUESTA.

Nada mas conocerse los hechos se iniciaron en toda Europa las acciones de denuncia y solidaridad. Así, en Alemania se han desarrollado concentraciones en Hamburgo, donde se interrumpió el tráfico ferroviario en la estación central, se asaltaron las oficinas del Sekerbank, con saldo de tres detenidos por la policía alemana; en Munich se desarrolló una manifestación en la que se denunció la masacre en las cárceles así como la invasión que en estos momentos está desarrollando el ejército turco en el Kurdistán iraquí, que ha penetrado 300 km. hacia el interior hasta llegar a la ciudad de Raina. Los manifestantes se dirigieron hacia la sede del SPD para pedir a los dirigentes de este partido que se posicionen y denuncien estos hechos. Manifestaciones similares se han producido en Wiesbaden, ante el Parlamento Regional de Hesse; en Nurembreg ante el consulado turco; en Stuttgart, donde se tomó la terminal del aeropuerto y se procedió al asalto de las dependencias de Turkish Airlines; en Duisburgo, donde jóvenes de organizaciones turcas y kurdas se manifestaron por las calles, etc.

En Holanda se produjeron manifestaciones frente al Ministerio de Asuntos Exteriores y la Embajada de Turquía, en Rotterdam se ocuparon las oficinas del Garanti Bank, en el centro de la ciudad.

En Grecia se han desarrollado también manifestaciones frente al consulado turco en Atenas y se lanzaron cocteles molotov en las oficinas del Commercial Bank, sin que se produjeran heridos.
En Suiza se procedió a ocupar la sede del Partido Socialista en Berna, quien se comprometió a investigar lo sucedido en las prisiones. Al mismo tiempo en Basilea se produjo otra manifestación que acabó con tres personas detenidas.
También en Bélgica se han producido manifestaciones de repulsa, como la desarrollada a iniciativa del DHKC, ante la sede de la Comisión Europea. En Francia se ha desarrollado otra manifestación en París, convocada con anterioridad a los hechos por DETUDAK (Comité de Solidaridad con los Presos Políticos), para protestar por las muertes de manifestantes solidarios con la protesta de las cárceles ocurridas unos días antes en Estambul. Miembros de la comunidad kurda protestaron en la zona de S.Denis, al tiempo que otro grupo intentaba asaltar la oficina de derechos Humanos del Ministerio de Exteriores.
Por su parte, la organización France- Libertés, presidida por Danielle Miterrand se ha dirigido al Presidente de la República, en su calidad de Presidente de turno de la Unión Europea para que intervenga ante esta situación, solicitando el fin de las matanzas en las cárceles y la retirada del ejército turca del Kurdistán iraquí. Colectivos cristianos en contra de la pena de muerte han emitido también comunicados denunciando los hechos. También en Austria se han producido concentraciones de protesta, en esta ocasión ante el Ministerio de Exteriores y Presidencia de gobierno.

En todos los casos el protagonismo ha correspondido a personas integrantes de la diáspora kurda y emigrantes de origen turco, principalmente. Sin embargo, pese a que los establecimientos turcos han sido en muchas ocasiones el centro de las protestas, también organismos e instituciones comunitarias europeas han sido el lugar elegido. Parece lógico que así sea ya que la Unión Europea, con su política de favorecer el acercamiento e integración de Turquía en su seno, está contribuyendo de forma decisiva a legitimar a un gobierno que no duda en criminalizar cualquier tipo de disidencia política e incluso aplicar una mano dura que no retrocede ante nada. Conviene recordar que el actual gobierno turco está formado por una coalición tripartita en la que participa el MHP, partido de inspiración ideológica fascista que se pronuncia por "la superioridad de la raza turca", por aplicar la pena de muerte a Ocalan, dirigente del PKK, por negar de forma obstinada el genocidio sufrido por el pueblo armenio en 1915 a manos del gobierno turco de la época, etc. Todo ello sin que en Europa nadie levante la voz. Pareciera que también aquí existe una "doble vara de medir" que hace que sea políticamente correcto denunciar a Haider, pero callar ante el caso turco.
Es evidente que la actitud tolerante de los gobiernos europeos, hace que la posición intransigente y chauvinista del gobierno turco permanezca.

LA DENUNCIA Y LA SOLIDARIDAD TAMBIÉN EN EL INTERIOR DE TURQUÍA.

En el interior de Turquía tres personajes políticos aparecen como responsables de esta masacre. Por un lado Bulen Ecevit, Jefe de Gobierno, quien desde el comienzo del conflicto se ha negado a dialogar con los presos y ha anunciado reiteradamente que la salida al conflicto sería finalmente violenta. Hikmet Sami Turk, Ministro de Justicia, teórico responsable de todo cuanto pudiera ocurrir en las prisiones, que ha sido quien ha dado finalmente la autorización para que se produjera la violenta intervención policial, bautizada irónicamente con el nombre de "Vuelta a la vida" y Osman Durmus, Ministro de Salud, quien se ha pronunciado durante todo el conflicto por intervenir para evitar que se produjera la muerte por hambre de los huelguistas. Estos son, según el periódico Kurdish Daily News (Ozgur Politika) los responsables principales de la matanza. Contra ellos en particular, y contra las instituciones de este estado criminal en general, se han dirigido las múltiples manifestaciones desarrolladas en todo el territorio de la República Turca. Fuerzas políticas y manifestantes, de origen turco y kurdo, se han movilizado por igual.

En Ankara grupos de estudiantes se manifestaron por el centro de la capital, en la Avenida Yüksel, donde pudieron guardar un minuto de silencio por los muertos. En Amed/Diyarbakir, capital de Kurdistán, se desarrolló otra manifestación por las calles céntricas que acabó con una brutal intervención policial. El mismo día 22 el Consejo Presidencial del PKK emitía un comunicado de condena y solidaridad, señalando que la responsabilidad de los hechos recae sobre fuerzas reaccionarias de carácter fascista incrustadas en las esferas de poder interesadas en radicalizar los conflictos sociales en un momento en que hay que buscar, ante todo, acuerdos sociales que permitan alcanzar el proyecto de República Democrática impulsado por Ocalan desde la cárcel de Imrali. Para el PKK, los causantes de esta sangrienta acción buscan mantener sus intereses mediante el mantenimiento de situaciones políticas de conflicto. Los presos y presas del PKK han anunciado una huelga de hambre de cinco días en solidaridad con las víctimas de la matanza.

Por su parte otras organizaciones turcas se han sumado a las condenas, uniéndose a las acciones de repulsa y solidaridad protagonizadas por TAYAD, Asociación de familiares de los Presos Políticos y la Plataforma por las Libertades Democráticas (HÖP): grupos de jóvenes, estudiantes, secciones del movimiento obrero, organizaciones culturales del interior de Turquía y de Europa occidental, etc.

Informes emitidos por HÖP hasta el día 24 señalan que parte de los presos en huelga de hambre han sido conducidos a hospitales y otros a las celdas de aislamiento. En todos los casos se ha tratado de poner fin, por la fuerza a la huelga de hambre que están intentando mantener. Como resultado de esta violenta intervención médico-policial, que cuenta con el aval de los Ministros de Salud y Justicia, se están produciendo nuevas muertes como la de Yasemin Cançi y la inminente de Berrin Biçkilar. Al mismo tiempo se están haciendo públicas las listas con los nombres de los presos y presas muertos estos días. En todo caso, señalan, la huelga, a muerte, continúa. Así lo demuestran imágenes difundidas por la cadena de televisión CNN-Turk en las que se recogía la alimentación forzosa de presos y la resistencia de los mismos al tratamiento.
En estos momentos (25-12) se mantendrían presos en huelga de hambre en varias cárceles: Sincan, Kocaeli, Edirne, Usak; en Uluncalar, una de las cárceles con mayor movimiento, habrían muerto todos los huelguistas. El objetivo oficial parece ser que es acabar incluso con el derecho a la resistencia.

LA SOLIDARIDAD EN EL ESTADO ESPAÑOL.

En el Estado Español el movimiento de solidaridad está siendo escaso debido a varias circunstancias. Las dificultades lingüísticas para acceder a la información directa, la ausencia de representantes de las organizaciones revolucionarias turcas, la desmovilización producida en el movimiento de solidaridad con el pueblo kurdo tras el giro del PKK en el último año, etc. así como la ausencia de un colectivo de emigrantes y refugiados turco y kurdo son elementos determinantes. Sin embargo, algunas cosas se están moviendo. Tanto la AFAPP como las Gestoras pro-Amnistía han emitido comunicados de condena; la Coordinadora de Solidaridad con Kurdistán está difundiendo información sobre el conflicto, se está intentando elaborar información diaria y actualizada sobre el mismo en un intento por dar a conocer la gravedad de los hechos por canales alternativos a los medios de comunicación oficiales que han seguido el desarrollo de los hechos y dan ya por concluido el asunto.
Conviene recordar que el Gobierno turco es el principal responsable, por lo tanto se pueden mandar cartas tanto a la Embajada en Madrid como telegramas y fax a la sede del gobierno en Turquía.
También el Gobierno del PP debe sentir la protesta ciudadana, para que sepa que no queremos ser cómplices de esta nueva masacre cometida por el gobierno turco, ni queremos que un país antidemocrático como Turquía se pueda unir a una unión Europea que bastantes déficits democráticos tienen en su interior como para incrementarlos todavía más. Un mínimo de dignidad democrática obliga a que Turquía se comprometa a cambios importantes en materia de Derechos Humanos y respeto a minorías: reforma constitucional, reconocimiento de derechos al pueblo kurdo, amnistía para presos políticos, libertades democráticas plenas, levantamiento del estado de emergencia en Kurdistán, libre retorno de la población desplazada por la guerra, aparición con vida de los desaparecidos/as, castigo a los responsables de masacres en Kurdistán y otros lugares de Turquía, reducción de los efectivos del ejército (Actualmente 800.000), disolución de los "vigilantes de aldeas".

No es necesario esperar a que sean los movimientos populares turcos o kurdos quienes nos indiquen lo que se puede hacer. Podemos comenzar ya por nuestra cuenta. En este sentido se ha celebrado recientemente una reunión de la Coordinadora de Solidaridad con el pueblo kurdo en la que se ha decidido impulsar una campaña contra la integración de Turquía en la UE si se mantienen las actuales circunstancias. Los hechos demuestran que la decisión ha sido acertada.

La UE es cómplice del gobierno turco. A nosotros y nosotras nos corresponde denunciar eta situación y solidarizarnos con sus luchas y sufrimientos.

Algunas direcciones de interés:

Coordinadora de Solidaridad con el Pueblo Kurdo:
E mail: coordinadora.kurdistan@nodo50.org

Embajada de la República Turca:
C/ Rafael Calvo 18
Madrid 28.0__
Tef. 91- 419 80 64

Ministerio de Asuntos Exteriores
Secretaría de Estado para asuntos de la Comunidad Europea
C/ María de Molina 39
Madrid 28.0 __
FAX 91 563 01 67

C/ Francisco Silvela 82
FAX 91 255 21 49

República Turca. Oficina del Primer Ministro. Tel. 0090 312 417 0476

FAX 0090 312 434 2110

Ministerio de Justicia
FAX 0090 312 414 6257

Ministerio de Interior
Tel 0090 312 425 4080
FAX 0090 312 418 7696

Tino Brugos. 26-12-2000.
Comités de Solidaridad con América Latina.
COSAL. Asturies.
E mail:
urriellu@nodo50.org