Huelga de hambre hasta la muerte en las cárceles turcas contra las "celdas blancas"

816 presos políticos en 14 cárceles turcas se encuentran en huelga de hambre desde el 20 de octubre (137 de ellos la llevaran a cabo hasta la muerte), son luchadores contra la imposición de las celdas de aislamiento que impulsa el estado con la construcción de 11 nuevas cárceles, para 5.000 presos, siguiendo el modelo alemán de las "celdas blancas". La coinstauracion de este programa ya comenzó, 6 de estas cárceles ya están hechas o casi terminadas.

El estado Turco, a pesar de su violencia obvia, todavía no ha logrado imponer condiciones de control total en sus cárceles, con los 40.000 o más presos y no ha conseguido someter los 10.000 presos políticos. Muchos de ellos siguen luchando en coordinación con sus compañeros y sus organizaciones y se resisten al control de estado, con huelgas de hambre o luchando contra los mecanismos represores dentro de las cárceles. Es un costo grande en bajas humanas, con muchos muertos y heridos.


Pero el estado turco, permanece inmutable hasta agotar cualquier deseo de lucha en los presos, para exterminar su identidad política, para ridiculizar su personalidad y su dignidad. Este objetivo se cumple ahora con las condiciones más inhumanas: el total aislamiento entre los prisioneros y entre estos y el exterior; por medio de la tortura continuada física y psicológica; la destrucción total de los sentimientos y pensamientos; es decir, la muerte lenta de las celdas blancas. Y todo esto pasa en el silencio, ya que todo lo que pase a cada prisionero lo sabrá sólo él, en cambio, al mismo tiempo se mostrará públicamente desde el gobierno la "remodelación" de las viejas cárceles y los nuevos establecimientos y se exhibirán modernos sistemas de seguimiento electrónico como pruebas de progreso y mejora.

Ya desde la década de los 60 se desarrollaron investigaciones sobre los resultados fisiológicos que pueden tener los métodos de aislamiento en los prisioneros. En la década de los 70 estos modelos se implantaron en Alemania con las llamadas "celdas blancas", para exterminar a los guerrilleros de las R.A.F., y más tarde en Francia, contra los militantes de Acción Directa.

Así entonces, donde el poder no puede llegar con violencia lo hace con métodos científicos. La psicología, la arquitectura y la tecnología se han convertido en herramientas básicas en la construcción de los modernos medios de represión, tortura y destrucción. También hoy, las cárceles, como en general los métodos de control, adoptan un rol elemental para la imposición de la globalización, no sólo en Turquía sino en todos los lugares del mundo es notable el rápido aumento de la población carcelaria en las últimas dos décadas, como el avance en la tecnificación del castigo para presos políticos y rebeldes; como sucede aquí con el aislamiento F.I.E.S. También en Grecia se están construyendo una serie de nuevas cárceles previstas para condiciones de encierro especiales, en el marco de las leyes antiterroristas que se preparan.

Los huelguistas de hambre no están solos, dentro de Turquía, compañeros y familiares, los apoyan, se movilizan enfrentando la represión. También en muchos lugares de Europa; Inglaterra, Francia, Holanda, Suiza, Grecia… se organizan y se hacen manifestaciones de seguridad.

La lucha en contra del sistema carcelario de Turquía, la solidaridad de los presos que resisten y están en huelga de hambre, es parte de la lucha contra cada forma de represión, explotación, opresión y control.

Este artículo fue editado en la publicación anarquista de contrainformación y acción de Atenas.

El martes 20 de Diciembre la policía turca reprime violentamente a los huelguistas con un resultado de 18 muertos, y decenas de heridos en 14 cárceles distintas. Al resto los internaron en hospitales en contra de su voluntad, sometiéndoles a alimentación obligatoria.